Autor: Martín, Enrique S.. 
 El problema del País Vasco, al desnudo. 
 La otra cara de la medalla     
 
 El Imparcial.    19/03/1978.  Página: 13. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

LA OTRA CARA

DE LA MEDALLA

NO todo es negro en el País Vasco. £1 cáncer ETA es una simple minoría. La población vasco-navarra cuenta con más de dos millones y medio de habitantes. La base terrorista no supera a las mil personas. El terrorismo es así, una minoría; puede ser incluso sólo un individuo, que trae en jaque a toda una nación. Ahí tienen a Italia hoy, pendiente de la suerte del presidente de la Democracia Cristiana, Aldo Moro, en poder de las Brigadas Rojas.

La otra cara de Vasconia es la de un pueblo emprendedor. Es su costa cantábrica, con sus más de 15.000 «arrentzales» o pescadores, que cada tarde salen a faenar al mar bravio luchando con las dificultades de las faenas y con los problemas inherentes al sector. Vasconia es la vida de más de 40.000 empresas, que dan trabajo, de comer y promocionan cultural y socialmente a más de un millón de trabajadores. Vasconia es... una región española que atraviesa momentos difíciles creados por un «vacío de poder» y sin una intrumentación válida para hacer frente inmediatamente a la evolución de la vida ciudadana, industrial, social, cultural... Esta es la gran problemática con la que se enfrenta en estos momentos el recién nacido Consejo General Vasco. Disponen, de momento, de ciento cincuenta millones para formar su infraestructura de acción pública. Poco dinero, desde luego, para montar la estructura de un Estado autonómico. «Evidentemente, el terrorismo no nos favorece nada. La autonomía debe fundamentarse en un clima pacífico. En cuanto no se produzca, el problema es grave», nos afirmaba el consejero por Álava, señor López de Juan Abad. También nos dijo: «El proceso de la autonomía es lento. Tenemos que convencer a mucha gente que todavía no cree en ella. Los problemas son los derivados de todo comienzo. El parto de la preautonomía fue difícil y tiene todas las desventajas que los comienzos trae consigo. Uno principal, es la de limitación de competencias, que costriñe al Consejo sus funciones, por la que poco podremos gobernar. No obstante, en esta primera etapa, lijaremos aspectos esenciales para construir después la autonomía. Debemos hacer ver al pueblo en esta primea etapa de que no podemos convertirnos en buzón de quejas, sería la única forma de hacernos inoperantes.»

NAVARRA, LA DESPENSA

Un problema, de carácter politice, por resolver es la inclusión de Navarra en la autonomía del país. Los vascos ven a la hermana Navarra como la gran despensa de la región. Elemental, en términos geopoliticos. Vasconia, hoy, apenas tiene recursos naturales. El sector primario se abastece de la ribera navarra, de la Rioja, de Santander. Sin esta gran despensa. Vascongadas siempre dependería de las provincias periféricas. Esta es la gran lucha del vasco, para convencer al navarro para que se adhiera.

LO ECONÓMICO

Vasconia despegó industrialmente a finales del siglo pasado. Desde el siglo XIII, como salida al mar, fue el puente de Castilla hacia mercados de Europa: ferrerías vizcaínas, guipuzcoanas y navarras, y la ¡ana de Burgos eran las mercancías que salieron a otros mercados por el puerto del Nervión, en Vizcaya, y de El Pasaje, en Guipúcoa.

El tráfico de mercancías generó dinero financiero, y con este capital, el alumbramiento industria}. Es por esto, que Vizcaya y Guipúzcoa tuvieran pronto un gran despliegue fabril, sobre todo en el primer tercio de siglo, en tanto que Álava y Navarra, a pesar que han gozado en todo momento

de privilegios forales, quedaban relegadas al sector agropecuario.

En los años sesenta, la región despegó hacia cotas astronómicas en e! campo industrial, a caballo de los años de las «vacas gordas» de la economía mundial. Guipúzcoa y Vizcaya, cortas en espacios industriales, Con la erradicación de ETA volverá a ser la región privilegiada de España

Álava, eje del futuro ecanómico de la parte norte y centra de la Península

satura rápidamente su expansión. De 1950 a 1975 la región duplicó su población, de un millón cuatrocientos mil a los dos millones y medio. Recibió una fuerte migración: se puede decir que de cuatro habitantes, uno llegó de otras provincias españolas. Esto creó problemas urbanísticos, de servicios (se da también la circunstancia de que existe una gran concentración urbana).

El producto regional bruto, en 1975, alcanzaba la cota de los 520.000 millones de pesetas. La rentabilidad descansaba en la infraestructura industrial y de servicios, encabezados por la fabricación de artículos metálicos y bienes de equipo, industrias químicas (caucho y plástico), papel, construcción, alimentación, textil...

La calidad competitiva acarreó una fuerte inversión extranjera. Estados Unidos encabeza´esta IMa de países inversores, al que siguen Gran Bretaña, Francia, Suiza y Alema-

nia.

Desde hace dos anos, la inversión no solamente no ha aumentado, sino que se ha reducido en unos dos mil millones de péselas.

LA CENICIENTA

La provincia «cenicienta» de las Vascongadas siempre ha sido Álava, una provincia de labriegos, con la cabeza en su sitio y los pies en la tierra. La provincia «cenicienta», a la chita callando, con una perspectiva de futuro, como las hormigas, ha sabido planificar su devenir histórico. Es la provincia de paso del Norte al resto de la Península, y con el tiempo, puede transformarse en eje de la vida y del desarrollo del País Vasco.

EL AEROPUERTO REGIONAL

El presupuesto de la Diputación Foral es de más de doce mil millones de pesetas, triplica, casi al de las Diputaciones de ¡as provincias hermanas. El despegue de Álava, saben, está en su infraestructura viaria. Aparte de las carreteras, desde hace cuatro o cinco años, iniciaron un proyecto de importancia capital: un aeropuerto. A seis kilo. metros de la capital, en la zona de Foronda, se inaugurará para el otoño el aeropuerto de Vitoria, con una pista de tres kilómetros y medio para despegar grandes aeronaves, comunicado con las provincias limítrofes por carretera y autovías, qué aproximan a Logroño, la parte norte de Burgos, Vizcaya y Guipúzcoa en media hora de camino, y auna hora capitales como Pamplona, Burgos, Santander. Este aeropuerto, que gozará de otras dos pistas en su fase final, será el gran aeropuerto de la región.

El País Vasco, salvados los primeros pasos de la preautonomía, pacificado su territorio con la erradicación definitiva de ETA, volverá a ser una región privilegiada autonómica de España.

ENRIQUE S. MARTIN (Enviado especial)

 

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