Autor: Aizarna, Santiago. 
 Escrito en euskera. 
 "Ene Jesus!" de Ramón Saizarbitoria     
 
 ABC.    28/05/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

DOMINGO, 28 DE MAYO DE 1978.

ESCRITO EN EUSKERA

«ENE JESÚS!»

De Ramón SAIZARBITORIA

Luts Haramburu Altuna, editor San Sebastián

EL premio de la Crítica de este año, En narrativa euskérica, ha recaído en la obra «Ene Jesús!», de Ramón Salzarbitoria.

Con-«Ene Jesús!», y dentro de las dimensiones en que acostumbra a moverse la novela euskérica, Ramón Salzarbitorla ha Intentado abordar un tema ambicioso, al mismo tiempo que un estilo difícil. Y esto, por supuesto, tanto para el autor, entendemos, como para el lector, a quien se le obliga a un esfuerzo de compromiso, a un ejercicio de lectura, a una sutilidad de Intuición y a un conocimiento de textos no demasiado acostumbrado.

Así nos manifiesta K. Izagulrre, en su prólogo: «"Ene Jesús", en hiru nobela ditugu: ohean dagoen gizonarena, gizon berorren oroltzapenene, nobelaren nobela (bi nobela eta beraiel buruzko saiakera).» (En «Ene Jesús!» tenemos tres novelas: la del hombre que está en la cama, la de la memoria de ese hombre y la novela de la nóvela (es decir, dos novelas y el ensayo sobre las dos.)

Esta novela Introspectiva, y con buceos que, desde la Intimidad del personaje se prolongan con una técnica de una minuciosidad extrema al mundo circundante, podría hallar antecedentes, en algunos momentos de la misma, en experiencias ya ensayadas en algunas páginas del «nouveau román» francés, y esto tanto en la poca dinámica de la novela como en la incisiva atención que presta a su entorno.

Otro de los temas que es tangencial a la novela, pero de una gran importancia para explicar al personaje en su mundo íntimo, es el de la madre. Es la madre, la espera constante, la efigie inmutable que ve frente a su cama, con su exclamación sempiterna: «Ene Jesús!», ¿hasta cuándo, hasta que sienta que está viviendo muerto, igual que su padre, paralizado ante esta exclamación que se repite y repite? «Nolz arte. Noiz arte Iraun behar ote dut espero honetan. Noiz arte entzun behar ote dut heriotzak ere Isiltzen ez duen abots hori.» (Hasta cuándo. Hasta cuándo tendré que esperar en esta espera. Hasta cuándo tendré que oír esta voz Que ni siquiera la muerte silencia.)

Precisamente esa temática de la madre, esa edlpiana nostalgia tan próxima y tan vinculada al mundo vasco que trasparece en la novela sirve para que, tomándola como base, J. J. Lasa desarrolle como epílogo el tema de la madre en la historia, en la leyenda, en la costumbre, en la raíz y el origen del hombre. En este epílogo se nos dice: «Amare merloz besteenganako izatearl ihes eglnez, bere buruarenganako llbertatea ñola aukeratu duen ´erakusten digu.» (Habiendo escapado a los demás por medio de su madre, nos enseña cómo ha elegido su propia libertad.) En efecto, su Paso en la novela supone para el protagonista una terapia, y nos parece que, en la novelística, también puede haberlo supuesto para su autor.—Santiago AlZARNA.

 

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