Dos guardias civiles muertos, dos heridos y un etarra ametrallado. 
 Lucha sin cuartel en Euskadi     
 
 Diario 16.    13/01/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Dos guardias civiles muertos, dos heridos y un etarra ametrallado

Lucha sin cuartel en Euskadi

Dos guardias civiles muertos y otros dos heridos en Azcoitia (Guipúzcoa) y un miembro de ETA ametrallado en San Juan de Luz, es el balance de la lucha sin cuartel qué se libró hoy en el País Vasco, tan solo veinticuatro horas después de que el Gobierno acordara desplegar todos sus efectivos para frenar el terrorismo y de que el ministro Oreja obtuviera en París la promesa de que et Gobierno galo no facilitaría más cartas de refugiados a los etarras que viven en el País Vasco-francés.

Los miembros de la Benemérita fallecidos en dos atentados son Francisco Gómez Jiménez y

Miguel García Bayo y los heridos Francisco Mota Calvo y Juan Muñiz Sánchez. El etarra ametrallado en San Juan de Luz es José Manuel Pagoaga Gallestegui, «Peixoto», acusado de negociar los impuestos revolucionarios de la organización, quien tras recibir dos impactos de bala, uno en la cabeza y otro en el pecho, sigue aún con vida.

Dos explosiones

SAN SEBASTIAN, 13 (D16).-Dos guardias civiles resultaron muertos y otros dos heridos —uno de ellos muy grave— en dos atentados perpetrados a primeras horas de la madrugada de hoy en un lugar próximo a Azcoitia (Guipúzcoa).

A las tres y cinco de la madrugada, un Land Rover en el que viajaba una dotación de servicio de la Benemérita fue alcanzado —a la entrada de Azcoitia— por un artefacto que había sido adosado a un muro de la carretera y que contenía de cinco a diez kilos de «goma-2» y dos de metralla.

A consecuencia de la violenta explosión falleció Francisco Gómez Jiménez, nacido en Almería hace veintiocho años, casado y con dos hijos. La carga que le produjo la muerte fue accionada a distancia. Llevaba tres años en el Cuerpo y su primer destino fue el País "Vasco.

Horas más tarde, cuando las fuerzas inspeccionaban la zona, se descubrió otro artefacto en las proximidades del anterior. Al intentar desactivarlo hizo explosión y alcanzó al guardia Miguel García Bayo, de veintinueve años, natural de Zamora, casado y con tres hijos. El fallecimiento se produjo cuando ingresaba en un centro hospitalario de Azcoitia.

Los cadáveres de los guardias civiles fallecidos esta madrugada se encuentran en el hospital militar de San Sebastián, mientras que los heridos fueron trasladados a la Residencia Sanitaria Nuestra Señora de Aránzazu, también en la capital donostiarra.

Francisco Mota Calvo, herido de extrema gravedad al desactivar al artefacto, perdió la pierna izquierda y tiene numerosas heridas en el tórax. El otro guardia, Juan Muñiz Sánchez, sufre fractura de mandíbula y otras heridas.

 

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