Tras el atentado al jeep de la Policía. 
 Falsas alarmas de bombas en Bilbao     
 
 Diario 16.    14/11/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Tras el atentado al jeep de la Policía

Falsas alarmas de bombas en Bilbao

BILBAO, 14 (D16 y agencias).—Varias falsas alarmas de colocación de bombas siguieron al atentado en el que resultaron heridos varios miembros de laPolicía Armada, hecho ocurrido en la carretera- de Santo Domingo el pasado fin de semana y qué fue reivindicado por ETA, rama militar.

En el dique de Olavea-ga, de Astilleros Españolea, aparecieron dos banderas —una ikurriña y otra republicana—, de las que pendían sendos envoltorios que simulaban artefactos explosivos. El hallazgo se produjo horas después dé la explosión que alcanzó al coche policial.

Falsas alarmas.

Un equipo de desactivación analizó los envoltorios y comprobó que los paquetes contenían ladrillos. La Policía sospecha que la acción fue realizada por miembros del Partido Comunista Español Reconstituido, ya que junto a las banderas aparecía una inscripción con tales siglas.

Más tarde, dos lates vacías que fueron colocadas en el paso subterráneo, de la estación del Norte, fueron confundidas también con artefactos explosivos. Un vecino de la zona dio aviso a las autoridades,

que destacaron una dotación policial al lugar citado.

En la Jornada del sábado, el inspector de Policía José María Lambea Peña resultó lesionado al explosionar otro artefacto en las proximidades de la carretera de Santo Domingo, cuando investigaba sobre el terreno detalles del atentado cometido contra el jepp de la Policía Armada. Sus heridas son de carácter leve.

Mejoran los heridos.

El estado de los ocupantes del vehículo que horas antes había sido alcanzado por el artefacto, puede considerarse como satisfactorio. El capellán de la Policía Armada Jesús Aurelio Aragues, que sufrió las lesiones de más alta consideración, fue intervenido quirúrgicamente y los facultativos consiguieron extraer sin complicaciones un tornillo que el herido tenía alojado en la región glútea, de resultas de la explosión.

El soldado José Calero Duro y el cabo-conductor Francisco Muñoz Madrid, sufren heridas de pronóstico leve, y después de ser atendidos en el hospital de Basurto, fueron trasladados a sus domicilios.

 

< Volver