Autor: Herce, Antonio. 
   Legazpia y Zumárraga     
 
 Diario 16.    18/01/1983.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

ANÁLISIS

Antonio Herce

Legazpia y Zumárraga

Bilbao — ETA (p-m) ha cobrado en Legazpia lo que no consiguió en Zumárraga. Porque, a pesar de las dudas aún no despejadas, todo parece indicar que se ha pagado el rescate puntualmente y que ha sido la VIII Asamblea quien lo ha recibido.

Sólo la familia está en condiciones de asegurar la exacta cantidad entregada y en poder de quién está. No quiere hacerlo. Elude toda concrección al respecto.

Es normal, siempre ha sido asi; pero, de no haber satisfecho las exigencias planteadas por los secuestradores, Mikel Iñaki no estaría hoy con los suyos. Y es que se están innovando las formas. En este caso, la cuantía del rescate era lo suficientemente «accesible» para que la economía familiar pudiera responder en el plazo previsto. El Ministerio de Interior anunció su decisión de perseguir la figura del intermediario. Bien, se prescinde de él. Es el callejón con única salida. El lo tomas o lo dejas. La radicalización más absoluta y en el menor tiempo posible para evitar interferencias. En medio de los siete días, confusión. Había que desconcertar. Pero la respuesta no la ha tenido únicamente la familia Echeverría. Ellos se han empeñado en salvar la vida del joven Mikel. .Su hijo, su hermano, su tío... lo han conseguido.

De la sociedad y de sus representantes ha partido el rechazo más absoluto hacia el secuestro.

En tan sólo una semana, la movilización y las condenas han sido protagonistas diarios. La protesta de la calle se ha visto y oído. El casó de Saturnino Orbegozo ya puso de manifiesto que, a partir de entonces, iba a ser muy difícil callar a un pueblo que no desea más que la paz. El secuestro de Mikel Iñaki ha demostrado que los ciudadanos vascos siguen apostando por vivir en libertad sin amenazas.

Ayer todos se congratulaban. El desenlace movió a I» alegría. Pero todos sabían también que nada está ganado, que la práctica de poner precio a una vida no está desterrada de Euskadi.

Pesa a la voluntad de la mayoría, la violencia continúa siendo cuestión pendiente.

 

< Volver