Arentado en Marquina (Vizcaya). 
 Cuatro guardias civiles asesinados cuando comían en un bar     
 
 ABC.    21/09/1980.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

DOMINGO 21-9-80

NACIONAL

Atentado en Marquina (Vizcaya)

Cuatro guardias civiles asesinados cuando comían en un bar

MARQUINA (Vizcaya). Cuatro guardias civiles, vestidos de paisano, fueron asesinados a primera hora de la larde de ayer cuando se encontraban comiendo en el bar Oñespei de esta localidad. El atentado —en el que participaron, según las primeras impresiones, cuatro individuos— se produjo a las catorce cuarenta horas de ayer. Los autores materiales del asesinato de los miembros de la Benemérita fueron dos hombres —uno de unos veintidós años y otro de unos treinta, dice Efe, este último con barba—, que vestían prendas deportivas de color negro.

El bar Oñespei, propiedad de los hermanos Arriata, se encuentra situado a unos ciento cincuenta metros del cuartel de la Guardia Civil de Marquina.

La película del atentado, según testigos presencíales, se desarrolló así: dos individuos entraron en el citado establecimiento y ametrallaron a los guardias civiles que se encontraban allí comiendo. Otro desconocido cubría, entre tanto, el acceso al bar y un cuarto se encontraba al volante de un vehículo estacionado en tas inmediaciones. En el lugar del suceso se recogieron más de una veintena de casquillos nueve milímetros parabellum marca SF, munición habitualmente utilizada por ETA.

Los autores del atentado huyeron rápidamente en un coche de matrícula francesa en dirección a Elgóibar (Guipúzcoa). Fuerzas de la Guardia Civil y de la Policía Nacional instalaron, nada más conocerse la noticia del asesinato, numerosos servicios de vigilancia y controles de carretera.

RELATO DE UN TESTIGO PRESENCIAL.— Un joven que estaba asomado al balcón de su domicilio, sito frente al bar en que se cometió el atentado —dice Europa Press—, ha manifestado que escuchó ráfagas de metralleta. Luego oyó el golpe de una mesa que caía al suelo y, casi inmediatamente después, vio salir corriendo a tres Jóvenes de unos veintiséis años de edad. Los supuestos autores del hecho, que vestían «anoraks» y pantalones vaqueros, huyeron a pie hacia la calle Osteko, donde es posible que estuviera esperándolos el vehículo en el que huyeron. De acuerdo con el relato de este testigo, los individuos iban armados con metralletas.

La estatura de los jóvenes que salieron corriendo del bar era, aproximadamente, de 170 centímetros. Poco después de suceder los hechos, una niña salió también corriendo del bar, mientras deba gritos.

segun declaraciones de otros testigos Jo* tres autores del atentado pidieron una consumición en el bar, mientras los guardias civiles se encontraban comiendo. En un momento determinado sacaron las armas, dispararon sobre los miembros de la Benemérita y se dieron a la fuga.

La citada agencia informativa señala que «I propietario del establecimiento dijo que en la mesa contigua a la que ocupaban los guardias civiles asesinados se encontraban dos empleados del bar, que se retiraron momentos antes del atentado y subieron a la primera planta del ¡ocal a tomar café. Cuando ya se habían retirado los empleados, hicieron acto de presencia los jóvenes vestidos con «anoraks». Uno de los guardias civiles se apercibió de que toan armados e intentó levantarse. No tuvo tiempo de hacerlo. Tanto é4 como sus compañeros fueron alcanzados por las balas. En los platos de macarrones que estaban comiendo quedaron algunos de tos casquillos.

IDENTIDAD DE LOS MUERTOS.—Los cuatro guardias civiles asesinados pertenecían a unidades destinadas en el País Vasco, si bien con guarnición en otras provincias españolas. Loa nombres de los números de la Benemérita muertos en el atentado son: Miguel Hernández Espigares, veintitrés años, soltero, natural de Guadix (Granada); Antonio García Argente, veinte años, soltero, de Manises (Valencia); Mariano González Huergo; veinticinco años, soltero, natural de Santander, y Alfonso Martínez Bellos, de veintidós años, casado y natural de La Coruña, cuya esposa está esperando el segundo hijo. La capilla ardiente ha quedado instalada en el convento El Carmen.

El director general de la Guardia Civil, general Aramburu Topete, y el jefe de Estado Mayor de este Cuerpo, general Rodríguez loquero, viajaron urgentemente a Bilbao, a primeras horas de ayer tarde, según Efe.

Nada más tener noticia de¡ atentado registrado en Marquina, el director genera) de la Guardia Civil manifestó su deseo de conocer «in situ» los detalles del atentado.

NO HAY SITIO EN EL CUARTEL.—Los guardias civiles solteros del cuartel de Marquina tenían que almorzar en el bar más cercano —donde ocurrió el atentado—, debido a que en el cuartel en el que estaban destinados no hay sitio suficiente, según Europa Press.

Hace un año que en el bar donde ha ocurrido el atentado se recibió una amenaza de bomba, que resultó ser falsa. A partir de entonces, los miembros de la Benemérita tomaron precauciones a la hora de comer y solían acudir en grupos. Sin embargo, en los últimos días nunca habían sobrepasado el número de dos miembros del Cuerpo.

Los que acudían al bar aprovechaban para recoger bocadillos destinados a otros compañeros y una botella de leche que ellos, bromeando, denominaban «el biberón».

 

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