Autor: Otaño, Alberto. 
 El capitán, fulminantemente cesado. 
 Doscientos policías armados causan destrozos en Rentería     
 
 Diario 16.    14/07/1978.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 16. 

Doscientos policías armados causan destrozos en Rentería

Alberto Otaño

RENTERIA (San Sebastián), 14 (Enviado especial D16).-El capitán de una compañía de la reserva general de la Policía Armada, con base en Miranda de Ebro, fue fulminantemente cesado ayer en sus funciones, tras los destrozos efectuados por doscientos hombres a su mando en la localidad guipuzcoana de Rentería, localidad situada a unos 13 kilómetros de San Sebastián, en dirección a Irún.

Según versiones de testigos presenciales, recogidas por D16 en el lugar de los acontecimientos, sobre lasdos y media de la tarde, cuando las calles de la industrial villa renteriana registraban —«afortunadamente», añadieron— poca cantidad de viandantes,, irrumpieron los miembros de la Compañía de Reserva General, procedentes de San Sebastián, por la carretera general Madrid-Irún, que cruza de parte a parte la localidad.

«Nada más bajarse de los autobuses —explicó a D16 el dueño de un bar, que no resultó a fectado por los destrozos comenzaron a disparar pelotas de goma contra cualquier lugar. Empezaron por aquella ventana de allí, en la que, luce una ikurriña con un crespón negro, y rompieron un cristal.»

«Parecían estar locos»

A partir de ahí, según el mismo testigo, «parecía que se hubieran vuelto locos». Los miembros de las Fuerzas del Orden disparaban a diestro y siniestro; una a una fueron cayendo con gran estrépito las lunas de los escaparates, destrozados por los impactos de las pelotas de goma

«Por si esto fuera poco, y en una actuación incomprensible para los que tuvieron la oportunidad de contemplarla, con las culatas de sus fusiles destrozaban los cristales que aún permanecían intactos —continuaron informando a D16 las mismas fuentes-—, asi como los timbres de los porteros automáticos y todo cuanto se encontraban a su paso.»

Los renterianos cuentan y no acaban. Desplegados por las calles interiores de la población, los agentes continuaron su obra destructora. Más de medio centenar de comercios re sultaron dañados, entre ellos, una relojería propiedad del ex alcalde, señor Yuste.

No contentos con ello, llegaron a penetrar en un portal y a disparar botes de humo por el hueco del ascensor. Toda vivienda que exhibía una ikurriña en sus balcones era tiroteada.

Un miembro de la gestora municipal, el señor Leinena, dijo que el propio presidente de dicha gestora pidió al gobernador civil de Guipúzcoa, Antonio de Ollarzábal, «que no enviara a la Policía Armada, porque podran crear mse problemas».

El gobernador, horrorizado

El gobernador, por su parte, declaró posteriormente que estaba «horrorizado por lo ocurrido», ya que había enviado a las Fuerzas del Orden «simplemente a ayudar a las de la Guardia Civil y con la orden expresa de no meterse en más problemas ni entrar en la población, abandonando la carretera general en la que estaban colocadas las barricadas»

Pero la Compañía de la Reserva General desobedeció las órdenes y ademas, algunos de sus miembros se dedicaron a saquear, al menos, cuatro comercios, de los que se llevaron di versos objetos que posteriormente, arrojarían desde las ventanillas de los autobuses al emprender el regreso a San Sebastián una vez llevada a cabo su acción. Otros testigos informaron a D16 que los propios agentes destrozaron a culatazos las ventanillas de sus autocares y les abollaron la chapa.

A media tarde, este enviado especial tuvo ocasión de comprobar personalmente el estado de la villa. Un gran número de escaparates destrozados, las calles llenas de cristales rotos. Como si Rentería hubiese sufrido un ataque en tocia regla.

Destrozos

Las cristaleras del eme Alameda, situado en la plaza principal, estaban totalmente destrozadas. Poco más adelante, en una barricada, quedaban los restos calcinados de un viejo camión con matrícula de San Sebastián. Aunque sobre el, origen del incendio las versiones no son coinciden la mayoría de las recogidas por D16 indican que fueron «los propios policías quienes le prendieron fuego».

El gobernador civil, Antonio de Ollarzábal, manifestó al presidente de la Gestora Municipal, según palabras suyas, «que había intentado por dos veces, en la tarde de ayer, trasladarse a Rentería, pero no pudo llegar a causa de las barricadas».

Decidieron la huelga

Los hechos relatados tuvieron sus antecedentes por la mañana. Una asamblea de trabajadores celebrada en la plaza, decidió por votación, continuar con la huelga, desoyendo el llamamiento hecho por los partidos políticos y las centrales sindicales para llegar ayer a la normalidad ciudadana y laboral.

Al mismo tiempo, grupos de jóvenes procedieron a colocar barricadas en la carretera nacional Madrid-Irún, cortando el tráfico. La Guardia Civil —encargada expresamente desde la víspera por el ministro del Interior, del despeje y custodia de carreteras y vías férreas—, tuvo varios enfrentamientos con los manifestantes, aunque sin más consecuencias.

A mediodía fue cuando llegó la Policía Armada y sembró el caes en la población.

Manifestaciones

Mientras la asamblea de Rentería exigía ayer noche la disolución de los

cuerpos- represivos y el castigo para los responsables, comenzaron a levantarse barricadas en diferentes puntos de la localidad.

Aunque todavía no se ha hecho una evaluación exacta de los daños, pero se calcula que podrían elevarse a ocho millones de pesetas. Las denuncias presentadas ayer fueron treinta y seis.

En este sentido, la asamblea de vecinos exigió una indemnización para los damnificados e hizo un llamamiento a todo el pueblo de Guipúzcoa para que acuda a la manifestación que se celebrará el próximo sábado en Rentería.

La Policía Armada abre información

MADRID, 14 (D16).—La Inspección General de la Policía Armada designó a un teniente coronel, que se trasladó urgentemente a Miranda de Ebro, donde se encuentra la unidad implicada, con objeto de realizar una información exhaustiva para el esclarecimiento de los hechos acaecidos ayer en Rentería, y tomar posteriormente las medidas que correspondan, según una nota facilitada anoche a D16 por dicha Inspección General.

 

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