Autor: Rocamora, Pedro. 
   El peso de la derrota  :   
 De Antonio Tellado y Antonio Sánchez-Bravo. Edic. Francisco M. Sedeño (Edifrans), 1974. 365 págs.. 
 ABC.    01/08/1974.  Página: 41-43. Páginas: 3. Párrafos: 8. 

ABC. JUEVES 1 DE AGOSTO DE 1974. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG.

41,

«EL PESO DE LA DERROTA»

De Antonio Tellado y Antonio Sánchez-Bravo

Edic. Francisco M. Sedeño (Edifrans), 1574. 365 págs.

La guerra civil española, distante en el tiempo, hállase todavía tan próxima en

espíritu a esta hora de hoy, que sus ecos siguen brindando estimulo a la

creación literaria. De una parcela apenas estudiada de aquel período histórico,

dos escritores de formación muy dispar, han elaborado un relato que tiene mucho

de confesión, de alegato y, a la vez, de denuncia. Sus autores son Antonio

Tillado y Antonio Sánchez-Bravo.

Como en todo trabajo de colaboración, el lector trata de discriminar la

aportación de cada uno. Antonio Sánchez-Bravo es un universitario que ejerce el

periodismo. Licenciado en Filosofía y Letras, realizó cursos del doctorado en

las Universidades de Bruselas, Lovaina, Oxford y París. Ha estado adscrito al

Centro de Fenomenología de la Sorbona. Graduado en Ciencias Clásicas en

Aranjuez, ex profesor de la Facultad de Ciencias de la Información y profesor de

Literatura de Enseñanza Media. Es de suponer que él ha puesto su agilidad de

narrador en la presentación literaria de esta obra. Su contenido lo ha brindado

un protagonista de aquella derrota que sufrió el Ejército rojo, del que Antonio

Tellado Vázquez era capitán de Carabineros, reliado es mutilado de guerra en el

frente del Jarama, y ha vivido el largo calvarlo de los campos de concentración

francesa y de las deportaciones -en Alemania. Durante la resistencia francesa

fue jefe de grupo en los comandos antinazls. En la actualidad es técnico

soldador en una fábrica de automóviles de París.

«El peso de la derrota» constituye una grave acusación en la que se relata el

drama de medio millón de españoles, en el exilio, desde 1939 a 1944. Es la

historia de los restos de un Ejército maltrecho, que entre lebrero y marzo de

1939, huyendo de Cataluña, se refugió en Francia para vivir uno de los más

atroces episodios a que ha podido ser sometido un grupo humano. Bravo y Tellado

cuentan la oscura aventura de aquel éxodo.La descripción ralizada con técnica

casi cinematográíica, se individualiza a veces en ."lechos concretos. Tal es el

caso de esta escena. Un grupo de hombres y mujeres van en una camioneta

desvencijada. De pronto ésta se detiene. Para poder continuar la maroha hay que

arrojar al borde de camino el lastre de los pequeños ajuares. que, como un

tesoro, portaba cada refugiado, li. un hombre pálido, que protegia a su madre

enferma, le arrebatan una maleta que contenía manuscritos y libros, y que quedó

perdida entre la maleza de los bosques pirenaicos.Se llamaba Antonio Machado. En

ocasiones, la enorme hilera de los vencidos tiene que dejar paso a un convoy

oficial. Ai frente de uno de ellos pasa el teniente coronel Puente. Cuenta

Antonio Tellado que Prieto había dicho en Madrid a este jeíe de Carabineros:

«Tu, Puente, no te separes de las joyas ni de los tapices, hasta qué llegues a

Méjico. Nos vamos con el tesoro.»

Contrasto estos datos con la versión que Azaña da de aquella «desbandada». El

que hasta el 27 de febrero de 1939 había sido presidente de la República se

expresaba así, en carta dirigida el 28 de Junio de aquel año a Osorio y

Gallardo: «El desbarajuste llegó a tal punto que el ministro de la Gobernación

se creyó en ei caso de regular él, personalmente, pistola en mano, la

circulación. Algún personaje muy conocido pasó en una ambulancia de la Cruz

Roja. Unalto funcionario se llevó la, colección de sellos del Correo Submarino,

que los coleccionistas pagaban a buen precio...» El testimonio coincide con esa

otra versión que desde el ángulo de «pueblo» brindan Sánchez-Bravo y Tellado de

la «Anábasis» republicana. A los fugitivos que entran en Francia se les recluye

en campos de concentración guardados per senegaleses. Como la mayor parte de la

huida, ha tenido que hacerse a pie, cientos de niños y mujeres llegan a Francia

con los pies helados. Loa gendarmes metan a los primeros refugiados en barracas

y establos. NQ hay agua ni comida. Cerca de 35.000 morirían allí misino a causa

del hambre, de la falta de cuidados médicos, cíe frío y de miseria. Los campos

están guardadospor tres filas de alambradas. El primero, en el que había de

vivir Tellado, es el de Argelás-sur-Mer. Otros eran los de Barceres, Sspt Forid,

Le Vernet, Aras, Saint Cyprian, Bram. Arlés-sur-Tech, Chatéau de Colliure...

Casi todos a las puertas de la frontera pirenaica. La desesperación de los

Internados fue tal que algunos Jóvenes no pudieron resistir aquel sufrimiento y

eligieron el suicidio. No había médicos ni enfermeras. En una noche fueron

evacuados 25 cadáveres en e¡ campo provisional de Arlés-sur-Tech. Por fin, un

día se les ofrece un trabajo provisional. Los propietarios de los campos vecinos

necesitan vendimiadores para sus tierras. Los españoles podrían realizar ese

tosco trabajo teniendo por salario una sola comida. Pero antes de elegir a los

vendimiadores, los dueños de las tierras examinan a cada hombre, obligándole a

abrir la boca, como en las ferias de ganado, para descubrir, por la firmeza de

sus dientes, si son fuertes y vigorosos para el trabajo

Los autores de «El peso de la derrota» no tienen miedo a las palabras. Hay en

ellas un eco sordo de rebeldía enfrenad». Un ansia de gritar entre la gente

después de haber sufrido durante largos años el cerco de la soledad y del

silencio. Quizá esta actitud psicológica es la que da origen a esa narrativa de

evocación, en 1* que la descripción de antiguas llagas parece utilizarse como

fórmula de una terapéutica espiritual. Existe acaso una explicación freudiana a

este singular fenómeno característico de todas las épocas de crisis. Sólo los

que han vivido una catástrofe histórica son los «ue se esfuerzan en contarla con

minuciosa fruición. El que triunfa se olvida del magnífico ondear de sus

banderas. El perdedor hace reliquias memorables de sus enseñas rotas. Quiero

destacar con esto el profundo Interés del documento suscrito por Tellado y

Sánchez-Bravo. Son paginas de historia colectiva y de biografía personal. Los

acontecimientos que narran apenas se habían entrevisto como a través de la

grieta de un muro. Pero estos autores han derribado 1» muralla. Una increíble

realidad se ofrece hoy así´a la consideración de los que Intenten valorar la

interpretación del pasado.

El lector se queda prendido en la sugestión del relato. Hay en él un fondo

patético de pavorosa fuerza. Son trozos de una aventura que durante decenios ha

permanecido ignorada, desconocida para los españoles. Algo que ha existido

sombríamente, como al margen de la Historia; él dolor de unas vidas que parecen

marcadas por un signo trágico. Páginas de ese trance que viven los ejércitos en

denota, como contrapunto de la gran sinfonía heroica de los vencedores. Mitos de

hombres se encuentran de pronto frente al hecho Implacable de su fracaso.

Promesas, Ideales, esperanzas..., humo que se en el viento. La verdad es el

abandono, la desolación. En este clima espiritual está escrito «EQ peso de la

derrota». Reflejo directo de amargos episodios de los que han sido protagonistas

gentes que parecen condenadas por una bíblica maldición.

Quedaría incompleta la visión de la guerra española sin este estudio de la

suerte de los derrotados en el exilio. Es el envés de la historia. Aguafuerte

goyesco. Los despojos de un ejército disperso, que, abandonados a su suerte, se

perdieron en la marejada de una Europa en guerra, en la que caída uno tuvo que

inventarse su propio destino.

En la narrativa contemporánea ocupa un importante lugar esta literatura de

testimonio. He aquí un libro descamado, veraz. La historia es, si se la

comprende bien, una gran experiencia. Sánchez-Bravo y Tellado no se proponen

aleccionar. Narran nada más. Pero el lector no puede evitar ese estremecimiento

que produce —como un latigazo eléctrico— el contacto con las pasiones humanas.

No hay. en estas páginas juicios de valor. La dialéctica arranca de unos hechos

concretos que han hecho presa en el alma y en la carne de unos pobres seres

humanos. Es la gran elegía de una sociedad escarnecida por los que la llevaron a

la muerte. Estremecedora antíepopeya que invita a la piedad y a la ira.—P. R.

Dibujos de CAÑIZARES

Otros libros nuevos

ARMIÑO, MAURO: «QUE HA DICHO VERDADERAMENTE LARRA»

Doncel. Madrid, 1978. 300 pags.

Larra, el mejor periodista de su época, escribe, con sus artículos sobre todo,

la crónica, de los modos y tormos de vivir de un pueblo y la crítica de la

historia coetánea, al par Que esboza un idearium social y desnuda, oí exponer

esos problemas, su personalidad angustiada y solitaria. Esta obra, constituye

una aguda introspección en la personalidad de Larra, a través del análisis del

condicionamiento histórico en que vivió y trabajó, y de su propia obra. De esta

forma, el autor aporta materiales previos a una lectura critica de Larra,

lectura inexcusable para, quien pretenda saber qué dijo. Denso y escribió

verdaderamente el inolvidable «Figaro».

TIJERAS, EDUARDO: «RELATO BREVE EN ARGENTINA»

Ediciones Cultura Hispánica. Madrid. 108 pags.

El propósito principal de Eduardo Tijeras ha constituido en dar noticia

valorativa, con ciento, exhaustividad, de las corrientes literarias modernas que

afectan ni relato breve argentino, integradas por nombres valiosos que. por

deficiencias en la mecánica difusora, no llegan a nuestro país con la debida

celeridad. El cuento argentino contemporáneo es un fenómeno estético de gran

interés. Pero también Tijeras se ha preocupado por una fundamemtación histórica

del problema, de modo que su incursión comlenea, en realidad con el primer

cuentista conocido en Argentina (Esteban Echevarría) y termina con los nacidos

después de 1930. La documentación bibliogránca tuvo que procurársela el autor

viajando a la propia Argentina, pues de otra manera hubiera resucitado imposible

obtener esos doscientos libros de cuentos que ha sido necesario manejar. Aparte

Borges y Cortázar, los narradores jóvenes más significados son. entre otros:

Moyana, Conti, Coslantini, Urondo, Castillo, Walsh, Mas-ciansioli, J. Onetti,

Rozeimacher, etc. El resultado del libro de Eduardo Tijeras es brindar un muy

actualizado y amplio elemento de juicio sobre esta faceta del pueblo argentino,

tan actualizado por otras razones, y sobre tos categorías «criollas»,

«fantdsticasi´ y «cotidianas» o metafísicas del cuento, significativo siempre de

un proceso social y cultural. Un buen libro, en resumen, para introducirse en el

conocimiento de la narrativa argentina.

GARCÍA MÁRQUEZ, GABRIEL: «LOS FUNERALES DE LA MAMA GRANDE»

Colección "Rotativa". Editoriall Plaza & Jante; 140 paginas; Barcelona, 1974.

un nuevo título de Gabriel García Marques —Los funerales de la Mamá Grande»—

viene a unirse a los ya publicados del mismo autor en esta colección de

bolsillo: «Xa mala tora», «La hojarasca*, «Ojos de perro azul», El coronel no

tiene guien le escriba*. Ss importante la labor que este tipo de libros de

bolsillo pueden realisar al acercar a un gran público—son libros al alcance de

todos—a los grandes de la literatura, ya clásica, ya actual.

Que duda cabe que Gabriel García Márquez es ya tino de los clásicos de la actual

literatura hispanoamericana, cuyo llamado «boom» ha sido motivo de milés de

páginas escritas. En cualquier caso. Gabriel García Márquez es un fenómeno

literario que está ahí y que hay que considerar. Y que leer. A partir de «Cien

años de soledad», sus obras vieron acrecentada su fama, especialmente entre un

sector joven.

Componen este volumen varios relatos cortos. Son los siete primeros breves

pinceladas costumbristas con claros matices de crítica social. Breves escenas de

Hispanoamérica, con -personajes atormentados Que parecen con su silencio esperar

otras liberaciones. El octavo relato es el titulado «Los funerales de la Mamá

Grandes, que da nombre al volumen. Radicalmente distinto de tos demás. García

Márquez hace en él un extraño y sugerente alarde de fantasía, escenas oníricas,

exóticas se suceden en una especie de apocalipsis pagano.La calidad literaria y

humana de García Márquez vuelven a ponerse de manifiesto en cada una de sus

líneas.

«GUADALUPE/CITA DE FE Y DE ARTE»

La comunidad franciscana del Real Monasterio de Guadalupe ha editado

primorosamente un libro sobre el magnífico monasterio cacereño y su historia,

así como sobre las riquezas histórico-artísticas que a lo largo de los siglos,

el fervor mundial ha ido regalando a la Virgen de Guadalupe.

 

< Volver