Autor: Muguerza, J. R.. 
 Fueron tiroteadas cuando intentaban identificar a lo terroristas. 
 Los guardias civiles buscaban donde estuvo secuestrado Abreu     
 
 ABC.    22/11/1980.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

SÁBADO 22-11-80

NACIONAL

Fueron tiroteados cuando intentaban identificar a los terroristas

Los guardias civiles buscaban donde estuvo secuestrado Abreu

BILBAO (J. R. Muguerza, corresponsal). Aurelio Prieto Prieto, guardia civil, de veintidós años de edad, resultó muerto a primera hora de la tarde de ayer al sufrir un atentado en la localidad guipuzcoana de Tolosa, sita a unos quince kilómetros de la capital donostiarra. En el mismo hecho resultaron heridos los también guardia civiles Eduardo Izquierdo Marfil y José Blasco Aranda. Las victimas, que vestían de paisano y circulaban en un vehículo sin distintivos oficiales, al parecer se encontraban en el barrio de Izasku, de Tolosa, investigando el lugar donde se cree estuvo secuestrado el industrial de origen cubano Pedro Abreu.

Uno de los autores del atentado —se presume fueron tres los integrantes del comando— huyó en el propio vehículo de los guardias civiles mientras que los otros se dieron a la fuga a pie. A media tarde efectivos policiales continuaban rastreando la zona próxima al lugar del atentado que se encuentra junto a la arboleda de la ermita de Izaku.

SOSPECHARON DEL COMANDO

Según se ha sabido, los hechos ocurrieron a las doce y medía del mediodía en la localidad de Tolosa, concretamente en las proximidades del bar Izasku, que se encuentra enclavado en el barrio del mismo nombre. Aurelio Prieto Prieto, Eduardo Izquierdo Martín y José Blasco Aranda, guardias civiles adscritos a la Comandancia de San Sebastián, viajaban en el turismo Seat 124, de color beige, matrícula SS-103619, sin distintivos oficiales, al parecer en servicio investigando el lugar donde permaneció secuestrado Pedro Abreu. Según se cree, los funcionarios decidieron entrar en el bar Izasku cuando observaron que en el exterior del mismo y apoyados en una pared, se encontraban dos jóvenes de aspecto sospechoso. Aurelio y Eduardo se dirigieron hacia ellos con el propósito de identificarles mientras que José Blasco estacionaba el coche en las proximidades. En esos momentos y cuando los dos guardias civiles procedían a pedir la documentación a los dos desconocidos, uno de

ellos esgrimió una pistola y disparó repetidas veces contra los dos funcionarios.

Aurelio Prieto resultó mortalmente herido mientras que Eduardo Izquierdo caía al suelo gravemente herido después de sacar e! arma reglamentaría con el propósito de repeler la agresión. Mientras tanto, José Blasco, que había presenciado los hechos desde el interior del coche, salió en persecución de uno de los agresores que huía a pie campo a traviesa. En esos momentos otro miembro del comando aprovechó la circunstancia para huir en el propio vehículo de los guardias civiles. José Blasco, en e) transcurso de la persecución resultó herido de carácter leve como consecuencia de un golpe. En el lugar de los hechos fueron recogidos siete casquillos calibre nueve milímetros marca FN. Hacia la una de la tarde, una ambulancia de la Cruz Roja recogió el cadáver de Aurelio Prieto para llevarlo al Depósito Municipal. Posteriormente, los restos mortales del guardia civil fueron trasladados al Hospital Militar de San Sebastián, en donde estaba previsto instalar la capilla ardiente.

El guardia civil Eduardo Izquierdo fue trasladado al Hospital Gómez Ulla, de Madrid, ya que su estado no revestía peligro.

El citado guardia civil presentaba una fractura abierta en el codo derecho y herida en sedal en la región glútea. El otro guardia civil herido, Juan Blasco Aranda, fue dado de alta en la residencia sanitaria donde se encontraba.

Eduardo Izquierdo estaba destinado en la 251 Comandancia de Málaga, y había llegado a San Sebastián en calidad de concentrado, según informaron fuentes del Cuerpo.

BUSCABAN EL ESCONDITE DE ABREU

Según fuentes de la Guardia Civil de San Sebastián, los funcionarios que sufrieron el atentado se encontraban de servicio para localizar el lugar donde permaneció secuestrado el industrial de origen cubano Pedro Abreu, quien fue liberado hace tres semanas después de permanecer secuestrado durante cuarenta y cinco días por la rama militar ETA, según se cree. En este sentido diremos que el propio industrial reconoció a mediodía de ayer la cárcel del pueblo en donde permaneció secuestrado. Se trata de un lugar de difícil acceso oculto entre tabiques en el caserío Eztupe, en el alto de Amezketa, muy próximo a Tolosa.

Desde primeras horas de la tarde y una vez conocido el hecho, fuertes contingentes combinados de la Guardia Civil y de la Policía rastrearon el lugar del atentado que se encuentra junto a la arboleda de la ermita Izasku. Para ello se empleó un helicóptero y varios perros adiestrados. Hasta media tarde los resultados habían sido negativos y no se tenía muchas esperanzas de localizar a uno de los autores que, según testigos presenciales, huyó monte traviesa.

 

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