Autor: Costa, José Luis. 
   Guardia Civil asesinado cuando investigaba sobre el "caso Abreu"     
 
 Ya.    22/11/1980.  Página: 36. Páginas: 1. Párrafos: 20. 

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sucesos

Guardia civil asesinado cuando investigaba sobre el «caso Abreu»

SAN SEBASTIAN. José Luis Costa

Con un concienzudo rastreo por las zonas próximas a Tolosa y a Andoain, en Guipúzcoa, se cerraba ayer un nuevo capítulo terrorista en el País Vasco, con un balance de un muerto y dos heridos, todos ellos guardias civiles del servicio de información, quienes al ir a identificar a unos soepechosos se encontraron con la macabra sorpresa de que se trataba de miembros de un comando que dispararon sobre ellos, en el barrio tolosano de Izascun, poco después del mediodía de ayer.

La víctima mortal es el guardia civil Aurelio Prieto Prieto, natural de Llerena, en la provincia de Badajoz, cuyos funerales van a celebrarse hoy, a las 12 del mediodía, en el Gobierno Civil de Guipúzcoa, contrariamente a la anterior costumbre existente en San Sebastián de que las honras fúnebres se desarrollaran habitualmente en la capilla del hospital militar.

El señor Prieto Prieto tenía veintitrés años y era padre de una niña de cuatro meses. Se encontraba destinado en la comandancia de San Sebastián desde hace cuatro años.

En el mismo atentado resultaron heridos otros dos guardias: Eduardo Izquierdo Marfil, con destino temporal en San Sebastián y natural de Málaga, que fue intervenido quirúrgicamente a primera hora de la tarde en una clínica de Tolosa. Tiene herida abierta en un codo y mantiene la bala dentro. Su estado, aunque de cierta gravedad, no llega a ser preocupante, según señalaban ayer las fuentes médicas consultadas.

£1 tercer guardia, José Blasco Aranera, no ha requerido de importantes asistencias sanitarias, dada la levedad de su lesión.

Los hechos ocurrieron, según fuentes de la Guardia Civil, cuando dos jóvenes se encontraban apoyados en una pared cerca del bar «Izaskun». En ese momento hizo aparición un comando camuflado del servicio de información de la ´Guardia Civil, del que descendieron dos miembros del Cuerpo vestidos de paisano.

Los dos guardias civiles se dirigieron, según las mismas fuentes, a los jóvenes y les pidieron la documentación, mientras el conductor del vehículo, José Blasco Aranda, aparcaba en un lugar cercano.

En ese momento los jóvenes comenzaron a disparar, causando la muerte inmediata de Aurelio Prieto y heridas graves a Eduardo Moreno, quien hizo uso de su arma reglamentaria para disparar sobre los autores del atentado.

El conductor se dirigió inmediatamente al lugar de los hechos e inició la persecución de uno de los jóvenes que estaba huyendo. Posteriormente, el otro individuo, aprovechando que no había sido visto por el guardia civil conductor y que este perseguía al otro terrorista, se apodero del coche de la Guardia Civil, un Seat-1430 de color beige y matrícula SS-103.619, y se dio a la fuga en él.

Vecinos de, la zona señalaron que se oyeron unos diez o doce disparos. La Guardia Civil, por su parte, recogió en el lugar del atentado seis o siete casquillos de 9 milímetros Parabellun FN.

Una ambulancia de la Cruz Roja trasladó el cadáver de Aurelio Prieto al cementerio de Tolosa, de donde fue conducido posteriormente hacia San Sebastián.

Miembros de los GEO están rastreando el lugar del atentado, que se encuentra junto a la arboleda de la ermita de Izaskun, con el objeto de localizar a los autores del hecho.

Los guardias civiles tiroteados realizaban investigaciones sobre el lugar donde permaneció secuestrado el industrial de origen cubano Pedro Abreu, segun informaron fuentes policiales competentes.

Pedro Abreu reconoce el lugar donde estuvo secuestrado

El industrial Pedro Abreu, acompañado por su esposa y efectivos de la Guardia Civil, reconoció ayer el lugar donde estuvo encerrado cuarenta y seis días, tras su secuestro en el chalé que posee en la localidad guipuzcoana de Orio.

«Reconozco el sitio. Casi con afecto después de tantos días de encierro», dijo a Efe el señor Abreu después de recorrer detenidamente las dependencias del caserío «Etzupel», en el alto de Amezqueta, dentro del término de la localidad guipuzcoana del mismo nombre.

La habitación donde permaneció el industrial secuestrado, y casi con toda seguridad, según la Guardia Civil, el señor Serra Santamans, tiene 1,70 metros de altura por dos de longitud, aproximadamente, y está perfectamente disimulada en el interior del citado caserío.

Al entrar en el cuarto de baño nada hace pensar que en su parte izquierda un bloque de mosaicos de menos de un metro cuadrado se desplaza hacia afuera con un sistema de rodamientos, franqueando la entrada hacia un sótano de las dimensiones referidas, totalmente forrado de conglomerado de madera y con dos literas.

Se accede al caserío a través de un camino largo y sinuoso, en pendiente, que enlaza con varias carreteras secundarias a unos cuarenta kilómetros de San Sebastián.

Pedro Abreu viajó a mediodía de ayer hasta el caserío, y nada más abrise la trampilla que descubre la «cárcel del pueblo» confirmó que, efectivamente, él había estado secuestrado en ese lugar. «Del resto del caserío poco puedo decir —precisó—, porque en los cuarenta y seis días de mi secuestro no salí prácticamente para nada. De todas formas, aquí están las marcas que hice en la pared para poder saber cuántos días llevaba encerrado.»

Efectivamente, en el interior de la habitación, junto a la cabecera de la litera, pueden observarse las ´marcas verticales que el industrial hizo para situarse en el tiempo. «En un papel que tenía guardado —continuó Abreu— anoté algunos datos de mi secuestro, como el día que mandé la carta a Goretti y las fotos.»

Puentes de la Guardia Civil han informado que han sido detenidos los propietarios del caserío, Manuel Aramendi Albero, natural de Isasondo, y Jacinto Múgica Oyarbide, natural de esta misma localidad guipuzcoana. Según estas mismas fuentes, se ha localizado en una bolsa, en el interior de esta «cárcel del pueblo», el siguiente material: dos pistolas Browing calibre nueve milímetros Parabellum, cuatro cargadores para estas pistolas con munición, una bolsa con cartuchos Parabellum marca FN, un radiocassete y varias cintas vírgenes; una máquina fotográfica Polaroid, con la que parece se hicieron las fotos de Abreu que se enviaron a su esposa; cinco pasa-montanas; dos pañuelos que utilizaron los dos guardianes de Abreu, uno de ellos una mujer; sobres y folios en blanco, cuerda de cáñamo, dos esposas de fabricación francesa y un anorak de color azul.

 

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