Dice que su esposo murió por la envidia y la mentira. 
 La mujer del ex etarra asesinado acusa al dirigente Peixoto     
 
 Diario 16.    05/06/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Dice que su esposo murió por la envidia y la mentira

La mujer del ex etarra asesinado acusa al dirigente Peixoto

Carmen Francia, esposa de Tomás Sulibarría, etarra asesinado por ETA el pasado martes, se ha lanzado abiertamente a desmentir las acusaciones vertidas contra su marido y ha puesto de manifiesto que se trata de un ajuste de cuentas entre los propios terroristas. Señaló como responsable a José María Pagoaga, «Peixoto».

Bilbao — La esposa del ex elíiiTa muerto al martes en un atentado reivindicado posteriormente po ETA-militar dijo a un rotativo bilbaíno que «a Tomás na le ha matado ETA, le ha matado la envidia y la mentira. Molestaba a una persona de la "Capilla Sixtina" (dirección de ETA) y por eso ha muerto».

Carmen Francia hace responsable del atentado contra su marido a José María Pagoaga Gallastegui «Peixoto», conocido activista etarra considerado como uno de los dirigentes de esta organización.

«"Peixoto" podrá engañar a su pueblo —dice Carmen Francia—, pero el día en que muera, todos los gudaris que han luchado y muerto por Euskadi Le juzgarán y entonces saldrá a relucir la verdad. A nosotros nos puede engañar, pero a ellos no.»

La esposa de Tomi afirma en las mismas declaraciones que «mientras estuvo en Euskadi Sur fue una persona bien considerada dentro de La organización ETA-militar. Cuando pasó al norte, ¡a "Capilla Sixtina" le indicó que tenía que volver al sur. Le ofrecieron un cargo burocrático que a él no le gustaba, aunque anteriormente estuvo dedicado a la captación óe militantes».

«Las armas las pusieron sobre la mesa quince días antes de que sufriera el atentado —continúa narrando Carmen Francia— (ae refiere al que aufrió a marido en 1978). Si no acataba las órdenes le echarían fuera de la organización.»

No le llamaron traidor

El relato continúa señalando que «Tomás les dijo: de la organización sólo me puede echar la base, pero no vosotros, y si la base me echa, aun puedo seguir luchando como independiente como lo hice antes. El día 30 d» agosto fue el atentado. Le citaron para hablar de una posible acción, pero lo único que hicieron fue llevarlo a Mundaca. En ningún momento le llamaron asesino ni traidor».

Carmen Francia cuenta que «tras el atentado estuvo en el hospital, después pasó a Basauri -tenía la boca tapada por la operación que le tuvieron que hacer- y en vísperas de Navidad le llevaron a Burgos. Allí estuvo cuatro meses en celdas de castigo por defender los derechos de los presos».

Una vez celebrado el juicio contra Sulibarria, fue puesto en libertad ya que el juez le condenó a un año de cárcel, que ya había cumplido en prisión provisional. Al salir a la calle se entrevistó con la dirección de ETA-militar y según Carmen Francia la «Capilla Sixtina» le dijo que debía abandonar Euskadi, hasta que la gente se olvidara da él. Le dijeron que no había problema de dinero. Si se quedaba en Euskadi lo más probable es que recibiera un tiro. El me dijo que prefería morir en Euskadi con la cabeza alta que vivir por ahí como un perro».

«Tomás murió al día siguiente del atentado, cuando le llamaron traidor», finaliza la narración de Carmen Francia, que recuerda cómo recientemente su marido había observado que le estaban siguiendo y que Sulibarria sabía quién le disparó en agosto de 1978.

 

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