Contra la amnistía, contra la autonomía, contra la democracia     
 
 Informaciones.    10/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

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Contra la amnistía, contra la autonomía, contra la democracia

VEINTICUATRO horas después de que casi todos los grupos parlamentarios llegasen al acuerdo de unificar en un solo documento los dos proyectos iniciales de amnistía, al mismo tiempo que se desarrollaban las negociaciones sobre la autonomía del País Vasco entre los representantes democráticamente electos y el Gobierno, y coincidiendo con el inicio de la histórica reunión del palacio de la Moncloa, eran asesinados el presidente de la Diputación de Vizcaya y dos guardias civiles de escolta.

E1 lugar, momento, hora y víctima elegidas para cometer este nuevo crimen testimonian sin más el contenido político que encierra esta bárbara acción. Se trata de impedir que el proyecto común aprobado logre llegar al «Boletín Oficial del Estado», de paralizar las conversaciones autonómicas provocando la reacción emotiva de ésta o aquella institución estatal y de hacer fracasar Una solución económica, colectiva, radicalizando a unas clases sociales contra otras. Todo ello tiene el mismo y claro objetivo estratégico de que la crisis simultánea de todos estos factores políticos se lleve por delante a un proceso democrático que no conviene a ninguno de los dos extremos del abanico político antidemocrático.

Hace falta que hablemos claramente de que en nuestro país operan grupos armados de la extrema derecha y de la extrema izquierda con su propia dinámica política. Hay que empezar a poner nombres y apellidos a estos grupúsculos que, por distintos motivos, buscan dinamitar el proceso democrático para que entremos en la trágica dialéctica acción-represión, que acabaría por hundirnos definitivamente como país europeo. Es preciso ser más preciso, valga la redundancia, y dejar de hablar de «incontrolados» o de siglas fantasmales para señalar claramente que lo ocurrido en Vizcaya tiene el sello de la extrema izquierda y lo ocurrido en Barcelona con «El Papus» lleva la inequívoca marca de la extrema derecha.

Baste recordar que desde que comenzó el otoño se produce asesinato por semana y que ayer mismo eran detenidos presuntos extremistas de derecha y de izquierda. En este sentido, coincidimos plenamente con la declaración común de todos los partidos políticos, desde Alianza Popular hasta el Partido Comunista, apoyando al Gobierno en su responsabilidad de poner fin a estos actos y de comprometerse a tratar con toda urgencia la elaboración conjunta de un proyecto de ley de Defensa de la Democracia contra el terrorismo.

Así, el peso de una dura ley impediría que conocidos terroristas, cogidos con las manas en la masa, paseasen libremente por las calles atacando impunemente el proceso democrático. Hora es de que la democracia se defienda, previa una reorganización y potenciación de las fuerzas de orden público, contra quienes conspiran contra ella. Porque a quienes manejan la sinrazón de la fuerza no basta responderles únicamente con la fuerza de la razón.

 

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