Autor: Muguerza, J. R.. 
 La Triple A había colocado en el local una bomba hace dos meses. 
 Asesinado el propietario de un club en Ondárroa     
 
 ABC.    31/08/1980.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

NACIONAL

DOMINGO 31-8-80

La Triple A había colocado en el local una bomba hace dos meses

Asesinado el propietario de un club de Ondarroa

BILBAO (J. R. Muguerza, corresponsal). Ángel Echániz Olabarria, militante de Herri Batasuna, de cuarenta y dos años de edad, casado y con tres hijos, dueño del Club 34 de Ondárroa (Vizcaya), fue asesinado hacia la una de la madrugada del viernes por un desconocido cuando se encontraba en el interior del establecimiento, en compañía de una sobrina, quien, al igual que otras dos mujeres, resultó herida.

Posteriormente al suceso, tuvo lugar en Ondárroa una manifestación, finalizada la cual ocho jóvenes fueron detenidos cuando bajaban del domicilio del difunto, una vez de haber expresado el pésame a la familia. Todos ellos fueron puestos en libertad al poco tiempo, si bien momentos más tarde cuatro ondarreses fueron requeridos por varios desconocidos. Tres de ellos aparecieron momentos más tarde, en tanto que el cuarto,: Javier Berriri, fue, al parecer, secuestrado. Horas más tarde, este joven apareció en las inmediaciones de La Salve, en Bilbao.

UN JOVEN DE ASPECTO SOSPECHOSO

Hacia la una menos diez de la -madrugada, según manifestó la propia esposa del fallecido, entró en el club un joven cuyo aspecto llamó la atención a ¡os propietarios del establecimiento. Pidió un cuba libré y después de que lo hubiera bebido comenzó a recorrer la barra con claros síntomas de nervios, según declaración de la esposa. A! pasar hacia una de las entradas vio a Ángel Echániz, que se encontrada sentado en un taburete, y sacó una metralleta, efectuando unos quince disparos. El desconocido se dio a la fuga rápidamente y se montó en un Seat 127 de color amarillo, matrícula de Salamanca, donde le esperaba otra persona al volante y una más junto a la puerta del club. Esta persona, al parecer, efectuó varios disparos de pistola que alcanzaron a !a taquillera del citado establecimiento.

Ángel Echániz se encontraba en el momento en que le mataron en compañía de

Noelia Olabarría, que resultó gravemente herida. También resultó herida de gravedad Paquita Urresti, empleada de la casa, asi como una tercera persona que sufrió heridas en una de las manos. En el lugar de los hechos se encontraron quince casquines de nueve milímetros Parabellum, corto, marea FN.

CAMPANAS, SIRENAS Y MANIFESTACIÓN

Momentos después de haberse realizado el atentado tuvo lugar una manifestación por las caites de la villa y durante la noche repicaron las campanas de las tres iglesias de la localidad, así como las sirenas de ¡os barcos que se encontraban anclados en el puerto. Estos actos de protesta finalizaron a las seis de la mañana.

Hacia las dos de la madrugada se organizó una manifestación en la que .tomaron parte un centenar de personas. Finalizada la misma, ocho Jóvenes de la localidad se dirigieron al domicilio del infortunado Ángel Echániz, a fm de expresar los sentimientos de condolencia a la familia, y en e1! momento en que bajaban las escaleras y salían del portal fueron detenidos por la Policía. Al poco tiempo, todos ellos fueron puestos en libertad, si bien cuatro que continuaron en grupo fueron requeridos por unos desconocidos. Tres de estos jóvenes, según manifestaron vecinos de la calle San Ignacio, fueron vistos al poco tiempo en la localidad, en tanto que el cuarto, Javier Berriri, parece ser que fue «secuestrado», pues a media mañana no se le había localizado todavía en Ondárroa. Al mediodía, concretamente a la una, el propio Javier Berriri avisó telefónicamente a su familia de que se encontraba en perfectas condiciones.

ANTERIOR ATENTADO AL CLUB 34

Ángel Echániz Otabarría había estado en te cárcel por motivos politicos en diversas ocasiones. La primera de ellas, el año 1964. Luego, el año 1968, en Basauri, y posteriormente, el año 1976, que fue recluido en Zaragoza. El día 2 de junio de ese año fue colocada una bomba en el Club 34. Este atentado fue reivindicado por la «Triple A», según manifestó la esposa del fallecido.

MANIFESTACIÓN Y CAPILLA ARDIENTE

A las nueve de la mañana de ayer tuvo lugar una asamblea en la Alameda de Ondárroa, en la que se tomó el acuerdo de organizar una manifestación a las diez y media de la mañana y solicitar de todos una huelga general.

Posteriormente, a las doce se celebró una nueva Asamblea y seguidamente se llevó a cabo la manifestación. El ambiente en la citada localidad pesquera era muy tenso. En la mayoría de los balcones de las casas se habían colocado ikurriñas con crespón negro y los establecimientos y fábricas permanecieron cerrados.

La capilla ardiente se instaló en la pista del Club 34, «pues mi marido ya me había dicho en varías ocasiones que le matarían de esta forma y cuando lo hicieran me decía que su cadáver fuera puesto en ta pista de baile de la sala, y asi lo hemos hecno>.

 

< Volver