Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
   La Democracia, en peligro     
 
 Informaciones.    12/07/1978.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

LA DEMOCRACIA, EN PELIGRO

Por Abel HERNÁNDEZ

EL Ejército está sumamente preocupado por la situación del País Vasco. Sin embargo, se mantendrá disciplinadamente en los cuarteles. Una intervención militar supondría la declaración de estado de guerra, y este sería el último recurso. Entraríamos así en un proceso irreversible. Nos consta, no obstante, que el plan de intervención militar está perfectamente dispuesto, por si acaso, en las carpetas de los altos mandos. Antes de llegar a esta situación límite, hay que agotar todas las soluciones políticas y policiales, entre éstas el´estado de excepción.

Mientras algunos partidos, frivolamente, siguen jugando sus bazas electoralistas, también con ocasión de estos gravísimos sucesos del Norte, adelantándose a las investigaciones parlamentarias, lo que está en peligro es la posibilidad de que estas mismas elecciones se celebren. Ahora mismo está amenazada la Constitución —a pesar de las prisas de última hora— y la propia pervivencia del Estado democrático.

La, ofensiva de las fuerzas terroristas e independentistas vascas -apuntan directamente al corazón de la Constitución. Los que no lo vean es que están ciegos. No se trata de una improvisación.

Todo estaba perfectamente planeado. Se pretende, a todas luces, que no se llegue al referéndum constitucional. Ahora mismo asistimos, perplejos, en las provincias vascas a una guerra civil latente entre independentistas y españolistas. Este es el verdadero cañamazo, a nuestro juicio, en el que se desarrolla la guerrilla urbana, en la que desde hace años ha venido adiestrándose E.T.A. dentro y fuera de España. Las infiltraciones ultradérechistas en las fuerzas de orden público están sirviendo admirablemente a los propósitos de E.T.A. Pero, en estos .momentos, la Policía —que, en general, está teniendo un comportamiento disciplinado y ejemplar— es la principal garantía .para ,1a pervivencia del Estado democrático: Los verdaderos demócratas deben estar detrás de las fuerzas de seguridad del Estado en estos momentos decisivos.

Una Constitución refrendada masivamente por el pueblo y con un considerable apoyo popular, incluso, en el País Vasco, dejaría a los guerrilleros vascos fuera de, combate. Por eso, la ofensiva actual, a la desesperada, y por eso, el temor a que durante este verano aumente la presión armada y las provocaciones al Ejército. En cualquier momento se puede producir el hecho desencadenante. Basta con que un centinela, cumpliendo estrictamente las ordenanzas, dispare al verse acosado. Basta con que un. oficial, de acuerdo con las ordenanzas, responda a la provocación. Basta con que se desencadene —última etapa de la estrategia, guerrillera— el terrorismo indiscriminado.

Ahora mismo ya se pretende, como se ve por numerosos indicios, irradiar la agitación a otras regiones españolas. Pero quizá, lo más grave es que en Vascongadas, en vez de la esperada reacción de las fuerzas democráticas y españolistas, está formándose de hecho, aunque sea sólo en el corazón de miles de gentes, un Ejército de Liberación Nacional de Euskadi. O todas las fuerzas políticas parlamentarias reaccionan unidas contra el peligro y, olvidándose de las urnas, hacen frente coman contra los terroristas, o aquí se acabó la historia de la esperanzadora democracia española.

 

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