La batalla comercial     
 
 ABC.    20/02/1962.  Página: 35-36. Páginas: 2. Párrafos: 6. 

LA MAÑANA. PAG. 35

LA BATALLA COMERCIAL

El proyecto de ley de Reforma bancaria, el Plan, de desarrollo y la solicitud de ingreso en el Mercado

Común han puesto en alerta a economistas, financieros y hombres de empresa, que presienten, la

inminencia de un período durante el cual van a cambiar muchas cosas en su esencia y en su modo de ser,

mudanza capaz de transformar al país desde sus raíces hasta su fisonomía.

Prescindiremos del comentario propio, limitándonos a recoger algunas noticias y juicios de personas muy

calificadas, explicativos de lo que sucede o anunciadores de lo que se prepara.

Por primera vez, España ha exportado abonos nitrogenados: 1.500 toneladas embarcadas en Las Palmas

con destino al Senegal; el transporte se ha hecho en un barco español. Una firma española de motocarros

ha concertado un convenio comercial con una sociedad de Colombia: la exportación supondrá un millón

de dólares anuales. En un concurso celebrado en una ciudad de Hispanoamérica, una fábrica española, en

competencia con firmas de otros países, uno de ellos Japón, proporcionará 5.000 máquinas de coser. £n

este momento," delegados comerciales de empresas españolas de géneros de punto y textiles recorren las

naciones africanas para hacerse presentes en sus mercados.

Todas estas noticias y otras semejantes que pudiéramos añadir son, sintomáticas y demostrativas de una

disposición expansiva propicia a participar en las competiciones comerciales más allá de las fronteras.

Tenemos a la vista la comunicación del director de una de las más importantes firmas del ramo de alimen-

tación a sus delegados; en ella les dice, entre otras cosas: "En el pasado ejercicio hemos invertido en

perfeccionar la maquinaría de nuestra factoría 10.160.000 pesetas. Las ventas siguen este ritmo as-

cendente: año 1960, un 4,78 por 100; año 1961, un 14,50 por 100. La venta de especialidades populares

ha sido casi nula, porque no nos interesa impulsar su producción, que se halla implicada en una

antieconómica lucha de precios, para atender la cual se tropieza con la escasez de mano femenina. Por lo

tanto, el indicado incremento demuestra, irrefutablemente, que se ha elevado el nivel de vida nacional,

pues nuestros productos son consumidos por todas las clases sociales. De no haber abandonado la venta

de fórmulas populares, el incremento hubiera sido, ciertamente, espectacular." El director a que nos

referimos informa a sus delegados de que se prepara para la exportación, no sólo de los productos ali-

menticios, sino también de otros artículos fabricados en dos factorías cuyas sociedades preside.

Una encuesta realizada en las industrias guipuzcoanas ha demostrado que el 87 ;por 100 se hallan en línea

ascendente, según, ha declarado a los accionistas el pre-sidente de una entídad bancária norteña de limpia

historia. Les dijo también: "En este momento el desarrollo de la actividad económica española ha llegado

a un punto en que los tres lados del triángulo mágico de Erhard—pleno empleo, equilibrio presupuestario

y equilibrio de la balanza de pagos—se cumplan perfectamente,"

Abiertas las puertas del Mercado Común y puesta la mirada en sus perspectivas puede decirse que no hay

discrepantes. La coincidencia es unánime en que no podemos quedarnos atrás, pues, de lo contrario,

seríamos arrollados. La industria pesada española está en condiciones de participar en el Mercado Común

europeo, ha declarado el director general de Altos Hornos. A juicio del catedrático de Economía Política

de la Universidad Central, Sr. Prados Arrate, las ventajas del ingreso se sentirán muy pronto en el, sector

agrícola, cuyas exportaciones podrán ser duplicadas. Ahora bien: el proceso de la integración, ha dicho D.

José María Oriol y Urquijo, será duro y difícil para aquel empresariado que por no prever a tiempo las

actuales circunstancias se verá obligado a situarse en un plano donde la coyuntura desaparece como

objetivo para fundamentar la creación de riqueza en empresas a gran escala, indispensables para el

desarrollo del proceso de transformación, con su correspondiente red de industrias subsidiarias y auxi-

liares. Todo lo cual exigirá enormes inversiones de dinero nacional y extranjero y un esfuerzo técnico y

de producción proporcionado a dichos caudales. Porque en la batalla para la que no cabe opción hay que

arriesgar mucho con decisión, estudiadas, las circunstancias y con completo conocimiento de los

competidores. Ni para el improvisador ni para el arbitrista hay plaza en esta obra.

 

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