Solo explotó la tercera parte de las cargas colocadas. 
 El atentado de Logroño pudo acabar en masacre     
 
 ABC.    23/07/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

El atentado de Logroño pudo acabar en masacre

LOGROÑO (Servicio especial)- Un teniente muerto, una sargento grave y un número grave es, hasta ahora, el balance de un atentado realizado contra un convoy de la Guardia Civil en un camino local entre Logroño y la localidad de Villa-mediana de Iregua. Según algunas informaciones, los integrantes de la expedición iban a ser trasladados próximamente al País Vasco.

Entre las ocho y media y las nueve de la mañana, tres autocares de la Guardia Civil, con una dotación de unos 120 hombres, se dirigían a Villamediana de Iregua para realizar prácticas de tiro en el campo de tiro de la localidad. Este itinerario venia siendo realizado habitualmente por la Benemérita, atravesando un camino en obras, no abierto aún al público porque enlaza con la autopista del Ebro.

Cuando el convoy se había alejado unos tres kilómetros de la capital, el tercero de ios autocares, en el que viajaban cuarenta y cinco hombres, fue alcanzado por una potente carga explosiva, quedando totalmente destruido. El estallido fue escuchado desde er puesto de la Guardia Civil de Villamediana, cuya dotación acudió inmediatamente al lugar del atentado. Allí mismo fue recogido el cuerpo aún con vida del teniente López Béseos, quien había recibido dos impactos de metralla en la cabeza, uno en la parte alta del cuello y otro en la región temporal o retroauricular. El teniente López Bascos, que tenía residencia en Sabadell, y que se encontraba en Logroño precisamente para dirigir actividades de entrenamiento, murió un minuto después de ingresar en la Policlínica Clavijo. Otros treinta y cuatro guardias civiles fueron trasladados inmediatamente a la residencia sanitaria de Logroño. Ante la gravedad del sargento Rafael Ruiz Ruiz, que tenía numerosas heridas en la región maxilo-facial, se dispuso su traslado por helicóptero a Zaragoza, donde fue operado durante siete horas. No se teme por su vida. También revisten gravedad las lesiones del número Sebastián, Hernández García, alcanzado por la metralla en la cabeza y el ojo derecho. Seis de sus compañeros siguen internados en la residencia sanitaria. Se trata de Joaquín Lago, con heridas en el ojo derecho; Jesús Cabello Sánchez, herido en la cabeza; Antonio Muñoz López, heridas en cabeza y pecho; Antonio Ruiz Peña, herida en un ojo; Juan Molina Lara, herido en la cabeza, y Santiago Moriches, herido en la cabeza y en una mano. No parece que el estado de ninguno de ellos revista especial gravedad.

PUDO SER UNA MASACRE

Según se pudo comprobar horas después, todo había sido preparado para realizar una auténtica masacre. En el camino que recorrió el convoy se habían colocado hasta nueve cargas explosivas, de las que sólo tres hicieron explosión.

A las doce de la mañana los artificieros de la Guardia Civil habían logrado desactivar el resto de las cargas. Los terroristas, cuya entidad y afiliación se desconoce todavía, habían colocado cuarenta y cinco kilos de goma 2, de los que sólo 15 hicieron explosión.

Los explosivos habían sido colocados en •m talud lateral de la carretera, y preparados

^ra ser accionados a distancia, tapados con ,-á y piedras, y contenían abundante mella, especialmente tuercas y piezas de hiero.

La reacción de los guardias no alcanzados fue muy rápida y llena de decisión, ya que inmediatamente se desplegaron por la zona y realizaron un intenso rastreo.

El cadáver del teniente Francisco López Béseos se encuentra en el cuartel de la Guardía Civil.

El gobernador civil ha manifestado que no se había detectado en la provincia la presencia de comandos terroristas, y que es la primera vez que se ha producido un atentado de este tipo en Logroño.

El teniente fallecido llevaba sólo cinco días en Logroño como monitor de prácticas del grupo.

Tenía cuarenta y nueve años, era oséense, estaba casado con María del Pilar Fondón y tenía cinco hijos. Dos de ellas, de veintiuno y diecinueve años, están casadas y tres solteros de catorce, siete y cuatro años de edad. Será inhumado hoy en Sabadell.

 

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