Autor: Martínez, Ramón. 
 Ayudante del Gobernador militar. 
 Un comandante de infantería asesinado en San Sebastián     
 
 ABC.    03/01/1979.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

AYUDANTE DEL GOBERNADOR MILITAR

UN COMANDANTE DE INFANTERÍA ASESINADO EN SAN SEBASTIAN

El vehículo oficial en que viajaba fue ametrallado desde otro coche, que pasó a su lado a marcha lenta

San Sebastián, 2. (De nuestro corresponsal.) José María Herrera Hernández, comandante de Infantería, natural de Basauri, de cincuenta y tres años de edad, casado y con un hijo, ha sido hoy, martes, la primera victima en atentado de este nuevo año 1979.

A las ocho y veinte de la mañana, nada mas entrar en el automóvil oficial Que le esperaba a la puerta de su domicilio, en el barrio donostiarra de Amara, para trasladarle al Gobierno Militar de Guipúzcoa, donde prestaba sus servicios como ayudante del gobernador militar, fue ametrallado desde otro automóvil que pasaba en mordía lenta a su lado. Junto a la victima, en el Interior del vehículo, y sentado en la parte delantera, se encontraban el chófer y un capitán del Ejército, que resultaron milagrosamente ilesos. Sin embargo, el comandante Herrera Hernández, persona muy vinculada al deporte guipuzcoaDO, resultó muerto en el acto.

El propio capitán que le acompañaba en el momento del atentado nos manifestó que en un principio creyó que era «un ruido como de petardos», como los muchos que se escucharon la víspera en San Sebastián, con motivo de la llegada del año nuevo. «Volví la cabeza —continúa su relato— porque el cristal de mi ventanilla 6e había astillado, y vi entonces cómo mi comandante estaba con sangre en la cara y apoyado sobre su lado derecho. Salí del coche y pude apreciar en ese momento que se trataba de un atentado. Tenía impactos en el rostro y alguno en el cuerpo. Lo habían matado...»

Sin embargo, dicho capitán no pudo fijarse en el coche desde el que se cometió la agresión ni en los individuos que dispararon. Tampoco pudo hacer nada contra los agresores, dada la rapidez de los acontecimientos.

Un vecino de la víctima, que en ese momento salía á la calle para dirigirse a su trabajo, al ver al comandante Herrera muerto, subió Inmediatamente a comunicárselo a su esposa.

NO HABÍA SIDO AMENAZADO

El Tánico hijo de la víctima, de treinta años de edad, ingeniero de profesión, nos manifestó a su vez que el comandante Herrera «nunca ha sido amenazado».

La víctima estaba casado con doña María Teresa Eubid Melero y, nacido en Basauri, había vivido prácticamente toda «u vida en el País Vasco, excepto durante el período en que estudió en la Academia Militar y otros dos años que pasó en un grupo de Regulares de Melilla. Con la graduación de teniente estuvo destinado en la Policía Armada, pasando posteriormente, al ascender, de nuevo al Arma de Infantería.

Aparte de su actividad en el Ejército, el comandante Herrera dedicó sus mejores afanes al deporte, vinculándose desde hace muchos años con la Delegación Provincial de Guipúzcoa, de cuyo Consejo formaba parte y siendo uno de los que promocionaron multitud de actividades deportivas, como los Juegos del Cantábrico. Actualmente era miembro del Comité provincial del Consejo Superior de Deportes y presidente de la Federación de Voleibol. Fue también profesor de Educación Física en el colegio de los Jesuítas de San Sebastián durante toda la década de los años 60 y parte de la actual, abandonando esta actividad cuando ascendió a comandante, hace ahora dos años.

IMPACTOS EN UN SUPERMERCADO

Junto al lugar donde se cometió el atentado se encuentra un supermercado, que en esos momentos todavía estaba cerrado al público, y en el que se pudieron apreciar varios impactos de bala. La dueña de este establecimiento, quien se encontraba en un piso situado justo encima del comercio, escuchó el ruido de los disparos, pero al ver bastante humo sólo pensó que estaba ardiendo el establecimiento. «Luego me he enterado —nos contó— que dos balas habían roto los cristales del escaparate. Una de ellas rompió también una botella de güisqui y la otra una lámpara fluorescente del techo.» Uno de esos Impactos pasó por el lugar donde normalmente se sienta la cajera del establecimiento, por lo que hubiera pasado un gran peligra de haberse encontrado ya en su puesto.

El vehículo ametrallado, un «850» de cuatro puertas, de color negro, con matrícula del Ejército de Tierra, tenía tres de los cuatro ventanillas completamente rotas por los disparos, así como la luna trasera. En la carrocería y techo del vehículo se apreciaban tres impactos de entrada de bala y dos de salida.

HOY, EL FUNERAL

El automóvil desde el que se produjeron los disparos, un Símca 1.200 color rojo oscuro, matrícula de San Sebastián, había sido robado a punta de pistola sobre las seis de esta misma mañana, junto al e tadio deportivo de Anoeta, en el barrio de Amara. Su conductor fue obligado a dirigirse hacia Ayete, donde fue amarrado la ventana de una casa. Posteriormente un transeúnte le descubrió, sobre las nueve de la mañana, procediendo a romper las ataduras y acompañándole hasta la Comisaria de Policía, donde prestó declaración.

El cadáver del comandante Herrera fue trasladado Inmediatamente a la residencia de la Seguridad Social de San Sebastián, dónde ya Ingresó cadáver. Tenía un impacto de bala en la cara, otro en él cuello y otro en la cara lateral del hemítórax derecho.

En el lugar del atentado se recogieron nueve casqulllos de bala, de calibre 9 milímetros Parabellum, marca F. N., munición habitualmente utilizada por E. T. A

Sobre las doce del mediodía llegó a San Sebastián el capitán general de la IV Región Militar con sede en Burgos, reuniéndose en el Gobierno Militar de Guipúzcoa con las gobernadores civil y militar de esta provincia, a fin de estudiar sobre el terreno las circunstancias del atentado que ha causado la muerte del comandante Herrera.

La capilla ardiente fue instalada, a primera hora de la tarde, en el propio Gobierno Multar, donde el cuerpo de la víctima era velado por oficiales, suboficiales y clase de tropa del Ejército. Los funerales se celebrarán mañana, a las once y media del mediodía, en la catedral del Buen Pastor, de San Sebastián, habiendo anunciado su asistencia, entre otras autoridades, el presidente del Consejo Superior d Deportes, don Benito Castejón. El gobernador civil de Guipúzcoa, haciéndose ec de una petición que le ha sido formulad por la familia de la victima, ha pedido que ningún grupo político trate de cap talizar los funerales a su favor.—Ramon MARTINEZ.

 

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