Autor: Abasolo Martínez, José Antonio. 
 Las conversaciones entre empresa y trabajadores comenzarán mañana. 
 La ejecutiva de CCOO de Álava habla de un posible pacto entre Michelín y ETA     
 
 El País.    25/02/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Las conversaciones entre empresa y trabajadores comenzarán mañana

La ejecutiva de CCOO de Álava habla de un posible pacto entre Michelin y ETA

JOSÉ ANTONI ABASÓLO, Vitoria

En la tarde de ayer parecieron quedar despejados todos los obstáculos existentes para el inicio de las negociaciones en la Michelin-Vitoria, condición ésta impuesta por ETA para la liberación del director de la fábrica, Luis Abaitua, secuestrado el pasado lunes. Por otra parte, la ejecutiva de CCOO de Álava emitió ayer un durísimo comunicado en el que insinuaba un posible pacto entre Michelin y ETA, destinado a hundir a los sindicatos, y en el que hacía otras acusaciones a la empresa. Entre tanto, el comité de empresa sigue negándose a condenar el secuestro, y en su seno han surgido ya algunas disensiones.

A primeras horas de la tarde de ayer los jefes de sección de la fábrica de Michelin de Vitoria entregaron a los medios informativos una nota en la que adelantan las líneas generales por las que piensan llevar la negociación colectiva, la cual se inició a las diez de la noche de ayer, después de que los negociadores se entrevistaran con la dirección para precisar el alcance y ciertas circunstancias de la negociación.

Circunstancias extraordinarias en la negociación

Tras manifestar que las circunstancias de negociación son extraordinarias, por obvias razones, anuncian que la empresa concederá mejoras sociales, que ofrecerá varias variantes para regular la acción del comité, además de ofertas económicas. El comité replicó ayer a la nota firmada por trescientos trabajadores, en la que se acusaba directamente al presidente y al secretario, señalando que las decisiones del comité se toman por mayoría.

Por otra parte, la ejecutiva de CCOO de Álava emitió a media mañana un comunicado en el que tras condenar «la acción de ETA» y exigir la liberación del secuestrado, anuncian que «estamos ante un hecho mucho más grave y complejo». Explican la situación rígida de Michelin en cuestiones sociales y sindicales, «todo ello ante la pasividad del Ministerio de Trabajo», y concluyen lo siguiente: «En esta situación resulta cuando menos sospechoso que Michelin, potente empresa multinacional, en la que hay una disciplina férrea, casi policíaca, que ha introducido a hombres suyos en los comités, donde jefes de personal y directores se autoproclaman presidentes y secretarios del comité, que ha llegado a poner trabas para que los sindicatos entremos en contacto con nuestros delegados en la empresa para analizarla postura a tomar ante la acción etarra, diga ahora aceptar negociar con ETA.»

La nota de CCOO dice también que se podía llegar a pactar la creación de un fondo «para la creación de una policía armada de empresa, que con la excusa de ETA acabe por hacer de Michelin una prisión para los trabajadores, con celdas de castigo para los sindicatos. Y, si no hay acuerdo, con llevarse la empresa a otro país...». En apoyo de esta hipótesis, CCOO cita los casos de FASA, de Valladolid, y Citroen, de Vigo, donde actúan «fuerzas armadas, formadas por revolucionarios antisindicalistas, con el beneplácito de la empresa».

Disensiones en el comité de empresa

La continua negativa del comité de empresa de Michelín-Vitoria a condenar el secuestro del director de la fábrica, Luis Anaitua, por parte de ETA sorprende en la capital alavesa, tanto más por. cuanto que las centrales sindicales sí han condenado este hecho. En el seno del comité dominan los, miembros de CCOO, y han comenzado a surgir importantes disensiones en el mismo, a cuenta precisamente de la postura a adoptar con respecto al secuestro.

El comité está compuesto por 32 personas, con la siguiente distribución: quince de CCOO, ocho de UGT, tres de SU, tres independientes, dos de ELA y uno de USO, con la salvedad de que seis de los quince de CCOO rompieron públicamente sus carnets el pasado 14 de enero, porque estimaban que otros miembros de esta central estaban frenando la capacidad de lucha y de presión de la asamblea de trabajadores. Entre estos seis se encuentran el secretario y el presidente del comité, Carmelo Arenas y Santiago Abad, respectivamente.

Los tres miembros del SU y los tres independientes —acusados de «amarillos» por otros miembros del comité— se han mostrado decididamente partidarios de condenar el secuestro, en tanto que varios otros comienzan a dudar y a sentir el temor de que el comité esté jugando con fuego en este asunto, pues podría cargarse con importantes responsabilidades si en el futuro se complicasen las cosas. Pero aún domina en el seno del comité la opinión de los que prefieren ignorar el secuestro y considerarlo como un tema marginal a la negociación, su objetivo único. En cualquier caso, y ante la imposibilidad de que por el momento el comité condene el secuestro, es posible que lo hagan las secciones sindicales de CCOO y UGT.

 

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