Autor: Torrontegui, Javier. 
 Balance insatisfactorio de la primera jornada del lendakari en Madrid. 
 Garaicoechea y Suárez, más cerca en sus posiciones     
 
 Diario 16.    03/10/1980.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 16. 

Diario16/3-octubre-80

NACIONAL

Balance satisfactorio de la primera jornada del lendakari en Madrid

Garaicoechea y Suárez, más cerca en sus posiciones

El presidente del Gobierno vasco, Garlos Garaicoechea, que en su primera visita oficial a Madrid se entrevistó con el Rey, Suárez, Gutiérrez Mellado y Calvo-Sotelo, manifestó que sus posiciones están ahora más cerca de las del Gobierno. Aunque las conversaciones seguirán esta tarde con Suárez, el optimismo apareció ayer entre los negociadores. No se descarta, incluso, un posible apoyo parlamentario del PNV al Gobierno, como contrapartida a la resolución de los problemas vascos.

Javier TORRONTEGUI

Madrid — A golpe de sirena policial el lendakari Carlos Garaicoechea, fielmente escoltado por sus «Harrelsons vascos», recorrió Madrid de punta a punta para, . con una apretada agenda de trabajo, tratar «de los problemas de Euskadi, pero también de los del Estado en general», con las primeras autoridades del país.

A primera hora de la mañana, después de tres escasas horas de sueño, el presidente del Gobierno vasco salía del hotel Palace, sede pseudo-oficial de los presidentes autonómicos en sus visitas a la capital del Reino, para llegar con veinte minutos de adelanto al palacio de la Zarzuela, Don Juan Carlos, uniforme de capitán general de la Armada, extendía su mano al lendakari pocos minutos después de las diez y cuarto de la mañana, para mantener una amena conversación que se prolongó por espacio de una hora. Después, y más rápidamente que Garaicoechea y sus acompañantes, abandonaría su residencia oficial para dirigirse a un acto de la Armada.

«Un minuto, sólo puedo estar con vosotros un minuto. Estoy citado en la Moncloa a las once y media», dijo Carlos Garaicoechea a los pocos periodistas que aguardaban en el control de entrada al palacio real.

Cordialidad real

Durante unos minutos bajó de su coche y apresuradamente habló, muy globalmente, de los temas que había tratado con el Rey, en su calidad de presidente de los vascos y, por tanto, de hombre de Estado. Sería la primera vez que detendría su coche oficial para responder a las preguntas de algunos periodistas. Otros, inútilmente aguardaron a las puertas de la Moncloa, sin obtener respuesta a sus preguntas.

Al igual que en ocasiones anteriores, Garaicoechea afirmó, tras ser recibido por Don Juan Carlos, que la conversación había sido «muy grata y muy positiva», al tiempo que aseguraba que la audiencia real era lógica, «ya que no debemos olvidar que soy representante del Gobierno vasco y, por tanto, del Estado y eso hace normal y.lógica la visita el Jefe del Estado».

Tras la cortesía, la negociación

Además de la cordialidad del Rey, Garaicoechea destacó el carácter afectuoso con que Don Juan Carlos recuerda a Euskadi. Tambien como en otras ocasiones, el representante del Gobierno vasco indicó que la posibilidad de que el Rey visite Euskadi oficialmente no se había «subrayado» a lo largo de la audiencia, aunque «se ha puesto de manifiesto el deseo del Rey de efectuar esa visita. No obstante, es un tema que depende exclusivamente de la voluntad real».

Garaicoechea insistió varias veces en que el viaje dependía únicamente de la voluntad real, ante la insistencia de los periodistas de si ésta era la única causa de que aún no se haya realizado.

Después de la visita de cortesía al Jefe del Estado, el presidente vasco puso

rumbo hacia el palacio de la Moncloa, donde le aguardaban varios miembros de su equipo para celebrar, paralelamente, diversas reuniones que permitan la aceleración del proceso autonómico de Euskadi.

Fuertemente escoltado por funcionarios de las Fuerzas de Seguridad del Estado y del Rezóla Taldea, primer grupo de «Harrelson vascos» que forman parte de los Cuerpos de Seguridad del Gobierno de Euskadi (además en todo momento acompañó al lendekari uno de los instructores británicos del campo de Berroci), Garaicoechea llegó a la residencia presidencial con unos minutos de retraso y fue recibido por el jefe del gabinete del presidente (y miembro de la «fontanería»), Alberto Aza.

Café con Gutiérrez Mellado

A la una y media de la tarde se organizó una nueva reunión «a tres bandas». Por un lado, los dos lendakaris con Martín Villa, Marcos Vizcaya, Rosón, Renobales, Ortega, Fernández, Broseta y Porros. En otra sala adjunta, Bayón con Egocheaga y Uriarte. Y en un torcer despacho, Fernando Arias con el titular de Cultura del Gobierno vasco, Ramón Labayen, con el tema de fondo de la televisión autonómica.

A las cinco de la tarde, la comitiva vasca salió por una puerta del complejo de la Moncloa y entró por otra, donde tiene su despacho el vicepresidente primero para Asuntos de la Defensa, Manuel Gutiérrez Mellado.

Lo que, según fuentes bien informadas, iba a ser una pequeña charla a la hora del café, duró más de hora y cuarto. Los temas tratados no trascendieron.

Rápidamente, también con unos minutos de retraso, Carlos Garaicoechea fue conducido a la sede de la Vicepresidencia para Asuntos Económicos, donde trató con su titular, Leopoldo Calvo-Sotelo, de la crisis económica, en la faceta industrial, que afecta al País Vasco.

La maratoniana jornada se cerró a última hora de la noche con la asistencia a una cena ofrecida al equipo vasco por Rodolfo Martín Villa en la misma sede de su Ministerio, que otrora fuera ocupado por el almirante Carrero Blanco.

Tras la primera jornada, dos cosas quedan claras, según manifestó Garaicoechea. Una, que han mejorado las relaciones entre su Gobierno y el Gabinete que preside Adolfo Suárez, y otra, que no se descarta un pacto parlamentario entre la UCD y el PNV; «por el momento esté dentro de lo posible, pero ahora no puedo ser más explícito», dijo el lendakari.

 

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