Autor: Soriano, Manuel. 
 Los conciertos económicos y Policía autónoma, únicos escollos. 
 El PNV prepara un pacto de apoyo al Gobierno     
 
 Diario 16.    29/11/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 16. 

El PNV prepara un pacto de apoyo al Gobierno

Los conciertos económicos y Policía autónoma, únicos escollos

El Gobierno y el Partido Nacionalista Vasco barajan la posibilidad de formalizaran pacto, a medio plazo, en virtud del cual se profundizaría en el desarrollo autonómico de Euskadi y la UCD recibiría el apoyo parlamentario del PNV.

Manuel SURIANO

Madrid — Una solución satisfactoria a los conciertos económicos, a la puesta en funcionamiento de la Policía autónoma y de la Junta de Seguridad, tendría un alcance político de importante envergadura que podría alterar el actual equilibrio parlamentario.

Los nacionalistas tienen fundados esperanzas, en que el Gobierno y el PNV se pondrán de acuerdo en los tres´ temas citados, d.e "vital importancia para la vigencia del Estatuto de autonomía vasco. A partir de la primera semana del próximo mes de diciembre empezará la última ronda de conversaciones entre la Administración del Estado y el Gobierno vasco. La consigna del presidente Adolfo Suárez es que no terminen las negociaciones hasta llegar a un acuerdo. La misma actitud mantiene el lendakari Garaicoechea.

Los conciertos económicos se encuentran bloqueados, principalmente por la regulación de la autonomía de "los impuestos sobre sociedades y sobre la renta. También se encuentra en dificultades en la homologación del techo de 195 tradicionales conciertos de Álava. El ministro de Hacienda, Jaime García Añoveros, y el consejero de Economía y Finanzas de Euskadi, Pedro Luis Uñarte, tienen cita, el próximo día 2 para buscar una solución.

Respecto a la Policía autónoma, los nacionalistas quieren que se especifiquen sus competencias, y en estos momentos estudian una fórmula ofrecida por el ministro del Interior, Juan José Rosón, El problema de la Junta de Seguridad se centra en quién ejercerá la presidencia de sus ocho miembros (cuatro del Gobierno del Estado y cuatro del Gobierno vasco). Una de las soluciones barajadas es que se ejerza de manera rotatoria.

Los nacionalistas consideran que estos problemas pueden superarse satisfactoriamente, lo que.contribuiría al intento de normalizar la gobernabilidad del País Vasco. De conseguir este objetivo, se muestran muy interesados en que el Gobierno de Madrid sea fuerte y estable porque, entienden, que esto es una condición indispensable para el desarrollo de las autonomías.

aekn este contexto se sitúa la expectativa de pacto parlamentario entre el PNV y la UCD, manejada por los nacionalistas. El anunciado viaje de Adolfo . Suárez al País Vasco como presidente del Gobierno, antes de Navidad, tiene el sentido de ratificar su compromiso de profundizar en las autonomías. Su credibilidad quedaría en entredicho sino lleva resuelto los conciertos económicos, la Policía autónoma y la Junta de Seguridad.

La corta gestión del ministro de Administradon Territorial, Rodolfo Martín Villa, ya se considera positiva en opinión de los nacionalistas. Se valora que tiene los resortes necesarios en sus manos para acelerar el proceso autonómico y resuelva los problemas que surgen en la Administración a la hora de transferir competencias al Gobierno vasco.

Entre Suárez y el lendakari Garaicoechea • existe una fluida comunicación telefónica y un alto grado de entendimiento en los planteamientos políticos globales. Se mantiene, incluso después del reciente roce provocado por el Euskadi Buru Batzar.

El Gobierrib es consciente del poder que ejerce la dirección del Partido Nacionalista sobre el Ejecutivo vasco. Este hecho condiciona enormemente a Suárez su decisión de formalizar un pacto con el PNV.

Manda Arzalluz

Existe la sospecha de que el partido está dominado por Xabier Arzalluz, menos proclive al entendimiento con los centristas. Fuentes parlamentarias peneuvistas consideran, sin embargo, que aparte de la complicación que supone la separación de poderes entre el partido y quienes ejercen cargos públicos, el liderazgo está en manos de Carlos Garaicoechea.

Arzalluz está realizando, según las citadas fuentes, el trabajo menos agradable, que consiste en mostrarse radical para que ETA no siga ampliando sus apoyos en Jos sectores nacionalistas e intentar, al mismo tiempo, atraerse a quienes simpatizan con la organización terrorista.

Contando con los instrumentos estatutarios, se trata de reconducir a los sectores radicales por las vías institucionales. Los sectores parlamentarios dej PNV no ven con buenos ojos las maniobras de sustitución del presidente Suárez. No " están dispuestos a respaldar Jas alternativas con las que sé viene especulando.

Por supuesto, rechazan todo cambio que se plantee por cauces extraconstitucionales. A

Suárez le conceden más estabilidad en la presidencia que la que le atribuyen amplios sectores de la opinión pública.

La posibilidad de que a cortó plazo se consiga un pacto entre la UCD y el PNV tiene un antecedente producido en el verano de 1979, cuando se negoció en la Moncloa el Estatuto de autonomía vasco. Suáraz y Garaicoechea llegaron al acuerdo de constituir una comisión de seguimiento para la aplicación del Estatuto, y se esbozó un compromiso para el desarrollo legislativo de la Constitución.

•Aquel acuerdo quedó en el olvido después de que el Gobierno optara por pactar con el PSOE las grandes leyes, estrategia auspiciada por Abril Martorell.

El acuerdo con el PNV ampliaría el frente nacionalista de apoyo al Gobierno, sostenido por la minoría catalana y, circunstancialmente, por el Partido Andalucista. Suárez sigue jugando esta baza frente al desgaste al que le somete el PSOE, argumentando que hay que implicar en el Gobierno del Estado a los nacionalistas para conseguir un efecto de integración frente al peligro de la desintegración.

 

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