Autor: Angulo, Javier. 
 Con excepción de UCD y AP. 
 Los partidos vascos propugnan la legalización de las fuerzas abertzales HASI y LAIA     
 
 El País.    06/01/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Con excepción de UCD y AP

Los partidos vascos propugnan la legalización de las fuerzas abertzales HASI y LAIA

JAVIER ÁNGULO. Bilbao

Todos los partidos políticos vascos, excepción hecha de UCD y AP, coinciden en la necesidad de que los partidos abertzales HASI y LAIA —integrantes ambos de KAS— sean legalizados antes de las próximas elecciones para que puedan participar, si lo desean, en los citados comicios. El partido centrista y Alianza Popular, que no están en principio radicalmente en contra de su legalización, ponen, sin embargo, condiciones para que la misma se produzca. Este es, al menos, el resultado de una encuesta de urgencia realizada por EL PAÍS.

UCD, por medio de un portavoz autorizado en Vizcaya, considera que ambas organizaciones deben ser reconocidas «siempre y cuando de una forma clara renuncien a propugnar la violencia como método de lucha política». «La democracia supone respeto a todas las ideologías, pero tiene un límite que es la propia democracia. En la medida en que un grupo propugne la violencia debe quedar descalificado para la democracia.»

Un portavoz de Alianza Popular considera que no tendría inconveniente en aceptar tal legalización «siempre y cuando ambos partidos acaten la legalidad de la Constitución».

El Partido Nacionalista Vasco, por su parte, no sólo cree que se deben legalizar HASI y LAIA, sino incluso que el Gobierno debe reconocer que en Euskadi existe un sector de la población que está por la independencia. «Los que ignoren que en este país hay unas aspiraciones legítimas al independentismo —declara Carlos Garaicoechea, presidente del PNV— es que no lo conocen. Otra cosa son ya los métodos utilizados para lograr ese independentismo por parte de grupos armados, que no aprobamos.»

Para el PSOE no se trata de una legalización de ambos partidos abertzales, sino de una inscripción en el registro de fuerzas políticas a la que tienen derecho por la Constitución. «No legalizarlos —señaló un portavoz del partido a EL PAÍS— podría suponer una prima a la clandestinidad, que no es real en muchos casos. En ocasiones, la autoridad gubernativa les deja hacer, y en otras se les considera no legalizados, .reprimiéndoles y haciéndoles actuar clandestinamente. Esa situación irregular no favorece ni a las propias organizaciones ni a la política vasca.»

Tampoco el PCE cree que existan cuestiones negativas que impidan reconocer legalmente a las dos organizaciones abertzales. «Su legalización debe producirse antes de las elecciones para que puedan participar en ellas;»

En el resto de las fuerzas vascas, las consideradas como izquierda vasca, hay unanimidad total en el deseo de ver en breve inscritos en el registro de organizaciones políticas a HASI y LAIA. La mayor parte de ellas han reconocido de modo práctico a estos partidos, con los que frecuentemente han trabajado en diferentes objetivos políticos y campañas de distinto signo.

El hecho de que los partidos HASI y LAIA estén integrados por personas que estuvieron de una u otra forma ligadas a ETA, sus buenas relaciones con la organización armada, su apoyo,a la lucha institucional y a la lucha popular por el logro de una Euskadi socialista, sin clases, reunificada, configurada como un país independiente, les ha cerrado hasta ahora las puertas de la legalidad en Madrid.

Para la práctica totalidad de los partidos vascos legalizar a" ambas fuerzas sería como reconocer algo que es palpable, que existe en una parte del pueblo vasco, el anhelo de una futura independencia.

 

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