Jugandose la vida. 
 "No pagaré a ETA", anuncia un empresario vasco  :   
 En una carta abierta dice: "Como buen vasco no quiero ser cobarde". 
 ABC.    29/04/1980.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 22. 

ABC. MARTES. 29 DE ABRIL DE 1989. PAG. 10.

JUGÁNDOSE LA VIDA

«NO PAGARE A ETA», ANUNCIA UN EMPRESARIO VASCO

En ufia carta abierta dice: «Como buen vasco, no quiero ser .cobarde»

Bilbao, 28. (Europa Press.) El presidente del Banco Industrial de Guipúzcoa, Juan Alcorta Maíz, presidente de Coipe, S. A., y presidente de Savin, S. A. —Bodegas Campo Viejo—, ha recibido una carta de ETA, en la que se te exige el impuesto revolucionario bajo amenaza de muerte en caso de no pagar una determinada cantidad de dinero en un plazo de tiempo.

El plazo caduca ahora y, con ese motivo, Juan Alcorta Maíz ha hecho pública una carta abierta a los medios informativos vascos, en la que anuncia que no va a pagar el impuesto revolucionario.

TEXTO DE LA CARTA—La carra, entre otras cosas, dice:

«Como tantos conciudadanos de la más variable clase y condición, he recibido la carta de ETA exigiéndome, bajo amenaza de muerte, el pago de lo que ellos consideran «impuesto revolucionario».

Antes que ninguna otra, la primera sensación que me ha producido ha sido una profunda amargura. La amargura de una persona que se siente victima de una grave injusticia. Esta amargura se agrava con la impresión de Impotencia e Indefensión en que uno se encuentra.

Me rebela la idea de tener que pagar para salvar la. vicia, de ceder al miedo absoluto de morir. No soy un héroe, no quiero serio. Sé que con esta decisión pongo en peligro los años que me puedan quedar de vida. Pero hay algo en mi conciencia, en mi manera de ser, que prefiero cualquier cosa antes que ceder a un chantaje, que está destruyendo • mi tierra, a mi pueblo y a mi gente.

NO QUIERO SER COBARDE.—Siempre hemos dicho que los vascos no somos cobardes. Entre las cualidades negativas que tenemos (que las tenemos) pienso que no está la cobardía y, como buen- vasco, no quiero ser cobarde.

Tengo cuatro alternativas ante la amenaza, que queda recogida literalmente en el párrafo que copio, de la carta de ETA; "Así pues, antes de! 22 del presente mes de abril deberá tomar contacto con e! señor XX en las medios vascos de San Juan de Luz, Biarritz o Bayona, a quien hará entrega de XX millones de pesetas, en billetes usados, de numeración discontinua o, en su defecto, en francos franceses el equivalente a la cantidad. Si no hace la entrega en el plazo fijado, le buscaremos hasta ejecutarte."

Las alternativas que me quedan son: primera, pagar y seguir viviendo por ahora; segunda, negociar, rogar, y conseguir un descuento, a través de los intermediarios; tercera, escapar y huir; cuarta, no pagar, no negociar, no huir y seguir viviendo (mucho o poco, no lo sé), aunque con innegable angustia, evidentemente.

Yo me he decidido por la cuarta, pero he decidido algo más: hacer pública mi actitud, y con asta finalidad me dirijo a los periódicos vascos.

ETA, EL PROBLEMA MAS GRAVE.—Pienso que, a cambio de mi delicada situación, puedo prestar un servicio a Euzkadi. No creo que pueda considerarse esto una petulancia por mi parte, ni que trate de convertir en público un problema personal, ya que es perfectamente sabido que esta situación ha alcanzado ya a varios millares de vascos.

Es esto lo que me ha hecho pensar que estamos ante un problema público y, además, de extrema gravedad. Yo diría que es la actuación de ETA el problema más grave que tiene planteado el pueblo vasco, al que pertenezco por toda clase de títulos, y al que quiero entrañablemente.

Y ante un problema de esta naturaleza creo que hace falta algo más que e! silencio de las víctimas y la inhibición de los demás.

Por supuesto, respeto al máximo todas las actitudes personales de cuantos han optado por cualquiera de las otras alternativas, pero me resulta más difícil de comprender la inhibición de toda una comunidad ante un problema tan grave y cada vez más extendido.

SOCIEDAD DESORIENTADA

No puedo pensar que el pueblo vasco esté contemplando pasivamente la proliferación de este sistema de extorsión por una colectiva cobardía. Creo que esta inhibición es consecuencia de una faifa de orientación. Efectivamente, en la solución de esté problema, de raíces tan profundas, debe colaborar toda la comunidad, pero para ello debe ser adecuadamente orientada y dirigida.

Y yo me atreverla a decir que no solamente no está orientada adecuadamente, sino que está siendo desorientada. Pienso que al pueblo vasco se le tiene distraído con problemas de segundo orden, sin que ignore que existen otros graves y de difícil solución. No quiero caer en la presunción de dar lecciones a nadie, por lo que me limito a poner de manifiesto mi preocupación. Confío en que la constitución del Parlamento y del Gobierno vasco sirva para hacer frente a .estos problemas adecuadamente. Que así sea.

En cuanto al contenido de la carta que he recibido, casi no merece ni comentario. La única acusación que en ella se me hace es la de ser un burgués. Será asi, si ETA lo dice, io que en mi opinión no constituye ningún delito. En cualquier caso, esa presunta burguesía no parece que se me ha subido a la cabeza. Sigo teniendo los mismos amigos de hace treinta años, y mis- hijos, que han conocido previamente esta carta, viven igual que cualquiera de mis empleados.

No soy yo quién para hacer una valoración de mi personalidad. Sólo diré que he vivido fundamentalmente dedicado al trabajo y quienes me conocen pueden dar testimonio de ello, porque el empresario, al menos el auténtico, trabaja,, pienso, como el que más. Es curioso, sin embargo, que quienes me dirigen esta carta, después de formular una acusación «tan grave» como te de ser un burgués, en lugar de imponerme un castigo saquen la consecuencia de que debo purgar mi delito dándoles dinero a ellos. No entiendo esta forma de administrar justicia, y, por supuesto, terminan decidiendo que si no entrego el dinero seré buscado y ejecutado, pasando una fecha que ya ha vencido, o sea, que ponen precio a mi derecho a vivir y tengo que comprarlo.

SEGUIRÉ COMO HE VIVIDO SIEMPRE

En fin, estoy en la lista en la que, si ocurre lo peor, podrá decirse, sin faltar a la verdad, esa frase que pata tanta gente en este país sirve para explicar o casi justificar cada muerte violenta: "Estaba amenazado".

ETA: seguiré viviendo como he vivido siempre. Me veréis en las empresas en las que soy responsable. Me veréis en Atocha, aplaudiendo a la Real; me veréis en algún partido de pelota; me veréis en alguna sociedad.popular cenando, feliz, con mis amigos; eso sí, quizá con un gesto de tristeza y de cansancio, que hasta ahora no tenía. Eso ya lo habéis conseguido.

Así, pues, no .tendréis necesidad de buscarme, como decís en la carta. Pienso que debo seguir mi vida normal, por lo que quizás, y desgraciadamente para mi, os va a ser muy fácil encontrarme. Permitidme que me despida de vosotros sin odio, sin rencor, con el deseo de que seáis algún día parte de un pueblo auténtico y desveléis sin miedo vuestros rostros. Pese a mis angustias, sigo teniendo fe en el futuro del pueblo vasco. Yo seguiré poniendo piedra sobre piedra en el edificio común mientras tenga vida, y si me la quitáis que Dios os perdone.»

IDEOLOGÍA DEL PNV

Es la primera vez que un industrial vasco reacciona enviando una carta abierta a 4a Prensa, negándose a pagar el «impuesto revolucionario» y aceptando las consecuencias de su postura.

Al parecer, Juan Alcorta Maíz tiene ideologia próxima al Partido Nacionalista Vasco (PNV).

«Prefiero cualquier cosa antes que ceder a un chantaje.»

«Me resulta difícil comprender la inhibición de toda una comunidad.»

«He vivido fundamentalmente dedicado al trabajo.»

«Seguiré con m¡ vida normal, por lo que ETA no tendrá necesidad de buscarme.»

 

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