Llegó a San Sebastián a las 7,10 de la mañana, con su madre, que le fue a buscar a Legazpia. 
 Toda la familia recibió a Mikel en el portal de su domicilio     
 
 Diario 16.    18/01/1983.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 16. 

Diario 16/18 enero-83

Todas las investigaciones sobre los autores se dirigen hacia los «poli-milis» duros y la familia pagó 125 millones de rescate

El padre de Miguel Ignacio, Patricio Echeverría, no pudo contener la emoción al ver llegar a su hijo sano y salvo y se derrumbé materialmente sobre él

Patricio Echeverría se derrumbó materialmente sobre su hijo Miguel Ignacio cuando éste llegó al portal de su casa, en la calle Urbieta, de San Sebastián. «Serenidad, Patricio, serenidad —le dijo su esposa, María Alcorta—; ahora ya estamos todos juntos.» Toda la familia, numerosos vecinos y casi un centenar de personas recibieron a Miguel, recién liberado, con escenas de profunda emoción. Miguel Ignacio, según sus primeras declaraciones, fue liberado sobre las 3,30 de la madrugada, en un descampado cercano a Mutiloa. Tras andar un rato, llegó a un caserío, desde donde llamó a su familia. Posteriormente, el dueño del caserío le trasladó a la casa familiar de Legazpia, donde a los pocos minutos llegaron su madre, María Alcorta, y otros familiares. Miguel estaba muy nervioso, pero físicamente bien.

Toda la familia recibió a Mikel en el portal de su domicilio

Llegó a San Sebastián a las 7,10 de la mañana, con su madre, que le. fue a buscar a Legazpia

San Sebastián — Miguel Echeverría llegó a las siete y diez de la mañana a su casa de San Sebastián, en la calle Urbieta, número 1, acompañado de su madre, que le había ido a buscar a la localidad de Legazpia. Toda la familia esperaba en e! portal. El padre, que abrazó emocionado al joven Miguel; sus dos hermanas, numerosos vecinos y casi un centenar de personas que se habían congregado en las inmediaciones, desde la madrugada, al conocer la noticia del feliz desenlace del secuestro.

La madre, que ha sido el miembro de la familia que ha mantenido mayor serenidad en estos momentos, al bajarse con su hio del Opel Senator que les trasladó desde Legazpia dijo a su marido, que se derrumbó materialmente sobre Miguel: «Serenidad, Patricio, serenidad.»

Miguel Ignacio Echeverría señaló a los periodistas que le habían liberado a las 3,30 de la madrugada, «me han tratado muy bien —dijo— y en ningún momento he sabido en qué tugar me encontraba».

A la pregunta de que si habla tenido noticias durante su cautiverio de las movilizaciones realizadas;para «sí».

Bizcochos

Tras unos minutos de permanecer en el portal de su domicilio, la familia se trasladó a la vivienda para desayunar todos juntos. En ese momento un espontáneo regaló una caja de bizcochos a Miguel, «para que comas algo, porque seguro que con este jaleo no has probado bocado todavía », afirmó el desconocido.

Miguel Ignacio se retiró seguidamente a descansar, aunque físicamente se encuentra muy bien, y según declaró sus secuestradores le habían tratado «fenomenal».

Miguel Ignacio fue liberado sobre las 3,30 de la madrugada, en un descampado cercano a la localidad de Mutiloa, en Guipúzcoa. Tuyo que caminar un rato hasta llegar a un caserío, desde donde llamó a su familia en la capital donostiarra. Posteriormente el dueño del caserío le trasladó en su coche a la casa familiar de la vecina localidad de Legazpia, donde la madre, María Alcorta, y varios familiares se reunieron con él.

María Alcorta abrazó a su hijo diciendo: «Después de toda esta semana de angustia, nuestra alegría es enorme. Por fin estamos todos juntos.»

Nervioso__________

«Cuando abrí la puerta al ¡oven, éste se encontraba helado de frío y con muchos nervios», ha decía- «Cuando oí llamar al rado a Efe Eusebio Lekuo- timbre —añadió— pregunté na, propietario del caserío en euskera quién era el que donde llegó Miguel Ignacio, llamaba y no me contestó

nadie.-Repetí la misma pregunta en castellano y contestó: "Soy Miguel Echeverría".»

UNa vez dentro del caserío «le ofrecí un café conleche, y mientras lo tomaba hojeó algunos periódicos que tenía encima de la mesa. Apenas intercambiamos palabras, porque estaba muy nervioso.»

Pisos________________________

Miguel Ignacio Echeverría permaneció en dos lugares distintos durante los siete días que ha durado el secuestro, según los primeros datos facilitados por el liberado a su familia, y que ha comunicado a los periodistas el portavoz de los Echeverría.

El muchacho ha relatado que fueron dos pisos, y uno de ellos con paredes totalmente blancas. Como alimentos tomaba preferentemente comida en lata y embutidos, y en varias ocasiones le dieron también tortilla con espárragos y con bonito.

La Policía continuará intensamente las investigaciones para localizar y detener a los autores del secuestro, según fuentes del Ministerio del Interior.

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