Un importante sector del PNV, dispuesto a enfrentarse personalmente al terrorismo. 
 Los últimos actos de ETA, ataque directo al Gobierno vasco     
 
 ABC.    09/05/1982.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Un importante sector del PNV,

dispuesto a enfrentarse personalmente al terrorismo

Los últimos actos de ETA, ataque directo al Gobierno vasco

Una contundente denuncia del terrorismo etarra en el País Vasco fue el resultado final de la asamblea que ayer celebró en una pequeña localidad vizcaína el Partido Nacionalista Vasco, convocada con carácter extraordinario. La asamblea, tras cinco horas de reunión, hizo público un comunicado en el que manifiesta como suya la condena del Euskadi Buru Batear por el asesinato del ingeniero de Iberduero, Ángel Pascual Múgica; reitera su apoyo al Gobierno vasco y a su programa energético, y señala que «no acepta imposiciones de nadie, ni de ETA, con la que ha sido imposible dialogar. La demagogia de esa organización —añade— es ajena a los deseos del pueblo vasco».

En este mismo sentido se manifestó, en rueda de Prensa posterior, el presidente del PNV, Xabier Arzaílus, quien afirmó haber propiciado muchos intentos de negociación con ETA. «Pero hasta ahora ha sido imposible. Es una organización con la que no se puede dialogar. O ETA entra, en razón o no habrá otro remedio que erradicarles.»

En cuanto al tema de Lemóniz, Arzaílus dijo que al estar constituida la sociedad de gestión, «debe ser este ente quien decida si se debe reajustar o no su funcionamiento. El Gobierno central no aceptó la posibilidad de realizar un referéndum, y nosotros no insistiremos sobre el tema, ya que no se puede solucionar una vez que ETA había anunciado que estaba ya hecho con las manifestaciones populares que habían tenido lugar»:

Fuentes nacionalistas manifestaron que el clima detectado en la asamblea, que se desarrolló a puerta cerrada, fue de serenidad y gran preocupación por la gravedad de la actuación de ETA, que «supone un ataque directo a las instituciones y al Gobierno vasco».

Nuestro corresponsal en Bilbao, Muguerza, nos informa que en la asamblea nacional del Partido Nacionalista Vasco se establecieron de forma precisa las líneas a seguir frente a las coacciones violentas contra las instituciones y sociedad vasca, dando un paso adelante en su enfrentamiento con la organización ETA. Un ejemplo de ello es la amenaza de expulsión aprobada por la asamblea para todo aquel militante que ceda a las coacciones y colabore económicamente con ETA mediante el pago del llamado impuesto revolucionario.

La referencia de la asamblea recoge lo que posteriormente se explicó como «impaciencia y deseo de acción de una gran parte de las bases», a las que llama a la serenidad. Este deseo de acción ha sido explicado con detalle por los dirigentes del PNV, pero puede deducirse de sus palabras que un importante sector del partido está dispuesto a participar personalmente en la lucha contra la violencia. No obstante, para calmar estos ánimos los dirigentes y apoderados han dado garantías de que no permanecerán pasivos ante la provocación y la agresión y acusa a ETA de difundir un nacionalismo vasco demagógico.

Por otra parte, la Confederación de Empresarios vascos, que también se reunió ayer, hizo pública una nota en la que afirman que seguirán la situación de Lemóniz a todos tos niveles con el fin de ir estudiando las decisiones que adopten las autoridades responsables de poner en marcha la central. Asimismo esperan que las autoridades competentes hagan frente a la situación «y arbitren las condiciones imprescindibles que permitan el ejercicio de la actividad empresarial, base del mantenimiento de las condiciones normales de la convivencia». Cabe destacar igualmente la petición de la Sociedad Nuclear Española en el sentido de garantizar y proteger eficazmente a los técnicos del sector.

Finalmente, el Ayuntamiento de Bilbao rechazó debatir en su último Pleno una moción de condena del asesinato del ingeniero de Iberduero.

 

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