Las medidas antiterroristas entran en vigor. 
 Los abertzales rechazan el decreto y convocan una manifestación     
 
 Informaciones.    01/07/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

LAS MEDIDAS

ANTITERRORISTAS ENTRAN

EN VIGOR

LOS >ABERTZALES> RECHAZAN EL DECRETO

MANIFESTACIÓN

LAS medidas antiterroristas aprobadas el jueves por decreto-ley por el Consejo de ministros han entrado hoy mismo en vigor con su publicación en el "Boletín Oficial del Estado". El decreto-ley sobre medidas contra bandas armadas y terrorismo fue aprobado ayer por las Cortes por procedimiento de urgencia.

Mientras tanto, la situación en el País Vasco —concretamente en la provincia de Vizcaya— sigue siendo tensa. Ayer la Jefatura Superior de Policía de Bilbao censuró enérgicamente las noticias aparecidas recientemente que afirmaban que los detenidos de los últimos días están siendo sometidas a torturas y malos tratos. La Policía ha respondido en términos muy duros e incluso ha llegado a calificar a los autores de esas noticias como defensores de los terroristas y sus acciones.

La puesta en práctica de las medidas antes mencionadas ha sido acogida con silencio por gran parte del pueblo vasco. Las primeras reacciones negativas han partido de los grupos "abertzales" y de los parlamentarios de Euzkadiko Ezquerra. El senador gulpuzcoano don José María Bandrés las ha calificado como un nuevo error del Gobierno, y el abogado Castells, como un estado de excepción más.

Hoy las comisiones pro amnistía tiene previsto convocar una manifestación en señal de protesta por la decisión del Gobierno. La Policía, por su parte, dio a conocer ayer la relación de los detenidos, la mayoría de ellos muy jóvenes. Con anterioridad, los parlamentarios de Euzkadiko Ezkerra, señores Bañares y Letamendía, así como varios abogados y otras personas —entre ellas la representante en «I País Vasco de Amnistía Internacional, se entrevistaron con el gobernador civil de Vizcaya para interesarse por la situación de los detenidos y el trato que están recibiendo por parte de la Policía. El señor Salazar transmitió a los comisionados las palabras del señor Sainz acerca de que no había habido torturas, aunque uno de los asistentes —que fue también detenido, pero puesto posteriormente en libertad-— afirmó que había oído gritos. El señor Sainz más tarde se opuso a que los parlamentarios Bandrés y Letamendía pudiesen entrevistarse con los detenidos. No obstante, no se opuso a que los familiares de los detenidos pudieran acceder a la Comisaría.

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