Autor: Minondo, José Luis. 
 Orden Público. 
 Muerto a tiros un sargente retirado de la Guardia Civil en Guipúzcoa  :   
 La víctima, de cincuenta y cuatro años, fue rematada en el suelo. 
 Informaciones.    11/03/1978.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Muerto a tiros un sargento

retirado

de la Guardia Civil en Guipúzcoa

LA VICTIMA, DE CINCUENTA Y CUATRO AÑOS, FUE REMATADA EN EL SUELO

SAN SEBASTIAN, 11 (INFORMACIONES, por José Luis Minando).

VENGO a matarte», le dijo el asesino al sargento retirado de la Guardia Civil don José María Acedo Panizo, al tiempo que le disparaba a quemarropa, a las tres y media de la tarde de ayer, a la entrada de la fábrica Aplicaciones Técnicas del Caucho (A.T.C.), eu Aduna.

Según un compañero de la víctima, que se encontraba muy cerca de él en el momento del atentado, el agresor era un joven entre veinticinco y treinta años, moreno, de un metro setenta de estatura, con barba y larga melena, al parecer, postizas. El asesino cruzó la valla que separa la fábrica de la carretera y se dirigió hacia el señor Acedo para matarle. Según el testigo presencia!, el homicida se iba ya, pero al darse cuenta de que la víctima aún jadeaba, volvió, metió otro cargador en el arma, y le disparó varios tiros más a la cabeza. Luego se comprobaría que recibió seis impactos.

El agresor se dirigió de nuevo a la salida, a pie, hasta donde le esperaba otro individuo, a bordo de un «Seat 250» azul en el que huyeron.

Entretanto, varias personas de las oficinas de la fábrica, que se habían asomado a las ventanas al oír los disparos, gritaron repetidamente la palabra «asesino» al homicida. El señor Acedo, que aún se mantenía con vida, fue trasladado urgentemente a la Residencia Sanitaria de San Sebastián, pero ingresó ya cadáver.

En el suelo fueron encontrados les caequillos de las balas, que resultaron ser de nueve milímetros, «Gecco», tipo «Parabellum».

El otro portero, que se hallaba bastante cercano a la víctima, dijo que, como el asesino llevaba melena y barba postizas, pensó que la pisto; a también era de juguete. «Luego, al oír los disp aros, me quedé helado, sin ser capaz de intentar, nada"

Otros empleados de la fabrica manifestaron que desconocían las causas que pudieron originar el atentado, ya que el señor Acedo, de cincuenta y cuatro años de edad, llevaba muy poco tiempo trabajando en ese puesto de vigilante tras ser jubilado en la Guardia Civil. En fuentes de la propia Guardia Civil, cuando se preguntó si estaba amenazado, respondieron que lo desconocían, aunque, «de hecho, todos estamos amenazados».

Según el parte médico, la víctima recibió seis impactos. Un proyectil le penetró por la parte trasera de la oreja izquierda, saliéndole por el pómulo derecho; otros tres le entraron a la altura de la axila izquierda, saliendo por el hemitórax derecho; otro se introdujo, en la zona intraclavicular izquierda, y el sexto, en la masa glútea izquierda.

 

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