País Vasco. 
 Navarra: Desarticulados dos comandos     
 
 Diario 16.    12/02/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Navarra:

Desarticulados dos comandos

PAMPLONA, 12 (D16).- Dos camandos de ETA-militar, el «Txindoki» y el «Gurumendi» fueron desarticulados con ocasión de las últimas detenciones, según una nota oficial del Gobierno Civil de Pamplona.

A raíz del atentado frustrado contra un cabo de la Guardia Civil de Tráfico en Tudela (Navarra), ocurrido el dia 19 del pasado mes de enero y en el que resultó con heridas graves —que después causarían su muerte— el presunto etarra Juan Luis Echevarría Aguirre, fueron detenidas cinco personas que pasaron a disposición judicial.

Las investigaciones policiales tuvieron conocimiento de la existencia de varios comandos de la organización terrorista vasca en Pamplona —el «Txindoki» y el «Gurumendi»- y otros en Bilbao, Vitoria y Lérida.

En Pamplona fueron detenidos María Asunción Guelbenzu Goñi y José María Alastuey Lapetra; en Sevilla, Miguel Cabodevilla Eraso, y en Palma de Mallorca, Joaquín Josá Zusti Zurbano. Estos dos últimos se hallaban cumpliendo el servicio militar.

El comando «Gurumendi» aparece como presunto responsable del atentado que costó la vida al comandante Imaz, robos de explosivos —de los que 25 kilos de «goma-2» fueron recuperados por la Policía—, atracos y otros atentados.

Al comando «Txindoki» se les atribuye un atentado con explosivos contra un vehículo policial, que produjo un muerto y tres heridos graves, el pasado mes de mayo en el puente de La Taconera en Pamplona, asícomo diversas colocaciones de explosivos y atracos.

Frustrado secuestro a un industrial

El industrial navarro del sector textil Julio Masset pudo librarse el pasado fin de semana de un secuestro gracias a los gritos de la empleada doméstica de su domicilio, en la plaza del General Mola de Pamplona, junto al Gobierno Civil de la provincia.

Hacia las nueve y cuarto de la noche dos individuos encapuchados y Con sendas pistolas llamaron a la puerta del domicilio del industrial .abridendo la puerta la empleada del lugar quien, asustada por los dos encapuchados, comenzó a gritar mientras se avalanzaba contra ellos, lo que alertó a los vecinos del inmueble.

Los dos encapuchados, ante la reacción del vecindario, se dieron a la fuga en un vehículo que previamente había sido sustraído a punta de pistola y en el que les esperaba otra tercera persona.

 

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