Autor: Unzueta, Patxo. 
 Asesinado el jefe de la División Acorazada.. 
 Indignación y desánimo, reacción generalizada en el País Vasco     
 
 El País.    05/11/1982.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Indignación y desánimo, reacción generalizada en el País Vasco

PATXO UNZUETA, Bilbao

Que el de ayer no era considerado en el País Vasco un atentado más era constatable no sólo en la particular dureza de los pronunciamientos de todas las fuerzas democráticas, sino también en los comentarios de la gente común en la calle, en los que la indignación, expresada en frases corno "hasta cuándo vamos a seguir así", iba unida a una cierta sensación de desánimo. Este era tanto más intenso dadas las expectativas que se habían extendido en los últimos días respecto a la posibilidad de una salida negociada al problema de la violencia.

De "execrable provocación" calificó el atentado el lendakari Garaikoetxea, para quien "es evidente la intención de los autores de perturbar el proceso democrático, dificultando la transmisión de las responsabilidades del poder".

El socialista Txiki Benegas, tras condenar "sin paliativos este crimen dirigido contra las Fuerzas Armadas, contra el proceso democrático y contra las ansias de convivencia pacífica demostradas por el pueblo el pasado día 28", llama la atención sobre el hecho de que "cada vez que se produce un acontecimiento que supone un asentamiento de la democracia y un avance en la vía del progreso, hay una organización, ETA, que intenta quebrar las esperanzas que ese asentamiento y esa expectativa de avance despiertan en la población".

"Este crimen", declaró por su parte la oficina de Prensa de Euskadiko Ezkerra, "contradice los signos de esperanza que la apertura de vías de diálogo habían despertado". Aparte de "condenar sin paliativos a quienes, con un desprecio absoluto de los más elementales valores éticos, intentan perturbar la convivencia".

Ninguno de los portavoces habituales de Herri Batasuna estuvo localizable durante todo el día de ayer.

 

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