Autor: Ruiz, A. J.. 
 Financiación agrícola. 
 Demasiado acreedor para tan poco crédito     
 
 El Alcázar.    02/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Financiación agrícola

DEMASIADO ACREEDOR PARA TAN POCO CRÉDITO

• Los campesinos temen que la Ley de Seguros Agrarios suponga un reforzamiento al sistema de ayuda de

emergencia

• A pesar de la campaña publicitaria desarrollada por los cuatro grandes grupos fi-nanciadores, el hombre

del campo se las sigue viendo y deseando para poder conseguir ayudas

Numerosas organizaciones cam-pesinas mantienen desde hace días en jaque al Ministerio de

Agricultura. Su coordinadora, tras la sentada que hizo la semana pasada delante del Palacio de la

convocatoria de manifestaciones en ca una sobre todas las demás: el sistema Moncloa, ha lanzado una

diversas provincias, para protestar «por la actual política agraria del Gobierno Suárez, y el incumplimien

to sistemático de las promesas que ha venido realizando».

Entre las no pocas razones que los hombres del campo esgrimen, destaca una sobre todas las demás: el

sistema de créditos agrarios.

Créditos de emergencia

En las recientes conversaciones mantenidas entre campesinos y el ministro de Agricultura, señor Enrique

Martínez Genique, éste notificó a sus interlocutores que está a punto de ser enviada a Las Cortes una Ley

de Seguros Agrarios, faltando sólo el trámite de que el Ministerio de Hacienda revise el anteproyecto, que

contemplará los desastres naturales como huracanes, heladas, pedrizas, etcétera, y deja fuera solamente

las epitozias. Esto supone, al menos sobre el papel, un paso adelante importante para la estabilidad moral,

social y económica del campesinado de nuestro país. Pero, y ya los «peros» surgen antes incluso de que

las leyes hayan visitado Las Cortes, la gran pega que los hombres del campo ponen a esta iniciativa

gubernamental, es que ahonda aún más si cabe la grave deficiencia estructural que sufre nuestro sistema

crediticio agrario: sólo se subvenciona el trabajo del campesino en caso de emergencia.

En palabra de un portavoz de la coordinadora, «el sistema crediticio ha sido a la producción agraria, como

la traqueotomía al que se ahoga. Nos viene a salvar siempre en el último momento, cuando ya estamos

hundidos. Sus canales son muchos y poco transparentes».

Las normas actualmente en vigor para los casos no urgentes contemplan un tipo de créditos sin interés a

cargo exclusivamente de los presupuestos del IRYDA, fijándose para éstos una cuantía máxima de un

40% de la cantidad total de la obra que se pretenda realizar, llegando a concederse un 20% más si «el

motivo reviste un interés extraordinario».

Estas ayudas se canalizan por el Instituto, pero con base en los fondos obtenidos del Banco de Crédito

Agrícola. Existen otros créditos de origen sindical, con una cuantía de hasta el 35% del presupuesto de las

obras, que se conceden cuando los peticionarios son Hermandades, Ayuntamientos o Diputaciones.

Demasiados acreedores

El sistema que asegura la claridad en los préstamos, y la agilidad, en un sector tan necesitado de ambas

cosas como es nuestra producción agraria, debe basarse fundamentalmente en la concentración del crédito

en una fuerte institución bancaria con base mutualista. En España este supuesto no se da, y sobre el

terreno podemos encontrar un número evidentemente exagerado de acreedores.

El empresario campesino tiene ante sí un abanico de posibilidades tan grande de entidades a la hora de fi-

nanciar su explotación, que podría suponerse que goza de amplia posibilidad de crédito. Lo cierto es que,

a pesar de que los cuatro grandes posibles grupos financiadores, Banco de Crédito Agrícola. Cajas de

Ahorro, Cajas Rurales y Banca Privada, desarrollan cada día una labor publicitaria para mejorar su

imagen, y de ello tenemos buena prueba en la invasión de anuncios de este tipo en los últimos tiempos en

Televisión Española, es que el hombre del campo en cada temporada se las sigue viendo y se las sigue

deseando para financiar su actividad productiva.

A.J.RUIZ

2-DICIEMBRE— 1977

 

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