Sánchez Albornoz sobre el problema vasco. 
 "Antes que nada está la unidad nacional"     
 
 El Alcázar.    13/06/1978.  Página: 1. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Fundado en el asedio del Alcázar. Órgano de la Confederación Nacional de Combatientes.

Edita: Diarios y Revistas, S.A.(DYRSA). Madrid, martes, 13 de junio de 1978-18 pesetas.

Director: Antonio IZQUIERDO

MADRID, 2

Sánchez Albornoz sobre el problema vasco.

ANTES QUE NADA ESTÁ LA UNIDAD NACIONAL

«No existe ninguna prueba histórica que avale el independentismo de las Vascongadas»

«Todo lo que han hecho los vascos ha sido a través de España»

«Navarra no es Vascongadas»

Al tiempo que desde un balcón oficial —el del Ayuntamiento de Tolosa—, Telesforo Monzón incitaba a todas las fuerzas políticas vascas, incluidas las parlamentarias, a la lucha revolucionaria contra España, en pos de la independencia de «Euskadi», desde Buenos Aires, un egregio anciano, terco e irreductible, el profesor Sánchez Albornoz, batía lanzas en defensa de la verdad histórica y de la honestidad intelectual y política. Frente al «pacto de nación a nación y de pueblo independiente a pueblo independiente» de Monzón, opone Sánchez Albornoz su «no existe prueba histórica que lo avale», ´rematado con un «antes que nada la unidad». En la argumentación del que fuera presidente de la II República —página 16— figura una exhaustiva documentación de datos que el concurso de su autoridad científica no manipulable presenta como rigurosamente ciertos. Ni Navarra es Vascongadas, ni nunca los vascos han hecho hada fuera de España´.

Otra cosa, sin embargo, deben entender nuestros gobernantes cuando consienten y hasta alientan unos movimientos de masas y unas declaraciones públicas suicidas. Aunque es bien conocido de todos el escaso rigor histórico del Gobierno UCD, el pueblo español siente curiosidad por su postura ante los graves sucesos de Tolosa. Y en especial la del gobernador de Guipúzcoa, cuyas decisiones en materia de ´sanción —adelantándose, incluso, a los, para él, presumibles acontecimientos— son ya legendarias. Lástima que en este caso los acontecimientos sean tan reales que la capacidad imaginativa del señor gobernador se verá claramente disminuida. Para los responsables de alta traición a la Patria, como es el caso de Telesforo Monzón, parece no ser aplicable la famosa «presunta intención de delinquir».

 

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