Autor: Calleja, Juan Luis. 
   El coste de las autonomías     
 
 ABC.    02/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

EL COSTE DE LAS AUTONOMÍAS

Hablaba un vizcaíno:

—Las Vascongadas y Cataluña padecen cuatro déficit cardinales para la autonomía: déficit de capital, de mano de obra, de energía y de mercado. Aunque los tres primeros déficit podrían proclamarse a mucha honra porque son los síntomas de la capacidad de trabajo y del espíritu emprendedor, siguen siendo déficit muy graves. Como las autonomías generan autonomías, igual que el divorcio crea divorcios las demás regiones autónomas que se constituyan con sus jurisdicciones y gobiernos locales preguntarán a los vascos y • Cataluña:

—¿Quieren ustedes nuestra mano de obra? ¿Desean la energía de las centrales nucleares instaladas en nuestro terreno? ¿Codician ustedes nuestro dinero para sus empresas políticas e industriales? Muy bien: ¿qué ganamos nosotros con todo esto? ¿Ustedes necesitan despoblar nuestros campos, absorber nuestros ahorros, agotar nuestras posibilidades energéticas; y, como no tienen bastante mercado propio, esperan que, encima, seamos su clientela. En resumen, que ustedes, sin nosotros, pueden muy poco. Serían como un camión sin conductor, sin gasolina y sin carreteras. Estarían perdidos. Veamos en qué condiciones podemos entendernos.

Y seguía el vizcaíno:

—Cuando esto ocurra —y no sé cómo podrá evitarse que suceda.— será necesaria una serie agotadora de difíciles acuerdos que, en definitiva, no serán otra cosa que tratados comerciales. Yo te doy esto y tú me das aquello. Muchas de las mejores cabezas del país habrán de despilfarrar su talento en resolver tales problemas estériles, creados artificialmente por las autonomías y en mantener o corregir las soluciones convenidas. Podemos figurarnos los enredos burocráticos, los enfrentamientos de intereses y el coste astronómico en tiempo, trabajo y coordinación de competencias. La supresión de las facultades centrales no eliminará el personal que ahora las ejerce. En cambio, se arbitrarán nuevos interlocutores para que se entiendan de región a región y de burocracia central a burocracias autónomas. Surgirán otro nuevo ejército de funcionarios y otra maraña de jurisdicciones que todo lo frenará, todo lo complicará y todo lo enrarecerá. Y ello, a costa de arruinar la unidad nacional que penosamente lograron los Reyes de España a fuerza de siglos, luchas y paciencia. Si yo pudiese, escribiría estas cosas, largo y tendido, bajo el título «El coste d« las autonomías».

Ni largo ni tendido: Breve y en pie queda un tema >;\¡f sólo exige la sencilla claridad del vizcaíno.—Juan Luis CALLEJA.

 

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