Autor: Carrasco, Javier. 
 El decreto de sanciones a los farmacéuticos. 
 "Es la gota que colma el vaso"  :   
 (afirma el presidente del Colegio de Madrid). 
 Arriba.    23/06/1977.  Página: 13. Páginas: 1. Párrafos: 25. 

nacional

El decreto de sanciones a los farmacéuticos

« ES LA GOTA QURE COLMA EL VASO» (afirma el presidente del Colegio de Madrid)

* Durante todo el día de ayer prosiguió el encierro en Madrid

MADRID. (De nuestra Redacción.) - «No tengo miedo a la socialización si es el camino para solucionar

los problemas de las farmacias. Cuando la Seguridad Social echa manó para justificarse de los beneficios

de nuestros establecimientos, debe acordarse también de las pérdidas», declaró ayer el presidente del

Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid. Pedro Gómez de Agüero, en el transcurso de la rueda de

Prensa que siguió a la presentación del Libro Verde de la Segundad Social.

El tema central de esta reunión giró, como era lógico. alrededor del encierro protagonizado por los

cincuenta y dos presidentes de colegios provinciales en la sede del Consejo General de Farmacéuticos de

la calle Villanueva. Esta actitud, acordada en la asamblea de farmacéuticos, que dio comienzo a primeras

horas de la tarde, se mantenía por la noche, en espera de los resultados de las conversaciones sostenidas

por la comisión imperativa, cinco de cuyos miembros representan al INP y cuatro a los profesionales del

sector.

Los asambleístas, que ocupaban la cuarta planta del edificio y el salón de actos de la planta baja, eran más

de doscientos, pues los presidentes de los colegios había que añadir a otros ciento cuarenta representantes

de farmacéuticos y a varios observadores del colegio de Madrid que se interesaban por la situación del

conflicto.

Durante estas casi veinticuatro horas de «asamblea permanente» se recibieron numerosos telegramas de

apoyo por parte de otros estamentos sanitarios, como el Colegio de Médicos, el de Odontólogos, cuyo

Consejo general se encuentra en el séptimo piso del inmueble, y el de veterinarios, sito en la planta

quinta. Igualmente, varios Colegios de provincias decidieron sumarse al encierro en sus respectivos

domicilios sociales Así, siete miembros del de Guipúzcoa, quince del de Pamplona y veinte del de

Vizcaya llevan encerrados, con carácter indefinido, desde la mañana de ayer.

Telegramas al Rey y al Presidente

Asimismo, los farmacéuticos enviaren, con acuse de recibo, a primeras horas un telegrama dirigido al jefe

de la Casa del Rey, cuyo texto es el siguiente:

«Ruego haga llegar a Su Majestad profundo malestar innecesariamente causado profesión farmacéutica,

inoportuna publicación real decreto sobre sanciones de la Seguridad Social a farmacéuticos, propio

épocas feudales, cuyo texto impugnaremos vía jurisdiccional, sin perjuicio reconocer necesidad prever

sanciones posibles actuaciones incorrectas, sancionables con mayor dureza en reglamentos disciplinarios

corporativos. Tal publicación, mismo día en que está convocada reunión comisión imperativa prevista ley

Bases Seguridad Social, se interpreta como medida coactiva a efectos deliberaciones tal comisión.

Respetuosamente, salúdale Ernesto Marco Cañizares, presidente del Consejo General de Colegios

Oficiales de Farmacéuticos dé España.»

Otro cable fue dirigido también al Presidente Suárez.

El señor Marco Cañizares, presidente de este Consejo, se entrevistó al mediodía con el Ministro de la

Gobernación en un intento por lograr un mediador ante el Ministerio de Trabajo, Según manifestó el

presidente del Colegio madrileño, el titular de Gobernación se había mostrado dispuesto a interceder ante

su colega de Gabinete frente a las reivindicaciones de tos farmacéuticos.

Un decreto polémico

Sin embargo, y cuando la situación, después de una noche de tensiones, parecía estabilizarse a la espera

de un acuerdo, la aparición en el «BOE» de ayer de un decreto del Ministerio de Trabajo, regulando

diversas sanciones para delitos referentes a la dispensación de recetas de la Seguridad Social, vino a

enrarecer el clima en la asamblea de la profesión y a radicalizar las posturas.

En síntesis y respecto a las infracciones, la norma distingue entre leves, graves y muy graves. Entre otras

se consideran leves la desatención a los beneficiarios de la Seguridad. Social siempre que no originen

perjuicio al interesado. la existencia injustificada de recetas carentes de requisitos para su despacho o

cupones desprendidos de sus envases originales y, en general, el incumplimiento de las órdenes

reguladoras de la prestación farmacéutica de la Seguridad Social.

La segunda son: negar la entrada de los inspectores de! INP «en cualquier lugar donde se desarrollen las

funciones cuya vigilancia tienen encomendadas», la desatención a los beneficiarios que origine perjuicio

asistencial, la defraudación a la Seguridad Social, a través de la facturación y cobro de recetas oficiales,

etc. Finalmente, los malos tratos a los inspectores sanitarios del INP, la sustitución de la dispensación de

especialidades y fórmulas por otras cuyo cambio no esté autorizado o por artículos de otra índole o por

dinero «cuando tengan un valor superior a las cinco mil pesetas» y la defraudación a la Seguridad Social

cuando el daño causado sea superior a cinco mil pesetas, aparecen especificadas como faltas muy graves

en el decreto.

Las sanciones

Por su parte, las sanciones se clasifican en mínimas, medias y máximas. En este sentido, las faltas leves

prescribirán a los dos meses; las graves, a los dos años, y las muy graves, a los cinco desde la fecha que se

cometieron, exceptuando los delitos constitutivos de sanción penal.

Respecto a cantidades, las muy graves se sancionarán, en su grado mínimo, con multa desde cien mil

hasta doscientas mil pesetas; en su grado medio, de doscientas a trescientas mil pesetas, y en el nivel

máximo, de trescientas hasta quinientas mil pesetas. Para las graves se establece una penalización

máxima de cien mil pesetas y a las leves una multa de cinco mil pesetas, en el grado superior.

Cuando en la localidad de que se trate exista otra farmacia puede imponerse, en lugar del pago de una

multa, la inhabilitación para el despacho de recetas de la Seguridad Social, en casos graves y muy graves.

Estas sanciones van desde los quince días naturales para los mínimos de las infracciones graves hasta la

inhabilitación definitiva del despacho. Además el decreto señala que el farmacéutico en cuestión deberá

resarcir los perjuicios económicos causados a la Seguridad Social.

Esta normativa fue comparada por el señor Gómez de Agüero al concierto del año 68, que hacía

referencia a las relaciones INP-farmacéuticos y que fue recurrido por esta parte ante el Supremo, ganando

el pleito los demandantes.

Indignación general

Una muestra de la indignación general de los asambleístas ante la lectura del decreto ha sido la del

secretario del Consejo General, portavoz oficial ante la Prensa de los encerrados, quien declaró a

ARRIBA, a las siete de la tarde de ayer, que la repulsa obedece no a las sanciones impuestas - muchas de

las cuales son inferiores a las especificadas en nuestro propio reglamento -, sino al hecho de que la

Administración pretenda adjudicarse una nueva jurisdicción ante los farmacéuticos. Ahora mismo existen

multitud de competencias sobre la profesión: Trabajo, Gobernación y me imagino que pronto intervendrá

también Comercio o Industria...» «Nuestras aspiraciones - prosiguió - vienen de muy atrás. El convenio

establecido en el 72 expira el 28 de junio, y fue ya denunciado en el 75. En la actualidad, al no aceptar por

más tiempo el pago de! 7,5 por 100, en concepto de descuento sobre el precio de los medicamentos, y no

aceptar el Ministerio la prórroga de negociaciones con el INP durante seis meses más, la ley de Bases de

la Seguridad Social impone la constitución de la Comisión imperativa, cuyos acuerdos tienen carácter

obligatorio. Teniendo en cuenta la composición de ese grupo, la verticalidad de la disposición me parece

evidente.»

«La gota que colma el vaso»

«La promulgación del decreto de sanciones es la última gota que colma el vaso. Ante él, como español y

como farmacéutico, siento vergüenza», declaró el titular del Colegio de Madrid, señor Gómez Agüero.

Después de realizar una síntesis de los principales pasos dados por la Seguridad Social y los

farmacéuticos en los últimos días, el señor Gómez Agüero dijo que la realidad de la profesión

era la siguiente: los honorarios, congelados desde 1964, lo que coloca el nivel de la profesión similar al

del año 1948; la existencia de 14.553 colegiados, de los que 2.300 corresponden a Madrid; que están

financiando anualmente alrededor de ocho mil millones de pesetas al INP: «stocks» de medicamentos por

valor de 30.000 millones de pesetas, y 40.000 trabajadores, «que no le cuestan a la Seguridad Social, pero

que cotizan a la misma», unos ochocientos millones de pesetas en concepto de supervisión de recetas, a

pagar por el farmacéutico.

«No hacemos descuentos a los clientes privados»

A continuación, el señor Gómez Agüero negó que los farmacéuticos realizasen descuento alguno a los

clientes particulares. «Aunque, como es lógico, siempre puede existir algún desaprensivo», dijo.

En relación a la consecución de un. acuerdo, declaró que, tras las negociaciones de la Comisión

imperativa, «me temo lo peor». E hizo una relación de las reivindicaciones pendientes, al margen de la

supresión del descuento del 7.5 por 100: mejoras profesionales de diverso tipo, supresión de la ley de

incompatibilidades; control, al igual que en Bélgica, de las medicinas por parte de las farmacias, y

abolición de la ley de publicidad y muestras gratuitas.

Acto seguido, a preguntas de los informadores, el señor Gómez Agüero dijo que un establecimiento

farmacéutico perdía desde el momento en que sus ingresos no superaban el millón de pesetas, y que, en

estas condiciones, sólo el 3.8 por 100 de las farmacias obtenían beneficios. «No podemos mantener el 7.5

de aportación cuando, además, este porcentaje supone para la Seguridad Social sólo el 0,7 de sus

ganancias globales.»

«Ayer mantuve contactos con Comisiones Obreras, en su local de Atocha, 90, y les expliqué nuestra

problemática», manifestó el presidente del Colegio madrileño. «Estas razones que yo les expongo aquí las

comprendieron ellos también y me prometieron su apoyo a la profesión. Creo que el resto de centrales

sindicales han adoptado la misma postura, a través de las informaciones que he recogido a nivel

provincial.»

Finalmente dijo que la subida en el precio de los específicos, manteniendo vigente el concierto actual con

el INP, suponía una pérdida para los farmacéuticos, por lo que la solución no iba a venir por ese camino.

Javier CARRASCO

(Foto Giménez)

Jueves 23 junio 1977

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