Autor: ;Herce, Antonio. 
 Un comando terrorista de la organizción ETA militar formado por dos personas ametralló ayer por la mañana al general Víctor Lago Román. 
 Honda conmoción en el ejército por el asesinato del jefe de la DAC     
 
 Diario 16.    05/11/1982.  Página: 4, 5. Páginas: 2. Párrafos: 25. 

EL ATENTADO

5 noviembre-82/Diario 16

Un comando terrorista de la organización ETA militar formado por dos personas ametralló ayer

HONDA CONMOCIÓN POR EL ASESINATO

Las Fuerzas Armadas han recibido un duro golpe con el asesinato del jefe de la División Acorazada, general Víctor Lago Román. La anunciada y temida presencia de un comando de ETA militar en Madrid acababa a primera hora de la mañana de ayer con la vida de uno de los generales más preparados del Ejército español. El atentado se produce en un momento de vital importancia para las relaciones de las FAS con el Gobierno socialista surgido de las urnas. Estaba previsto un encuentro inminente entre el futuro presidente de la nación, Felipe González, y el jefe de la JUJEM, teniente general Lacalle Leloup.

Enrique MONTANCHEZ y Antonio HERCE

Madrid - El asesinato del general Víctor Lago Román, jefe de la División Acorazada, ha causado una fuerte conmoción en las Fuerzas Armadas, que velan caer ayer a manos de la anunciada y temida presencia de un comando terrorista de ETA-milItar en Madrid, a uno de los más preparados generales del Ejército español.

Ha sido un nuevo mazazo contra las Fuerzas Armadas. En esta ocasión la estrategia del terror elegía con calculada precisión el objetivo de nueva sangre: el jefe de la DAC Brúñete número 1. unidad de élite de las FAS y que ha estado en el candelero político a lo largo de toda la transición.

La participación de man-dos militares de esta unidad operativa en el frustrado intento de golpe del 23-F, hizo saltar el nombre de la Acorazada a las primeras páginas de la prensa nacional y mundial. Una semana justo después de las pacíficas elecciones generales -y del triunfo socialista con amplia mayoría, la amenaza terrorista se cebó ayer en el estamento militar.

Eran las ocho y cuarto de la mañana. El general Lago Román sale de su domicilió

en la madrileña calle de Santa Engracia, donde reside en un bloque de casas militares. El Seat 131, matricula ET-5714-l, con banderín de dos estrellas esperaba aparcado en doble fila.

Únicamente, Juan Cáelos Villalba González, veintidós años, soldado conductor, destinado en la Agrupación de Tropas del Cuartel General del Ejército, le esperaba. No llevaba escolta.

Sus oficiales de Estado Mayor le habían aconsejado sobre la necesidad de prepararle un dispositivo de escolta. El general se negó rotundamente y en alguna ocasión había comentado que de sufrir un atentado no deseaba que hubiera más que una víctima: él.

Minutos después de las ocho y cuarto el coche oficial enfila su camino diario para bajar desde Is plaza de Cuatro Caminos por Reina Victoria y San Francisco de Sales en dirección Moncloa y carretera de La Coruña. A las ocho y treinta la muerte le aguardaba en la avenida de los Reyes Católicos.

Un comando terrorista, integrado por dos jóvenes que vestían anorak oscuro, provistos de casco, se situaban inmediatamente detrás del vehículo militar. Comenzaron a disparar ráfagas de un subfusil. Tras la sorpresa inicial, se situaron a la altura del general Lago Román, que viajaba en el asiento trasero, en su lado derecho. Continuaron las ráfagas. Y al sobrepasar el vehículo, en su huida, para tomar la carretera de La Coruña, según testigos presenciales, siguieron disparando.

Una segunda moto, igualmente de gran cilindrada, pudo actuar a modo de cobertura a los autores materiales del atentado. Juan Carlos Villalba. conductor del vehículo oficial, pudo dar un volantazo a la izquierda al percibirse de la agresión, que eran objeto. Pero el general había muerto en el acto. Junto a él, reposando en el asiento, la boina azul reglamentaria de la DAC y la fusta de mando.

El gesto

El soldado conductor había sido herido en la cabeza y manaba abundante sangre. Todo había ocurrido en menos de diez segundos. El cuerpo del general fue conducido a la cercana clínica de la Concepción, situada a menos de trescientos metros. Los médicos del servicio de urgencias, nada pudieron hacer, sino certificar su muerte.

Juan Carlos Villalba, bajo los efectos de un fuerte shock, se negaba a abandonar el Vehículo hasta que llegara la autoridad militar. El Seat 131 presentaba una veintena de impactos de bala. Los cristales quedaron unos astillados y otros totalmente destrozados. En el suelo, la Policía llegó a recoger hasta 18 casquillos de 9 mm. Parabellum, marca FN, munición habitual en ETA militar.

Un charco de sangre marcaba sobre el asfalto el lugar del atentado. Toda la zona de salida y entrada a Madrid por la carretera de La Coruña quedó atascada, mientras comenzaban a sonar las sirenas de las dotaciones policiales. . ~~No es nueva esta técnica de atentado. ETA utilizó una moto y explosivo contra el teniente general Valenzuela, jefe del Cuarto Militar del Rey, el 7 de mayo de 1981. Dos jóvenes, sobre una potente moto, colocaron un fuerte explosivo sobre el techo del Dodge-Dart negro ´en el que viajaba la alta jerarquía militar. Tres personas resultaron muertas, aunque el objetivo etarra, el teniente general Valenzuela, logró salvar su vida.

La clínica

Ayer fue uno de los primeros militares que quiso estar presente en la clínica de la Concepción. Apenas una hora después del atentado, el citado centro hospitalario madrileño, situado en la plaza de Cristo Rey, fue un triste lugar de encuentro de altas jerarquías militares y del Gobierno. El primero en llegar fue, minutos antes de las diez, el presidente de la Junta de Jefes de Estado Mayor IJUJEM), teniente general Alvaro Lacalle Leloup, quien con gesto gravé se dirigió inmediatamente al pabellón de urgencias. A las diez y diez de la mañana, la máxima jerarquía militar abandonaba la clínica.

EN EL EJERCITO DEL JEFE DE LA DAC

Gran «cumbre» en La Zarzuela con el Rey, Calvo-Sotelo y Felipe

Todos unidos contra el terror

El Rey Juan Carlos convocó ayer tarde a La Zarzuela al presidente del Gobierno en funciones, al futuro presidente y al general que encabeza la cúpula militar. Tras la reunión se hizo pública una nota, en la que se afirma que «esta provocación refuerza la firma decisión qué anima a los reunidos a luchar sin tregua contra estas acciones».

Precisamente ayer, la prensa se hacía eco de la inminente entrevista que sostendrían, el secretario general del PSOE, Felipe González y el PREJUJEM, Lacalle Leloup, para intercambiar puntos de vista sobre la institución Militar y la formación del nuevo Gobierno:" El líder socialista y «nuevo presidente» de la nación, había declarado en los últimos días que el Ministerio de Defensa, junto con los de Interior y Economía, era una de las áreas a las que pensaba dedicar una atención preferente. El atentado se producía, en efecto, coincidiendo con el anuncio de esta reunión, entre la máxima jerarquía militar y el líder socialista. . A partir de las diez de la mañana comenzaron a llegar al centro hospitalario los generales jefes de las distintas Brigadas de la DAC, subordinados del general Lago Román, así como los jefes de Estado Mayor de esta unidad militar, en traje de campaña, vestimenta habitual durante el horario de trabajo en los acuertelamientos castrenses.

El primer dirigente político en testimoniar su pésame fue el alcalde de Madrid, Enrique Tierno Calvan, quien se personó en la Concepción, acompañado del responsable de Seguridad, segundo teniente de alcalde José Barrionuevo. «Todas las dotaciones de la Policía Municipal —comentó a Diario 16— colaboran con la Policía Nacional para localizar las dos motocicletas

por los terroristas y que tienen matrículas, según testigos presenciales, de Ceuta y Valladolid.»

Tierno Calvan manifestó a los periodistas que conocía al general asesinado. «Era un caballejo afable y un gran militar.»

Madrid — El Rey Don Juan Carlos convocó, a primera hora de la tarde de ayer, en el palacio de La Zarzuela, una reunión con el presidente del Gobierno, Leopoldo Calvo-Sotelo; el secretario general del PSOE y futuro presidente, Felipe González; el ministro de Defensa, Alberto Oliart, y el presidente de la Junta de Jefes de Estado Mayor, teniente general Alvaro Lacalle Leloup. La decisión del Monarca obedecía a tratar la respuesta contra el brutal atentado en el que perdió la vida el jefe de la División Acorazada, general Lago Román, producido en las primeras horas de la mañana. En contraste con el espíritu constructivo y firme de la reunión, el líder de Alianza Popular, Manuel Fraga, que no había sido convocado a la «cumbre» de palacio, hacía unas insólitas declaraciones, en las que afirmó que «actos como el asesinato de hoy justifican mi afirmación, que armó tanto revuelo en su día, de que hay que intentar entender el golpismo». Tras la «cumbre», que duró

aproximadamente cuarenta y cinco minutos, se hizo público un comunicado oficial de la reunión, en el que decía que se había considerado «el atentado terrorista de que ha sido víctima esta mañana en Madrid el general Víctor Lago Román, jefe de la División Acorazada Brúñete número 1, así como la significación que encierra este nuevo acto criminal realizado contra una prestigiosa figura de las Fuerzas Armadas, cuando el pueblo español acaba de poner de manifiesto, en las elecciones celebradas recientemente, sus deseos de paz, concordia y de respeto al orden constitucional». «Esta clara provocación —continúa la nota de La Zarzuela—, que ataca la convivencia de los españoles, refuerza la firme decisión que anima a los reunidos de continuar sin tregua la lucha contra estas acciones terroristas, sin que se produzca ninguna solución de continuidad, ni la menor fisura, en el mantenimiento de esta unánime

determinación.» El comunicado de La Zarzuela concluía afirmando que «con el propósito decisivo de utilizar cuantas medidas conduzcan a extirpar la plaga terrorista, los reunidos han acordado también reiterar a todas las Fuerzas Armadas su solidaridad con las mismas y con las de Seguridad del Estado, así como su admiración y agradecimiento por la disciplina y el espíritu de sacrificio de que, en todo momento, están dando ejemplo como demostración de su amor a España.»

Funeral___________

Por otra parte, el secretario general del PSOE y virtual presidente del Gobierno, Felipe González, acudió a la capilla ardiente del general Lago Román, asesinado ayer en Madrid. El líder socialista procedía de la reunión celebrada en La Zarzuela con el Rey Don Juan Carlos. Posteriormente, Felipe González y Leopoldo Calvo-Sotelo asistieron al funeral celebrado en el

Cuartel General del Ejército, donde, con los familiares del general asesinado, se encontraban ministros, altos mandos militares y el presidente de AP, Manuel Fraga. Hacia las nueve de la noche concluida la misa funeral, abandonaron el Cuartel General del Ejército el presidente del Gobierno y el secretario general del PSOE. También lo hicieron el ministro de Defensa, los jefes de Estado Mayor del Ejército y de la Armada, así como el presidente de AP.

Los restos mortales del general Víctor Lago Román serán enterrados hoy en el cementerio de Puentedeume (La Coruña), residencia veraniega habitual de la familia. El féretro será trasladado a primeras horas de esta tarde al aeropuerto coruñés de El Alvedro El alcalde de Puentedeume ha convocado para hoy un Pleno extraordinario cuyo único asunto del orden del día es la manifestación del «sentimiento de pesar y repulsa por el asesinato que costó la vida del ilustre militar».

lo tiene por objeto romper el equilibrio. Hay que resistir con serenidad».

A las once de la mañana, acompañado del ministro de Defensa, Alberto Oliart, llegó a la entrada de urgencias, Leopoldo Calvo-Sotelo, presidente del Gobierno en funciones. En su llegada coincidió con el general jefe del Estado Mayor del Ejército (JEME), teniente general Ramón Ascanío Togores.

Los Reyes

Después de permanecer alrededor de quince minutos en el interior del centro clínico, a,.la salida Calvo-Sofe/o afirmó que «es un crimen execrable y una provocación a todos los españoles que acaban de votar por una convivencia pacífica». Oliart, por otra parte, señaló que «este alto mando militar asesinado es uno de los mejores del Ejército». El ministro de Defensa calificó el atentado como «un crimen contra la paz y contra todos los españoles»..

El presidente del Consejo Supremo de Justicia Militar, teniente general Manuel Esquivias Franco; el anterior jefe de la JUJEM, teniente general Gabeiras; el capitán general de Madrid, teniente general Joaquín Arozamena, fueron altas jerarquías militares que precedieron a la -llegada de los Reyes.

A las doce en punto del mediodía, Don Juan Carlos y Doña Sofía, en el Mercedes azul de la Casa Real, con un fuerte dispositivo de segundad, entraban por la puerta trasera de urgencias, para expresar su pésame a la familia del general asesinado y a los mandos militares presentes.

La esposa y alguno de los ocho hijos del general Lago Román velaban, desconsolados, su cuerpo. Diez minutos después, los Reyes, visiblemente afectados, regresaban al palacio de La Zarzuela. Todas las altas jerarquías militares que estuvieron presentes, a lo largo de la mañana, en la Concepción, fueron unánimes en considerar al militar asesinado «como uno de los mejores generales que teníamos en el Ejército de Tierra». El teniente general del Aire Ignacio Alfaro Arregui, que formó parte de la anterior JUJEM, manifestó que sin duda era un general de total confianza. «Por eso le nombramos en el actual cargo, como jefe dé la DAC, el pasado mes de diciembre.»

A primeras horas de la tarde, en una ambulancia militar, el cuerpo del general Lago Román fue trasladado al cuartel general del Ejército, donde quedó instalada la capilla ardiente. A lo largo de la tarde de ayer y esta pasada noche comisiónes militares velaron el cadáver del general asesinado. Todos los jefes y oficiales .de la DAC han pasado por el salón del trono a testimoniar su respeto por el jefe que la violencia terrorista arrancó. Hoy todas las banderas de la DAC ondean a media asta.

 

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