Los caminos de la pacificación     
 
 Diario 16.     Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Los caminos de la pacificación

Doce «apóstoles de la paz», politicos, historiadores, economistas y sociólgos, entre ellos doce hombres «con piedad» se atreven desde las páginas de «Cambió 16» a defender los caminos que, según sus diferentes puntos de vista, conducen a la pacificación de Euskadi.

• Jesús María Leizaola, presidente del Gobierno vasco en el exilio, asegura creer que «en estos dos últimos meses hemos entrado en una dinámica positiva de cara a la solución del problema. El interés de algunos dirigentes de Madrid para solucionar el problema me permite en este momento ser optimista».

• Justino de Azcárate, ex senador por designación real, piensa que hay que discutir el problema vasco de inmediato: este es el mandato del pueblo vasco a través de tas votaciones municipales y expresado con parejo apremio a través de los diferentes grupos o partidos políticos».

• Antón Mencheta, presidente de la naviera bilbaína Mencheta, confiesa «que el pueblo vasco, incluso sectores que no han sido nacionalistas, algunos de ellos hasta integristas o franquistas, defienden hoy el Estatuto, porque se dan cuenta que es la única salida viable».

• Miguel Castell, notario y ex vicepresidente de DCV, afirma que «la causa real del medio y la tensión existentes hoy en día en el País Vasco es debido, ante todo, y esto nadie puede negarlo realmente a los muchos años de tragedia padecidos por el pueblo vasco».

• Manuel de Irujo, diputado del PNV, sólo pide «que los actuales gobernantes no se olviden del amplio movimiento nacional existente,hoy en Euskadi. Si el Estatuto se ve sensiblemente recortado, el pueblo no lo aceptará, y podíamos llegar a un proceso de desobediencia civil».

• Patricio de Sotas, economista, es «partidario de los conciertos económicos y creo que con una Hacienda propia lograríamos solucionar muchos problemas.

• José Maria Setién, obispo de San Sebastián, dice que «puede preverse que sin el Estatuto no será posible satisfacer a los vascos. La adaptación político-institucional requerida para la afirmación de la identidad del pueblo vasco no puede darse sin una normativa especial».

• Ramón Rubial, presidente del Consejo General Vasco y del PSOE, advierte que «el reconocimiento del Estatuto del 36 puede crear en la gente una imagen falsa debido a su difícil aplicación en estos momentos. Existe un peligro de retroceso a este respecto y la verdadera solución al problema debe pasar por el proyecto de Estatuto de Guernica y su urgente discusión en Madrid».

• Julio Caro Baroja, historiador y académico, no se explica «cómo UCD, con un Partido Nacionalista Vasco, no podía decir: bueno, si piden cien, al menos vamos a darle veinticinco. Si ni siquiera ha podido hacer esto, creo que estammos perdidos».

• Juan Linz, analista sociopolítico, afirma que «ninguna solución será definitiva ni satisfactoria para todos. Una autonomía dentro de la Constitución que hemos aprobado los españoles y una pluralidad numerosa de los vascos es la única posible a corto plazo, aunque haya vascos que quieran ir más allá».

• Miguel Herrero de Miñón, abogado y diputado de UCD, puntualiza que «la única manera que, a mi juicio, existe de restablecer la paz ciudadana en el País Vasco es reanudar la tradición de autonomía foral interrumpida el pasado siglo».

 

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