Según el I. N. P.. 
 La actitud de los farmacéuticos es incomprensible     
 
 ABC.    15/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

SEGÚN EL I.N.P.

LA ACTITUD DE LOS FARMACÉUTICOS ES INCOMPRENSIBLE

De incomprensible ha sido calificada en medios del Instituto Nacional de Previsión, la actitud de los

farmacéuticos a seguir negociando con la Seguridad Social la renovación del concierto de 1972, por el

que se fija unos descuentos del 7.5 por 100 del precio de venta al público.

Más incomprensible es esta actitud cuando, en 1972, fecha de la firma del acuerdo, la compra de

productos farmacéuticos suponía a la Seguridad Social un gasto de unos cuarenta mil millones de pesetas;

entonces los farmacéuticos consideraban el acuerdo beneficioso.

Hoy, cuando el desembolso de la Seguridad Social en estos productos llega casi a los cien mil millones, lo

consideran malo.

* NO QUIEREN DESCONTAR. - Los farmacéuticos se niegan a negociar descuento alguno, aunque

sí entrarían en una negociación que les facilitase, a través de sus propios medios, las variaciones de la

demanda en el consumo de especialidades.

Por su parte, la Seguridad Social, que cuenta con sus propios medios Informativos para estos menesteres

de conocer las fluctuaciones del consumo, así como los productos que más se recetan, no quiere tratar este

tema.

* LA LEY ES CLARA. - En cuanto a los conciertos, la legislación es clara. La ley de 1966 dispuso

que la Seguridad Social habría de concertar con laboratorios y farmacias - a través de sus

representaciones legales, sindicales y corporativas -, los precios y demás condiciones económicas para la

adquisición y dispensación de medicamentos y productos farmacéuticos; al año siguiente, y tras la

aprobación por orden ministerial de las normas de procedimiento, se firmaron los conciertos con los

laboratorios y oficinas de farmacia; es más. se llegó a suscribir un tercero con los mayoristas o

almacenistas, que expiró en 1972 y no llegó a renovarse, por estimar éstos que quedaban al margen de la

obligación de concertar, situación que persiste actualmente al no aparecer incluidos en la vigente ley

de 1974 que, por lo demás, está en la misma línea que la de 1966.

* POSIBILIDAD. - Una y otra prevén la posibilidad de que no se llegue a acuerdo o no se suscriba

concierto y ambas dan la misma respuesta: la fijación de topes máximos de precios, de modo Imperativo,

por una comisión constituida en la forma paritaria Seguridad Social, Laboratorios y farmacias, bajo la

presidencia de un representante del Ministerio de Trabajo.

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* EL VIERNES. - El próximo día 17 se volverán a reunir las Delegaciones de farmacéuticos y del

Instituto Nacional de Previsión. De no llegarse a acuerdo, habría que escoger el camino legal señalado.

* MENOS PAPEL. - En medios Informados se asegura que el problema latente en todo el asunto radica

en la función de la oficina de farmacia, que cada vez está perdiendo más su papel. Por otra parte, el

absentismo de los titulares, cada vez más patente, demuestra la afirmación anterior.

* DEMASIADAS FARMACIAS. - A ello se suma el excesivo número de oficinas de farmacia en

nuestro país, mientras que la Organización Mundial de la Salud recomienda una farmacia por cada cinco

mil habitantes; en España esta relación desciende casi a la mitad: una farmacia por cada dos mil

quinientos habitantes.

* NÚMEROS CANTAN. - El número de habitantes por farmacia en algunos países de Europa es el

siguiente: Holanda, 15,200; Suecia, 13.120; Alemania. 5.735; Portugal. 4.500; Italia, 4.300; Francia,

3.000, y España. 2.538.

* PROLIFERACIÓN HISPANA. - Esta proliferación de oficinas de farmacia depende, principalmente,

de quienes autorizan su apertura, que en ningún caso es la Seguridad Social, sino los propios Colegios de

Farmacéuticos.

Por otra parte, la Seguridad Social es el principal cliente de las farmacias; el 715 por 100 de las ventas de

las oficinas de farmacia se hace a la Seguridad Social.

 

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