Ante la escalada de violencia terrorista. 
 El Consejo General Vasco condena la indiferencia ciudadana  :   
 "Por insuficiente reacción de nuestro cuerpo socia l-se señala en una nota de la Consejería del Interior- estamos arrisgando el futuro de nuestro país". 
 ABC.    09/01/1979.  Página: 13. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

ABC. MARTES, 9 DE ENERO DE 1979. PAG. 13.

ANTE LA ESCALADA DE VIOLENCIA TERRORISTA

EL CONSEJO GENERAL VASCO CONDENA LA INDIFERENCIA CIUDADANA

«Por ínsuficiente reacción de nuestro cuerpo social —se señala en una nota de la Consejería del Interior— estamos arriesgando el futuro, de nuestro país»

San Sebastián, 8. (Efe.) «Si no sentimos una profunda vergüenza por el hecho de que, bajo el lema de "la libértala de los vascos", haya caído muerta Hortensia González, somos, en parte, responsables de esa muerte.» Asi se manifiesta, en un comunicado, el Departamento de Derechos Humanos de la Consejería del Interior del Consejo General Vasco; Consejería que ya el sábado había hecho público otro duro comunicado contra la violencia.

El comunicado del Departamento de Derechos Humanos dice textualmente:

«La nueva serle de muertes, alguna particularmente grave desde una perspectiva política, como la del gobernador militar de Madrid; alguna particularmente odiosa, como la de Hortensia González, novia de un guardia civil también asesinado, nos debe llevar a la comunidad vasca a reflexiones en las que está Implicada nuestra responsabilidad colectiva.

En primer lugar, está implicada nuestra responsabilidad colectiva política. Por ello, no cabe que nos escudemos, para explicar nuestra situación, en errores del Gobierno. Estos podrán ser objeto de debate y de denuncia, pero no nos libran a nosotros de nuestros propios deberes. Hoy, por Insuficiente reacción de nuestro cuerpo social ante la violencia, estamos arriesgando el futuro de nuestro país. SI todos hemos de sentirnos más responsables, más concretamente corresponde este sentimiento a aquellos que desempeñan una función rectora en la sociedad: partidos, sindicatos, dirigentes religiosos. Intelectuales; medios de comunicación, etc.

Pero, además, está implicada nuestra responsabilidad colectiva moral. No hemos de limitarnos a rechazar, por Injusta, la acusación general que se dirige al pueblo vasco cuando se le Identifica con los terroristas. Hay que pensar que la acusación la merecemos si, por nuestra parte. no combatimos la violencia. Si hoy no sentimos una profunda vergüenza por el hecho de que, bajo el lema de la libertad de los vascos, haya caído muerta Hortensia González, somos, en parte, responsables de esa muerte.

La Violencia que hoy se ejerce contra militares, miembros de las F. O. P., trabajadores e industriales no defiende a las libertades ni a la democracia, sino que las compromete gravísimamente, y por lo tanto, no puede tampoco ser calificada de revolucionaria. Se trata de una cadena de crímenes. Los "ascos que la practican merecen nuestra repulsa.

Los que merecen el agradecimiento y la estima de su pueblo son, por el contrario, los vascos que, nacidos en nuestro país o fuera de él, le dedican su trabajo,-su espíritu de concordia y su voluntad de solidaridad con los otros pueblos.»

 

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