Autor: García de Sola Arriaga, Pablo. 
   Al empresariado vasco le llueven ofertas para invertir fuera de su región     
 
   15/03/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

ECONOMÍA

15-III-1978

Al empresoriado vasco le llueven ofertas para invertir fuero de su región

Varios millares han recibido cartas para poner en marcha la zona de localización industrial de Badajoz . En el País Vasco se teme el retraimiento de la inversión

El empresariado vasco, conductor del centro neurálgico de la vida económica en aquella región española, sufre además de las consecuencias de la crisis económica—devoluciones de letras, suspensiones de pagos, descenso de los valores en Bolsa, dificultades para 1» obtención de créditos, expedientes de crisis, retracción de nuevas Inversiones, despidos de trabajadores, no admisión de nuevas solicitudes de empleo y un largo etcétera—, una grave crisis de confianza ante la Inestabilidad política y las amenazas de grupos extremistas.

Nuestro corresponsal en Bilbao señalaba ayer en una crónica de urgencia que más de un centenar de empresarios vascos han tenido que recurrir a los guardaespaldas. Ante la tentación de "arrojar la esponja", el hombre de empresa de aquella región española ha preferido vigilar su vida y colocarse ante el muro de las lamentaciones. El empresario no ha querido desertar de sus funciones y responsabilidades, y esperará tiempos mejores, si no se agota su paciencia.

Al empresario vasco, promotor de un emporio de riqueza, le llueven ofertas. Recientemente, varios miles de ellos han recibido de la Diputación Provincial de Badajoz una invitación para invertir en esta provincia, concretamente en la zona de preferente localización industrial. Se le pro-

neten subvenciones que pueden ligar al 20 por 100 de la inversión a realizar, diversas exenciones físcales, terrenos propiedad de la propia Diputación y Ayuntamiento con la adecuada infraestructura en cualquier localidad dé la provincia, mano de obra en abundancia como corresponde al paro existente, etc.

Los perspectivas de la economía vasca.

Muchos empresarios ni se han dignado contestar a la invitación pacense. Más de doscientos se han interesado por los detalles de la misma, y han solicitado más información. Un tercer grupo ha señalado que estos momentos no son los más adecuados para invertir en ningún sitio. En general, casi todos tienen confianza en la recuperación de la economía vasca y en la solución de los problemas políticos.

Desde el punto de vista estrictamente económico, se prevé que el País Vasco siga con un crecimiento bastante apreciable en los próximos años, aunque can una cierta relantización en su ritmo, lo que afectará de alguna manera el aumento de las tasas de nivel de empleo y valor añadido bruto provincial.

Pero es importante destacar el efecto dinamízador que pueden tener en el conjunto económico invesiones como las proyectadas piara la realización de la gran Petroquímica del Norte, y al mismo tiempo importantes proyectos de inversión pública pendientes.

Si a las características de la evolución de su comercio, a las grandes ventajas de localización y a la privilegiada situación geoeuropeos sumamos el capital hugráfica respecto de los puertos mano con que cuenta el País Vasco, los aproximadamente 40.000 empresarios, la tecnoestructura y unos cuadros de mando altamente preparados, así como, también, una mano de obra cada vez más cualificada, la proyección futura—desde el punto de vista económico, repetimos—no puede ser más que positiva.

Conviene, sin embargo, no olvidar que existe un claro reto a las fuerzas vivas del País Vasco, como bien ha demostrado la Diputación de Badajoz: la demagogia, la excesiva conflictividad, pueden retraer las necesarias inversiones del capital vasco, imprescindible para recuperar una economía que, si bien tiene proyecciones positivas, está en estos momentos atravesando la crisis más grave de su historia.

Pablo GARCÍA DE SOLA

 

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