Vitoria: Ultras desalojan bares a golpes     
 
 Diario 16.    03/10/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Vitoria: Ultras desalojan bares a golpes

VITORIA, 3 (Corresponsal D16).—A primeras horas de la noche del domingo un grupo de supuestos ultradechistas desalojaron algunos bares situados en el casco antiguo de Vitoria y en la zona más próxima a la Comisaria de Policía y Gobierno Civil.

En uno de los bares, un cliente, que se resistió a salir, recibió un golpe en la boca producido con una porra, lo que le ocasionó la rotura del labio inferior, herida que fue calificada de leve. Parece ser que, posteriormente, este cliente también fue agredido en la céntrica calle Dato.

Policía agredido.

En relación con la presencia de estos guerrilleros también se produjeron algunos otros enfrentamientos, que no llegaron a mayores consecuencias por la pronta aparición de las Fuerzas de Orden Público, aunque se sabe que un policía armado, que vestía de paisano, y, por tanto, fuera de servicio, resultó con heridas menos graves.

Sobre este ultimo caso circuló la versión de que un grupo de personas le atacó propinándole una gran paliza, al suponer que formaba parte del grupo de guerrilleros o iba con ellos.

La presencia de estos guerrilleros está relacionada con la misa funeral celebrada ayer en la capital en recuerdo del policía armado muerto en Vitoria y los dos guardias civiles asesinados recientemente en San Sebastián, asi como por otros miembros de las FOP muertos en actos de servicio.

Atentado contra el comercio de ex ETARRA

Hacia las 3,10 horas de la madrugada de ayer hicieron explosión ocho cartuchos de dinamita que estaban conectados, mediante un dispositivo de relojería, ante el establecimiento de productos electrónicos y televisores propiedad de Pedro María Aguinaco Pascual, quien hace varios años estuvo detenido por considerársete presunto miembro de ETA, siendo indultado en 1971.

Este establecimiento, situado en el barrio vitoriano de Zaramaga, resultó con escasos desperfectos, debido a que los cristales eran blindados, y, aunque acabaron cediendo, impulsaron la onda expansiva hacia el exterior del establecimiento, lo que causó la rotura de lunas y de media docena de comercios próximos, así como de los cristales de las viviendas cercanas y en tres turismos aparcados.

 

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