Asesinados un taxista y un agente inmobiliario     
 
 Informaciones.    02/01/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 22. 

FIN DE AÑO TRÁGICO EN ÁLAVA Y VIZCAYA

ASESINADOS UN TAXISTA Y UN AGENTE INMOBILIARIO

BILBAO, 3 (INFORMAClONES)

DOS nuevos atentados mortales jalonaran las ultimas horas de 1978 en el País Vasco. En la localidad alavesa de Llodio, un agente de compraventa de pisos, don José Luis Vicente Cantón, fue ametrallado y muerto a la salida de su domicilio. En Yurre (Vizcaya), un taxista, don Lisardo Sampil, fue alcanzado por varios disparos a bocajarro cuando se hallaba en el interior de su taxi, en una parada. En arribos casos, las víctimas estaban consideradas como personas muy relacionadas con miembros de la Guardia Civil.

En Arrigorriaga, pueblo natal del etarra Argala, se produjeron diversos incidentes y enfrentamientos tras un funeral celebrado en su memoria, al que asistieron varios miles de personas.

TAXISTA ASESINADO EN YURRE

El taxista don Lisardo Sampil Belmonte fue ametrallado la tarde del sábado en la localidad vizcaína de Yurre por unos individuos que "le dispararon a bocajarro, después de abrir la puerta del vehículo.

El señor Sampil se encontraba sentado dentro del taxi, un «Dodge Dart», verde metálico, matricula BI - 9088 - E, en la parada del barrio de Elejalde, frente al bar Eguski, cuando llegaron tres jóvenes en un coche de color blanco y uno de ellos, con la cara cubierta por un pasa-montanas, se apeó para dispararle cinco tiros.

La victima fue alcanzada por doa disparos en el corazón y tres en el costado derecho, que le ocasionaron la muerte inmediata. En e1 lugar se recogieron cuatro casquillos.

El atentado ocurrió a las seis menos diez de la tarde, y fue presenciado por algunos vecinos de la localidad, que en todo momento mantuvieron gran reserva para explicar cómo se produjeron los hechos.

El señor Sampil, de cincuenta años, estaba casado y tenía dos hijos, de veinte y diecisiete años de edad. Era natural de Lanoa (Orense), y desde hace varios años residía en Yurre, donde además de atender el taxi de dedicaba al transporte de mercancías en un camión.

Según algunos testimonios, el señor Sampil era considerado en Yurre como confidente de la Guardia Civil, si bien no se le conocía militancia política alguna. Sin embargo, un hijo del taxista, don Javier Sampil, que acudió al lugar del atentado poco después de cometerse, manifestó: No comprendo por qué han matado a mi padre; no hay ninguna explicación.»

También aseguró que su padre era una persona apolítica, y que no había recibido amenaza alguna.

SIMILAR CRIMEN EN LLODIO

En la localidad de Llodio fue asesinado el último día del año don José Luis Vicente Cantón, de cincuenta y dos años de edad, que fue tiroteado a las once de la mañana, cuando salía de su domicilio, y muerto a causa de las heridas recibidas. • Los autores del asesinato fueron tres jóvenes, que ocupaban un turismo, aunque el autor material del crimen fue uno solo, que disparó con arma automática al señor Vicente Cantón a escasos metros de distancia.

Los disparos alcanzaron al señor Vicente Cantón en el pecho y en el cuello.

Trasladado a la Residencia de la Seguridad Social de Llodio, la víctima ingresó ya cadáver. El señor Vicente Cantón estaba casado, era padre de cinco hijos y se dedicaba a la compraventa y alquiler de pisos.

En el lugar de los hechos se encontraron cinco casquillos «Parabellum» de nueve milímetros, munición utilizada habitualmente por E.T.A.

La víctima tenía fama de ser bastante amigo de guardias civiles, con quienes se le solía ver tomando algunos «txiquitos» en bares de la localidad.

INCIDENTES TRAS UN FUNERAL POR ARGALA

Un funeral en sufragio de José Miguel Beñarán Ordeñana (Argala) se celebró en la iglesia parroquial de Santa María Magdalena de Arrigorriaga, ya que al funeral del cuerpo presente del pasado domingo solo pudo asistir un grupo reducido de familiares.

Desde primeras horas de la mañana del domingo, fuerzas de la Guardia Civil controlaban todos los accesos de la población, prohibiendo la entrada en ella a todas las personas no residentes, incluidos los representantes de los medios informativos.

La iglesia se encontraba llena, asistiendo al oficio religioso muchas personas desde el exterior. Se calculan entre tres mil y cuatro mil las personas que se concentraron en el templo y sus alrededores.

En el transcurso de la misa, algunos jóvenes intentaron entrar en Arrigorriaga atravesando el rio, pero la Guardia Civil lo impidió disparando pelotas de goma desde uno de los puentes de acceso al bloque.

En esos momentos llegaron a la localidad algunos vehículos de la Policía Armada con material antidisturbios y un helicóptero de las F.O.P. sobrevolaba la zona.

A pesar de ello, varios cientos de personas lograron penetrar en la población a través de los campos, aprovechando que el control no era tan riguroso ni tan intenso como el domingo anterior.

Tras la misa se organizó una manifestación por la ca1le principal de Arrigorriaga, en la que participaron la mayor parte de los asistentes al acto religioso, que se disolvió ante la presencia de las fuerzas antidisturbios.

Posteriormente, hubo diversos enfrentamientos entre los manifestantes y las F.O.P., que dispararon pelotas de goma, en tanto que los manifestantes dispersaban y colocaban algunas barricadas.

2 de enero de 1979

 

< Volver