Para constatar en las elecciones la respuesta popular sobre la LOAPA. 
 El Gobierno vasco no descarta la disolución del Parlamento autónomo     
 
 ABC.    18/06/1982.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

VIERNES 18-6-82

NACIONAL

Para constatar en las elecciones la respuesta popular sobre la LOAPA

El Gobierno vasco no descarta la disolución del Parlamento autónomo.

MADRID. El vicepresidente del Gobierno vasco, Mario Fernández, y los portavoces del PNV en el Congreso y el Senado, Marcos Vizcaya y Míchel Unzueta, no descartaron ayer la posibilidad de la disolución del Parlamento vasco después de la aprobación, por las Cortes Generales, de la LOARA.

Los portavoces vascos precisaron que tal medida no está previamente perfilada, ya que existe una Comisión de defensa del Estatuto que habrá de decidir, entre varias, las respuestas que considere necesarias para ofrecer al pueblo vasco, ante lo que ellos considerarían como un claro recorte del Estatuto de autonomía.

Reiterando las tesis de! PNV sobre la ilegalidad del proyecto, Mario Fernández explicó que el pueblo vasco aceptó una determinada lectura del Estatuto, que fue la misma que hicieron tanto el PNV como la UCD y el PSOE cuando se acordó en las Cortes. A su entender, tras la LOAPA tendrían que explicar en Éusfcadi qué es lo que ría quedado del Estatuto y, en su opinión, el pueblo vasco no lo va a aceptar. Marcos Vizcaya matizó que en modo alguno la disolución de! Parlamento supondría, de llevarse a cabo, un abandono de las instituciones vascas por parte del PNV, sino que constituiría el uso legítimo de las facultades que (e confiere el Estatuto, ya que se reafirman en que cualquier medida que se adopte será dentro de los cauces democrático y pacífico. Serían unas elecciones anticipadas en las que el Gobierno vasco recabaría la confianza del electorado y obtendría su veredicto con relación a la LOAPA. Se adopte o no esta decisión, los líderes vascos reiteraron su propósito de recurrir al Tribunal Constitucional por cuanto, al margen de cuál sea el contenido lina! de la ley, consideran que tienen argumentos jurídicos contundentes —en e) curso de su reunión con los periodistas presentaron un estudio elaborado por un grupo de profesores de la Universidad de La Laguna, dirigidos por el catedrático Gumersindo Trujillo— para demostrar la inconstitucionalidad de aprobar leyes orgánicas o de armonización para interpretar la propia Constitución o los Estatutos de autonomía.

LA LOAPA GENERARA MAS CONFLICTOS

Mario Fernández aprovechó la oportunidad para rebatir las declaraciones de Arias-Salgado, en las que el ministro afirmaba que todas las discrepancias se reducían al artículo cuarto del Proyecto, relativo a la prevalencia del derecho del Estado sobre el de las Comunidades autónomas. Los otros dirigentes vascos estuvieron de acuerdo con él a que, en contra de lo que dicen sus patrocinadores, la LOAPA va a generar nuevos conflictos. Cada vez que el Gobierno haga uso de las distintas facultades que le concede —aseguraron— el Ejecutivo vasco recurrirá al Tribunal Constitucional. En una lectura meramente política indicaron que se va a provocar un sentimiento de frustración en el pueblo vasco como problema adicional, porque «cuando vio que sus problemas eran comprendidos por el Estatuto se empezó a encontrar cómodo en la política del Estado y se agrupó contra los enemigos de la democracia y de la paz».

El vicepresidente del Gobierno vasco.

dudó en afirmar que «Calvo-Sotelo está instrumentando una política literalmente contraria a la autonomía con la eficaz colaboración del PSOE». Mario Fernández explicó que con la LOAPA se rompe e! diálogo que llevó a la elaboración misma del Estatuto y que debería presidir el propio desarrollo estatutario. La quiebra de esta línea se produciría tras el 23-F con los pactos autonómicos. Ilustrando este dato, Marcos Vizcaya y Mario Fernández revelaron contactos mantenidos con la UCD ante la investidura de Calvo-Sotelo que pudieron fructificar en un pacto legislativo. Negociando con Rosón, Martín Villa, Pérez-Llorca y Pío Cabanillas estuvieron a punto de firmar un documento en el que el PNV se comprometería a apoyar al Gobierno en temas de Estado, reservándose el voto en temas autonómicos. La contrapartida serían unos acuerdos políticos para interpretar aspectos ambiguos del Estatuto de Guerníca y de la Constitución. La disposición de la UCD, según esta versión, era favorable, aunque la premura de tiempo, a sólo cuarenta y ocho horas de la votación, indicaba que no sería posible lograrlos antes de la Investidura, aunque era patente la voluntad de hacerlo después. El pacto no llegó a suscribirse, segur Marcos Vizcaya, porque Martín Villa dijo que los pactos con las minorías podrían impedir otros pactos preelectorales que UCD deberería establecer «en la línea de lo que ahora se llama mayoría natural», apostilló el portavoz vasco.

Por otra parte, el PNV ha convocado a sus cargos electos para analizar diversas medidas de presión y movilización" contra la LOAPA.

 

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