Autor: Esteban, José María. 
 Puntualizó sus manifestaciones sobre HB y ETA. 
 Urbiola acusa de mentirosos a sus compañeros parlamentarios     
 
 Diario 16.    16/10/1980.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Puntualizó sus manifestaciones sobre HB y ETA

Urbiola acusa de mentirosos a sus compañeros parlamentarios

Pamplona JOSE MARIA ESTEBAN, corresponsal) -«Tengo que decir, y lo siento, que el presidente Arbeloa mintió y que luego para salir de una mentira no tuvo más remedio que seguir mintiendo. Mintió cuando dijo a la prensa la frase que yo había dicho. Y mintieron también los compañeros parlamentarios Esquisabel, de UCD; Lora, del PSOE; Vigura, de UPN; Zufía, del Partido Carlista, en su afán por defender al presidente Arbeloa.»

Con esta frase, dio comienzo en Pamplona una rueda de prensa el vicepresidente primero del Parlamento Foral de Navarra, José Antonio Urbiola, excarcelado el día anterior de Carabanchel, sin ningún cargo ni acusación, después de que se cumpliera mes y medio de su detención a las puertas del Parlamento Foral de Navarra.

Esta detención se produjo, cronológicamente, después de que Urbiola dijera una frase —sobre la que en la rueda de prensa aclaró que Arbeloa la había tergiversado— las coincidencias de Herri Batasuna y ETA militar.

No habló de apoyo

«Arbeloa —siguió señalando— introdujo un concepto que era el único que podía ser delictivo: el concepto "apoyo". Además, se sacó la frase de su contexto y eso evidentemente es una manipulación, porque yo le manifesté a Lora, del PSOE, cuando me dijo que tenía falta de honestidad para decir cuáles eran las relaciones entre ETA y HB, que si leyeras la prensa sabrías perfectamente bien que HB y ETA militar coinciden en su táctica y en su estrategia política».

«Su táctica —siguió Arbeloa— responde exactamente a la alternativa KAS, de la que el presidente Suárez ha hablado recientemente en el Congreso. La frase que originó todo era que HB y ETA militar coinciden en su táctica y estrategia política.

táctica que se concreta en la alternativa KAS.» •

Seguidamente, Urbiola señaló que la Policía trataba que declarara sobre unos supuestos abogados liberados de ETA, a lo que se negó, dijo, por propia honestidad profesional.

«Cuando llegué a la Comisaría, tras ser detenido, ya estaba preparado mi traslado a Madrid, así como mi detención cuando me dirigiera al Parlamento. Se cuidaron muy mucho de aislarme para detenerme, y no de hacerlo cuando estuvieran presentes otros parlamentarios, sobre todo de UCD y PSOE, porque entonces se hubieran puesto en una difícil situación personal.»

En cuanto a la visita que le hizo el presidente del Parlamento Foral, Arbeloa, frente a lo manifestado por éste, Urbiola señaló que: «Se llevó a cabo gracias a que yo metí la pata. Porque le había dicho a la Policía que no quería verle, cuando ellos me dijeron que estaba haciendo gestiones ante el ministro de Justicia para conseguirlo.

El PSOE y HB

Luego, la Policía me llevó a un despacho sin decirme para qué y allí estaba Arbeloa y un alto mando de la Comisaría. La entrevista fue fría, monosilábica, con, caras tensas y no duró más arriba de cuatro minutos.

No me comentó, y le acuso de grosería, el que mis compañeros estaban en huelga de hambre por mi detención.»

En cuanto al balance que podría hacer de su detención, manifestó que «la actitud de Arbeloa no es más que parte de la actitud del PSOE. Ya he dicho que el PSOE está siendo arrinconado por Herri Batasuna y que como no tiene una política propia está condenado a seguir la política de los demás».

«Habría que hablar de le manifestación del día 2 di septiembre —dijo más adelante— en la que el PSO; quiso echar toda la carn que pudiera sobre nosotro y se convocó a aquella condición especial de derecho; humanos, absolutamente anormal y por supuesto en su interpretación contra los que estamos a favor de terrorismo, como si eso fue se cierto.»

Maniobra policial

Salió al paso de la nota el Ministerio del Interior y de cómo fue conseguida, siendo insultado por la Policía para que dijera a toda costa que había pasado a Francia dos veces en compañía de Sanmartín Orbe.

«Sí pasamos dos veces, pero únicamente para charlar y volver inmediatamente a Pamplona, sin que se pueda decir que había relación ni de superioridad, ni de inferioridad, ni de mando. Les dije que reconocía éso para salir de aquella situación de insulto para mí, pero que lo negaría ante el juez. No les importó, porque ya tenían preparada su campaña de manipulación».

 

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