Autor: Pagola, Javier. 
 No pertenecía a ningún partido ni había recibido amenazas de muerte. 
 El taxista asesinado en Eibar recibió seis balazos en la espalda     
 
 ABC.    15/05/1982.  Página: 25. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

SÁBADO 15-5-82

No pertenecía a ningún partido ni había recibido amenazas de muerte

El taxista asesinado en Eibar recibió seis balazos en la espalda

SAN SEBASTIAN (Pagóla, corresponsal). El taxista Antonio Huegun Aguirre, de cuarenta y tres años de edad y vecino de Lasarte, fue encontrado muerto sobre las siete treinta horas de la mañana de ayer, con seis impactos de bala, en las proximidades de la localidad gulpuzcoana de Eibar. Tras llevarse a cabo las primeras pesquisas la Policía recogía en las proximidades del cadáver cuatro casquillos de las municiones Geco y SF, utilizadas habitualmente por ETA militar.

El cadáver del infortunado taxista fue hallado por dos vecinos de un caserío cuando se dirigían a sus puestos de trabajo en una empresa eibarresa. El cuerpo, cubierto con un papel, se encontraba tendido entre unos matorrales, a unos pocos metros de la carretera de La Coruña-Irún, a la altura del kilómetro 61,200, dentro del término municipal de Eibar. El cadáver presentaba seis impactos de bala. Uno en la cabeza, otro en el nombro y los cuatro restantes en la espalda. Asimismo tenía el frontal ligeramente hundido, al parecer como consecuencia de haber caído de frente. Entre sus pertenencias personales se le encontraron 5.000 pesetas en metálico. Sin embargo, no portaba documentación alguna, lo que complicó las tareas de identificación.

A las pocas horas de conocerse el hecho la Policía logró localizar en la calle Carmen, de Eibar, el taxi propiedad de la víctima.

Según las informaciones que se han podido ir recopilando en torno a.este nuevo atentado terrorista, Antonio Huegun saltó de su domicilio de Lasarte sobre las cinco de la tarde del jueves, después de haber dormido su acostumbrada siesta. Posteriormente sobre las once treinta de la noche habló con su hija mayor en la misma parada donde prestaba servicio, en la capital donostiarra. Al poco tiempo Antonio Huegun telefoneaba a su familia dándoles cuenta de que debía trasladar a un pasajero a la localidad de Eibar. Según manifestó su viuda a ABC, el hecho de que su marido no se presentara en toda la noche no le causó extrañeza, puesto que no disponía de horarios fijos y, por otra parte, acostumbraba a realizar largos viajes. Asimismo señaló a este periódico que no llegaba a entender lo ocurrido, puesto que nunca había estado vinculado a partido político alguno, desconociéndose asimismo que hubiera recibido amenazas de muerte. «Hay gente mala por aquí; con anterioridad les ha correspondido a otros y ahora soy yo quien debe sufrir esta muerte.»

Por otra parte se ha sabido que sobre la una treinta horas de la madrugada de ayer fue robado un taxi a punta de pistola en Eibar. Su autor fue un hombre alto, con barbas, y que vestía una cazadora. Se ignora si esté hecho tiene relación con la muerte de Antonio Huegun.

La víctima era natural de un caserío de Aya (Guipúzcoa). Sin embargo, vivía desde hace dieciocho años en Lasarte. Estaba casado y tenía un hijo de dieciséis años y una hija de veintidós, empleada esta última en una farmacia de dicha localidad.

Et funeral por su eterno descanso se celebrará hoy, a las seis de la tarde, en la iglesia de Nuestra Señora de Aránzazu, de Lasarte, localidad en la que residía y a la que el cadáver fue trasladado anoche desde Eibar, donde se realizó la autopsia.

Las reacciones no se hicieron esperar. De esta forma, a primeras horas de la tarde los taxistas de San Sebastián decidían en el transcurso de una asamblea celebrada en Anoeta secundar una huelga hasta el domingo a las siete de la mañana. Asimismo, cabria la posibilidad de que el paro se generalizara en todo el ámbito de la provincia.

 

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