Un guardia civil y un terrorista muertos, y un policía herido. 
 Atentado terrorista en un autobús de San Sebastián     
 
 Diario 16.    29/04/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 16. 

Un guardia civil y un terrorista muertos, y un policía herido

Atentado terrorista en un autobús de San Sebastián

Un comando terrorista de ETA militar asesinó a primeras horas de la tarde de ayer a un guardia civil cuando viajaba en el autobús regular de Fuenterrabía a San Sebastián. En el atentado resultó herido un policía nacional que intentó repeler la- agresión, pese a estar desarmado, y uno de los terroristas resultó muerto en un forcejeo cuerpo a cuerpo.

San Sebastián — Un guardia civil y un miembro de un comando terrorista de ETA militar resultaron ayer muertos en Pasajes en un atentado perpetrado sobre las tres de la tarde a bordo de un autobús interurbano.

En eí mismo hecho un policía nacional fue alcanzado por cuatro impactos de bala, y su estado es grave.

El guardia civil Rufino Muñoz Alcalde, de cuarenta años, era natural de la localidad burgalesa de Fresnos del Río y trabajaba en el Gobierno Militar de Guipúzcoa.

El miembro del comando muerto Francisco Javier Arancela Eguizábal, de treinta y seis años de edad, natural de la localidad guipuzcoana de Elgueta, que a partir de las cinco y media de la tarde de ayer cerró bares, comercios y fábricas en protesta por la muerte de su vecino y a las ocho y media celebró una asamblea de solidaridad convocada por el Ayuntamiento en la plaza.

Los hechos se produjeron a las dos cuarenta y cinco de la tarde, cuando los tres miembros del comando subieron al autobús que venía hacia San Sebastián en el punto denominado

Alto de Gantxurisketa, en Oyarzun, y al llegar a la altura del puesto de la Cruz Roja, en Pasajes Alto, tirotearon al guardia civil, que, vestido de paisano, conversaba con el cobrador, produciéndole la muerte instantánea.

Desarmado

En el mismo autobús viajaba el policía nacional, también vestido de paisano y acompañado por su esposa, Hipólito Rodríguez Ramos, que al ver el asesinato se avalanzó sin armas contra el agresor. En el forcejeo consiguió desviar la pistola, y ésta se disparó causándole la muerte al etarra Francisco Javier Arancela Eguizábal. Al tratar de incorporarse el policía nacional abrieron fuego contra él los otros terroristas que apoyaban la acción y cayó sobre el miembro del comando muerto, por lo que no pudieron llevarse al compañero, aunque recuperaron su arma.

El policía nacional Hipólito Rodríguez, destinado en la dotación de los coches Zeta en San Sebastián, resultó alcanzado por cuatro impactos de bala, dos en el tórax, uno en la muñeca izquierda y otro en la cabeza. Trasladado a la residencia sanitaria de San Sebastián fue intervenido quirúrgicamente durante varias horas y su estado es grave.

Exiliado en Francia

Aranceta Eguizábal portaba documentación falsa a nombre de José Manuel Pineda, de treinta y- cuatro años, natural de San Sebastián y armero de profesión, así como un cargador con 14 balas, SF 9 mm. Parabellum. En el autobús se recogieron unos seis cásquillos de pistola correspondiente a esta marca.

Los autores del atentado huyeron en un Seat 124 color rojo. El guardia civil y el miembro del comando muertos fueron trasladados al puesto de la Cruz Roja de la localidad de Rentería.

La capilla ardiente por el guardia civil asesinado quedó instalada a últimas horas de la tarde en el Hospital Militar de San Sebastián.

El miembro del comando Aranceta Eguizábal, de treinta y seis años y soltero, era el tercero de nueve hermanos. Desde hace algunos años estaba exiliado en Francia y residía en Bayona. Sin embargo, las autoridades francesas le habían negado la carta de residencia.

Javier Aranceta, alias «Trautixiki» y «Lepu», figuraba en los archivos policiales como presunto miembro.

de ETA militar. Fue presunto participante de un asesinato frustrado ocurrido en Hernani, en el año 1975.

En agosto de ese año fue detenido y puesto a disposición de la autoridad judicial. Un año más tarde resultó amnistiado.

A continuación pasó a Francia donde el año pasado le fue retirada la condición de refugiado, a pesar de lo cual seguía residiendo en la rué Banbec, número 50, en Bayona.

Cuando en su pueblo natal, Elgueta, se enteraron de su muerte, a partir de las 5,30 de la tarde cerraron todos los comercios, bares y fábricas en señal de protesta. El Ayuntamiento convocó al pueblo a una asamblea, a celebrar en la plaza, a las 8,30 de la tarde, donde se procedería a dar lectura a un comunicado elaborado por la Corporación.

Por otra parte se ha concedido al policía nacional Hipólito Rodríguez Ramos la medalla de plata al Mérito Policial por su comportamiento ejemplar al repelir la agresión de un comando terrorista cuando se encontraba totalmente desarmado. Y al guardia civil muerto, Rufino Muñoz Alcalde, la medalla con distintivo rojo.

El presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, envió, nada más tener conocimiento del atentado terrorista, un telegrama de pésame a las familias del guardia civil asesinado y del miembro de la Policía Nacional que resultó herido al intentar capturar a los etarras pese a encontrarse desarmado.

 

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