Pamplona. 
 Comandante de la Policía Armada, asesinado por ETA     
 
 El Alcázar.    28/11/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 27. 

Pamplona

COMANDANTE DE LA POLICÍA ARMADA,

ASESINADO POR ETA

• La organización terrorista prosigue su campaña militar contra las fuerzas de Orden Público

• Centenares de personas se manifestaron en señal de duelo

La organización terrorista ETA ha reivindicado el asesinato que el sábado alas diez y veinte de la noche costó la vida en Pamplona al comandante de la Policía Armada, Joaquín Imaz Martínez. El atentado se produjo en los aparcamientos de la Plaza de Toros de dicha ciudad, cuando un comando de ETA, integrado por dos personas, que viajaban en un coche marca «Simca 1200» matricula de SS-5996-D, robado anteriormente en Tolosa, descargaron cuatro disparos de bala de pistola marca Parabellum en la espalda, otro en el corazón y dos tiros de gracia en la cabeza, al infortunado jefe de la 64 Bandera Móvil de la Policía Armada con sede en Pamplona.

El comandante Joaquín Imaz, de 50 años, casado y con una hija de siete años, se dirigía hacia su vehículo aparcado a pocos metros de donde cayó muerto. En ese momento, hicieron aparición dos jóvenes, de unos 25 años, provistos de pistolas que, cuando le tuvieron a una distancia mínima, le hicieron varios disparos acabando instantáneamente con su vida. El comandante se desplomó con las llaves de su coche en la mano y, en un charco de sangre, quedó recostado contra otro vehículo que presentaba también impactos de bala.

El comandante realizaba prácticamente todos los días el mismo recorrido, y nunca quiso ser acompañado ni recibir protección. Generalmente acudía casi a diario a una tertulia del casino Eslava, de la Plaza del Castillo, y, posteriormente, se dirigía a su residencia en el coche que tenía aparcado en los mismos estacionamientos donde cayó asesinado.

Iniciadas las primeras investigaciones policiales, ayer de madrugada fue hallado el vehículo utilizado en la huida por los autores del asesinato. En el coche se encontraron huellas dactilares que están siendo analizadas por especialistas.

MANIFESTACIONES DE DUELO

Ayer diversas personalidades, familiares y compañeros del fallecido desfilaron por la capilla ardiente instalada en los cuarteles de la Policía Armada, cerca de la clínica de San Juan de Dios. Asimismo varios centenares dé personas se manifestaron en Pamplona, desde el seminario hasta el acuartelamiento de la Policía Armada, para testimoniar su respulsa por el atentado. Los manifestantes, que portaban banderas españolas y brazaletes con la enseña nacional, llegaron hasta el acuartelamiento de Veloso Alto, donde está instalada la capilla ardiente. Alli les dirigió la palabra el capellán castrense, quien les agradeció esta postura de solidaridad. Después se disolvieron sin incidentes.

Hoy por la mañana, en la Iglesia de San Francisco Javier de Pamplona, se celebró el funeral por el eterno descanso del comandante jefe de la 65 Bandera Móvil de la Policía Armada, Joaquín Imaz Martínez. De las exequias fúnebres daremos amplia información en nuestra edición de mañana.

ETA, UNA VEZ MAS

La organización terrorista reivindicó el atentado mediante una llamada telefónica anónima a la delegación de Cifra en Bilbao. El anónimo comunicante leyó el siguiente comunicado:

«La Organización Socialista Revolucionaria Vasca de libre acción nacional, ETA, asume la responsabilidad de la muerte del comandante en jefe de la Policía Armada.»

«Hemos ejecutado al señor Joaquín Imaz Martínez por su calidad de máximo responsable de las fuerzas represivas de la Policía Armada en Navarra y por el destacado protagonismo que este miembro ha desarrollado durante los últimos años, en su fanática labor represiva contra el movimiento obrero y popular vasco. Muestra de ello es la participación responsable y asesina que el señor Imaz y las fuerzas a su servicio han tenido en el acontecimiento de Montejurra, así como su brillante comportamiento en impedir la celebración del «Aberri-Eguna» y el final desenlace de la «marcha de la libertad» en Iruña.»

«Su odio antivasco y antiobrero ha recibido la exacta respuesta que la justicia popular del pueblo vasco reserva a todos aquéllos que pretenden oponerse a las justas aspiraciones de los trabajadores vascos por conquistar unas opciones políticas, como clase y como pueblo, de autoorganización y autogobierno que posibiliten una sociedad libre de explotación, dentro de la soberanía nacional de Euskadi.»

«Creemos que hoy los impedimentos mayores para alcanzar un mínimo de democracia y estabilidad política en Euskadi residen en la existencia de unas fuerzas armadas de ocupación, como son la Guardia Civil, Policía Armada y Cuerpo General de Policía.»

«Pensamos que una democracia válida y efectiva para nuestro pueblo vasco viene definida por la alternativa de KAS, entre cuyos puntos claves es la disolución de estas fuerzas represivas, componente significativo de las cuales era el comandante Imaz y la sustitución por milicias populares vascas, al servicio auténtico de los intereses populares.

«Es por ello que proseguimos nuestra campaña militar contra estos cuerpos que sustentan la dictadura militar española en Euskadi, hasta su total expulsión de nuestro territorio vasco.»

«Si el pueblo vasco se halla hoy en situación de indefensión respecto a estas fuerzas entrenadas y organizadas para combatirlas con las armas en la mano, la organización ETA está precisamente en función de defender y servir a sus intereses, desde una perspectiva militar, asumiendo en todo momento nuestras propias limitaciones y los objetivos políticos de liberación nacional y social que entendemos sólo se dan en las masas trabajadoras.»

REPULSA GENERALIZADA

Conocida la noticia, diversas autoridades y partidos políticos han hecho pública su repulsa por el asesinato del comandante Imaz. El comisario superior de Policía de Pamplona manifestó ayer por la mañana a Cifra que los autores del atentado no podían calificarse más que de «vulgares asesinos» que tienen centrado su interés en Navarra, como nosotros esperábamos hace tiempo. Su interés es éste, estropear Navarra».

El alcalde de Pamplona, Segundo Valimaña, señaló que ha sido una verdadera tragedia, y testimonió su pésame a la viuda del comandante. Al igual, el gobernador civil de Navarra, Ignacio Laño Cifuentes, afirmó que el asesinato del cómante Imaz supone un «terrible trauma para el pueblo navarro». Asimismo señaló el señor Cifuentes «que estamos poniendo todos los medios posibles para capturar al comando asesino. Afirmó que esperaba que el pueblo navarro comprendiese que estas cosas no se solucionan chillando, sino actuando.

La UCD, según comunicado de Cifra, ha hecho público un comunicado en el que exige al Gobierno la máxima energía y califica de violencia moral y chantaje terrorista el hecho «para cubrir unos objetivos políticos incompatibles, en última instancia, con la unidad de España y con el derecho de Navarra a conservar su identidad».

Al igual, otros partidos políticos condenan el atentado que costó la vida al comandante de la Policía Armada de Pamplona, don Joaquín Imaz.

LOS REYES TESTIMONIAN SU PÉSAME

Los Reyes de España emitieron ayer un telegrama de pésame a la viuda del comandante Imaz. El texto del telegrama es el siguiente: «Compartiendo su dolor en tan tristes momentos por el criminal atentado de que ha sido objeto el comandante jefe de la Policía Armada de Pamplona, hacemos llegar a todos sus familiares la expresión más sincera de nuestro profundo pesar: Juan Carlos y Sofía».

Datos biografícos

El comandante jefe de la Policía Armada de Pamplona, Joaquin Imaz, había nacido en Pamplona en el mes de agosto de 1927. Ingresó en 1946 en la Academia Militar y pasó, como primer destino, a prestar sus servicios con grado de teniente en el Sahara. En Santa Cruz de Tenerife, con ¡goal graduación, desempeñó funciones en la Policía Armada. En este cuerpo de Orden Publico se le nombró ayudante del comandante en Bilbao. Ascendió a capitán y se reincorporó al Ejército con destino en Cataluña, primero, y después en Pamplona, Con grado de comandante volvió a la Policia Armada y se le destinó a San Sebastián. De allí volvió a Pamplona para hacerse cargo del mando, desde agosto de 1964, déla 64 Bandera de la Policía Armada.

 

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