Autor: Barbero, David. 
 El último preso vasco, en libertad. 
 Aldanondo: "No comprendo a quiénes justifican la lucha saharaui y no aceptan la de Euskadi"     
 
 Informaciones.    10/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

EL ULTIMO PRESO VASCO, EN LIBERTAD

Aldanondo: «No comprendo a quienes justifican la lucha saharaui y no aceptan la de Euskadi»

Por David BARBERO

BILBAO, 10.

FRANCISCO Aldanondo Badiola, conocido como «Ondarru", el último de los presos políticos vascos, fue puesto en libertad ayer en aplicación de las últimas medidas de amnistía. De esta manera, por primera vez en cuarenta años no hay presos políticos vascos en las cárceles españolas.

La puesta en libertad de Aldanondo, que hace el número 138 de los excarcelados en virtud de la última amnistía, tuvo lugar a primeras horas de la tarde, en la cárcel de Martutene, en San Sebastián.

Antes, sobre las doce y media, habían llegado al edificio de la cárcel tres militares: el teniente coronel portador de la orden de libertad, acompañado de un teniente y un soldado.

Un cuarto de hora después se anunció a familiares y representantes de los medios informativos presentes que Aldanondo saldría pocos minutos después.

A la salida de la cárcel se organizó una´ rueda de Prensa, en la que Francisco Aldanondo hizo las siguientes declaraciones a los periodistas alli presentes:

«La amnistía, por lo que respecta al Estado español, no supone un gesto de buena voluntad ni de reconocimiento de la injusticia de que ha sido objeto Euzkadi, no llega a ser ni un perdón vergonzoso; por parte del Pueblo Vasco, representa una conquista parcial, pero aún hay que darle el golpe de gracia. Espero que la quinta semana pro amnistía sea suficiente. Considero vergonzosas las declaraciones de los partidos políticos sobre la amnistía.»

Sobre los presos comunes afirmó:

«He tenido despedida de todos los amigos, aunque no se han atrevido a cantar por la amnistía para que no entraran las brigadas antidisturbios que están permanentemente en la cárcel. Con relación a ellos, no basta aceptar su lucha, hay que participar. Están dispuestos a lo peor, y ahora comprendo mejor las prisas que se están dando por desguazar las cárceles. Es deplorable el desconocimiento que sobre los presos sociales tienen los partidos políticos. Incluso hubo medios que silenciaron las declaraciones que hizo Blanco Chivite sobre las últimas revueltas de los presos.»

A la pregunta sobre la lucha armada, Aldanondo contestó: «No comprendo la actitud de quienes justifican la lucha saharaui y no aceptan la lucha que se ha mantenido aquí. Digo yo que será una cuestión de clima. No estoy militando en E.T.A., pero me siento como si así fuera. Pienso seguir la lucha pro amnistía con gestoras y apoyando a la COPEL.»

Aldanondo pasó la tarde de ayer en Pasajes (Guipúzcoa), en casa de unos parientes, e hizo algún recorrido por la capital donostiarra, pero no se trasladó a su pueblo natal, Ondárroa, pues está sometido a tratamiento como consecuencia de los cuerpos extraños que ingirió al solidarizarse con los presos de la COPEL.

 

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