Carlos Garaikoetxea califica de "puñalada gitana" el cargo de gobernador general     
 
 El País.    28/10/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Carlos Garaikoetxea califica de "puñalada gitana" el cargo de gobernador general

El presidente del Gobierno vasco, Carlos Garaicoetchea, ha hecho unas declaraciones a la agencia Efe, en el primer aniversario del Estatuto de Guernica, en las que analiza el desarrollo autonómico, la pacificación y la crisis económica y califica el término «gobernador general» aplicado al delegado del Gobierno en Euskadi, Marcelino Oreja, como «una puñalada de gitano»

A la pregunta de si el reciente nombramiento de Marcelino Oreja como gobernador general del País Vasco puede contribuir de una forma política a un mayor entendimiento entre Madrid y el Gobierno vasco y, en definitiva, al desarrollo estatutario, Garaikoetxea dice que «puede y debe contribuir, pero se ha comenzado muy mal. El término gobernador general, dicho sea con todos los respetos y separando la consideración personal que me merece Marcelino Oreja, es una puñalada de gitano, teniendo en cuenta que ni se nos ha consultado el término, que aparece en la ley como «delegado» de la Administración central, cuando nosotros estábamos propugnando la desaparición de los gobiernos civiles».

«¿Es que resultará lógico», se pregunta Garaikoetxea, «leer el membrete Gobierno General del País Vasco o de Cataluña en un escrito del que habría de ser delegado del Gobierno? ¿Qué se pretende? ¿Crear confusión o dar la impresión de que aquí aumenta el aparato del Estado? Ya hemos visto reacciones como las del presidente del Parlamento catalán, que no asistirá a actos a los que asista el señor Meliá, y veremos cuál es la de las instituciones vascas, que estudian con serenidad, pero con firmeza, el problema, no sin haber pedido leal y amistosamente a los máximos responsables de la Administración central que lo remedien legalmente o de hecho. En todo caso, esta situación es un exponente de la visión pequeña y carente de sensibilidad política con que se abordan situaciones tan delicadas».

El lendakari responde también a la pregunta de si cree que el actual Gobierno de UCD y, más en concreto, el presidente Suárez tienen una voluntad decidida de desarrollar el Estatuto. «Suárez me ha asegurado una y mil veces esa voluntad», afirma. «Lo que pasa es que cada cual tenemos a veces diferente concepción de lo que es hacer las cosas pronto y bien. Yo temo que con la generalización, a veces artificiosa, del planteamiento autonómico a pueblos en los que no existía se haya complicado notablemente el problema. Y, ojo, esto no significa infravalorar los problemas de nadie: lo que pasa es que éstos son diferentes.

Nosotros podemos tener un sentimiento nacional vasco, de raíz histórica, que demanda un autogobierno inevitable; otros pueden tener un problema endémico de subdesarro-llo económico, por ejemplo, en el que tengamos que volcarnos todos con auténtico espíritu solidario, y tan serio es lo uno como lo otro; lo que puede ser peligroso es decir café para todos, porque en ello se encuentran razones o pretextos para que la solución, generalizada, resulte imposible».

Garaikoetxea opina que hay que conseguir que el pueblo vasco «se sensibilice plenamente contra el horror de la violencia y que el Gobierno vasco, provisto de los medios indispensables de su propia policía, dirija con energía la voluntad de todo un pueblo a través de la aplicación de la ley de forma inexorable» y ve la oportunidad «de hacer la paz, previo cese de la violencia», sin pasar por un «largo y penoso proceso», cada vez más difícil. El presidente vasco opina que sobran declaraciones oportunistas, como las de Txiki Benegas diciendo al Gobierno vasco que asuma sus responsabilidades, y pide al PSOE que «nos ayuden de una vez a asumir el mando de nuestra policía, hagan para ello más cosas en Madrid, donde tienen una autrida presencia de su partido, y digan menos tópicos en Euskadi».

"Decreto de desafuero"

Por su parte, el presidente del Parlamento vasco, Juan José Pujana, llegó ayer a Barcelona, invitado por el presidente del Parlamento catalán, Heribert Barrera. Pujana declaró ayer a la Hoja del Lunes de Barcelona que la disposición legal que nombra a los delegados del Gobierno en Euskadi y Cataluña «gobernadores generales» es un «decreto de desafuero» y lo atribuye a «una falta absoluta de confianza por parte del Gobierno hacia las comunidades autónomas, que, a su vez, crea en éstas una desconfianza importante hacia él».

Reunión de Oreja con miembros del Gobierno

Paralelamente, el gobernador general del País Vasco, Marcelino Oreja, asistió ayer a una reunión que se celebró en la Moncloa para estudiar posiblemente la situación del orden público en Euskadi. Asistieron a la sesión de trabajo el presidente Suárez, el vicepresidente para Asuntos de la Defensa, Manuel Gutiérrez Mellado, y los ministros de Defensa, Interior, Justicia y adjunto al presidente.

 

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