Autor: J. A.. 
 Regiones. Anteproyecto de Estatuto de Autonomía del País Vasco. Los socialistas querían consenso. 
 PSOE: Rechazamos un modelo autonómico anclado en el pasado     
 
 El País.    09/12/1978.  Página: 17. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

Los socialistas querian consenso

PSOE: "Rechazamos un modelo autonómico anclado en el pasado"

J A..Bilbao

Tras su decisión de abandonar la reunión de la ponencia en la que quedó definitivamente redactado el anteproyecto de Estatuto de Autonomía vasca —que se ha hecho público sin la firma del PSOE—, los representantes socialistas explicaron a EL PAÍS las razones por las que no aceptan el texto.

Afirman los portavoces del PSOE que existen dos tipos de razones que les han llevado a rechazar e] anteproyecto: unas que afectan a la forma y otras de fondo.

Entienden los socialistas que el texto debiera haberse elaborado de forma consensuada y critican el hecho de que la mayoría de las propuestas de PSOE y PNV, en torno a temas importantes (Hacienda autónoma. Juntas Generales, enseñanza, Navarra, orden público), en las que existían posturas contrapuestas, se han decidido sin acuerdo y por el método de votaciones mecánicas. Acusan a AP y UCD de haber aceptado este sistema por un puro sentido demagógico.

«El Estatuto significa el triunfo de la línea PNV, de las tesis nacionalistas que no compartimos totalmente. No se han hecho esfuerzos por llegar a acuerdos, nos parece sospechoso que el Estatuto quiera nacerse sólo desde una perspectiva nacionalista. No se puede marginar de aspectos fundamentales del Estatuto a los socialistas, que conforman una fuerza mayoritaria en Euskadi, a la vista de las elecciones del 15 de junio de 1977.»

Diferencias de fondo

En cuanto a las diferencias de fondo, el PSOE pone serios reparos en la estructuración del País Vasco y en la delimitación de los poderes que han de tener las instituciones de los territorios históricos y del Parlamento y Gobierno del Pais Vasco, reparos también en e] planteamiento de la Hacienda autónoma, que considera se ha resuelto con la aceptación de las tesis nacionalistas.

Rechazan los socialistas una reducción del poder del Parlamento vasco en beneficio de las Juntas Generales o instituciones de cada una de las provincias. «No podemos aceptar que se lleve a cabo una Euskadi donde prime un sentido provinciano. Tampoco se puede tolerar que el poder provincial esté por encima del poder homogéneo que emana de un Parlamento. Estamos por la consecución de un país moderna y rechazamos un modelo anclado en el pasado. Por ello pensamos que aun aceptando la existencia y e! valor de las Juntas Generales, éstas deben tener un contenido y un papel diferente. La capacidad legislativa no puede estar en las Juntas Generales, sino en el Par- -lamento. No podemos consentir que el ente que está por encima de las provincias o territorios históricos se convierta en una institución simbólica.»

Consideran los socialistas que en el anteproyecto hay una indeterminación grande sobre cuáles han de ser los poderes provinciales y cuáles los del Parlamento y Gobierno. En cualquier casó consideran que aquellos deben estar supeditados, o al menos no ser superiores, a los del máximo organismo ejecutivo y legislativo. Los socialistas opinan también que, aunque no se especifica en el anteproyecto, se debe llegar a un acuerdo en lomo a la elección de los miembros de las Juntas Generales, junteros.

Parlamento debilitado.

En definitiva el PSOE teme que las Juntas Generales dejen vacio de poder al Parlamento. «Respetando las características de cada provincia y un cierto poder de las juntas Generales, debe existir un Gobierno y un Parlamento fuerte con poder capaz de superar provincianismos. Si no estaremos haciendo una sociedad antigua y retrógrada.»

Otro tema que preocupa a los socialistas y que ha provocado la no aceptación del anteproyecto de Estatuto es la exacta fijación de quién ha de detentaren Euskadi el poder económico. Considera el PSOE que este debe estar en manos del Parlamento y no de las diputaciones provinciales como parece deducirse del borrador autonómico.

«Hemos aceptado el criterio de la existencia de conciertos económicos. Hemos presentado hasta tres borradores en torno a la Hacienda autónoma. Al tratarse el tema en la ponencia se ha discutido en media hora y se ha resuelto con una votación global, en bloque. Nosotros exigimos, al menos, que se realizara una votación articulo por artículo, pero no lo lograrnos. En estas circunstancias, sin acuerdos, sin consenso, en un tema tan importante no podemos aceptar el titulo.»

Para los socialistas el hecho de que sean las diputaciones las que recauden los impuestos no es, en principio, negativo. Lo que no aceptan aquéllos es que las diputaciones negocien con la Administración, por separado, la contribución que han de hacer a las cargas del Estado.

Para el PSOE lo correcto seria que la negociación de contribuciones con la Administración se canalizara a través del Parlamento autónomo.

La planificación de la enseñanza en Euskadi es otro de los serios reparos que pone el PSOE del anteproyecto de Estatuto.

La inexistencia en el anteproyecto de una referencia sería y detallada de los derechos de los trabajadores —derechos sociales y económicos— es para los socialistas otra de las razones dé su no aceptación.

 

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