Se extiende el Mercado Común     
 
 ABC.    18/09/1963.  Página: 32. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

ABC. MIÉRCOLES 18 DE SEPTIEMBRE DE 1963.

SE EXTIENDE EL MERCADO COMÚN

Turquía y la Comunidad Económica Europea acaban de firmar en Estambul un Tratado de asociación, de

acuerdo con la fórmula prevista en el Tratado de Roma para aquellos países que no estén en condiciones

de integrarse plenamente ´dentro de la Comunidad. Hace sólo dos años que Grecia se unió al Mercado

Coinún mediante una fórmula análoga. Con ello, y aunque sólo sea parcialmente, el ámbito de "los seis"

se ha extendido al extremo sudoriental del. Occidente. La gran unión • aduanera no sólo va ganando en

intensidad, gracias a las progresivas reducciones de tarifas, sino también en extensión.

En rigor, Turquía es un país euroasiá-tico, con la mayor parte de su territorio enclavado en otro

continente. Su desarrollo económico es todavía tan escaso que tres cuartas partes de la población activa

están dedicadas a la agricultura. Y su comercio exterior es exiguo: en 1960, el valor total de las

exportaciones era de unos trece mil millones de pesetas. Políticamente, la República turca es una

democracia en la que el Ejército representa un importante papel estabilizador. No obstante, las estructuras

constitucionales no están consolidadas. Tampoco Jas sociológicas, como lo. demostraron los famosos

procesos de 1960, que condujeron a la horca a alguna de las más altas jerarquías de la nación. El reino de

Grecia, aunque menos poblado que Turquía, no egtá mucho más desarrollado económicamente. Las

exportaciones en 1960 no llegaron a los doce mil millones de pesetas, a pesar de tratarse de una

agricultura de monocultivos. También la inmensa mayoría de la población activa está dedicada a las

faenas del campo y el porcentaje relativo de emigración figura entre los más altos de Europa. El proceso

de industrialización está ahora iniciándose. Grecia es constitucionalmente una Monarquía parlamentaria;

pero, en la práctica, y desde que se pacificó el país, tras cruenta guerra civil, los presidentes del Consejo

han gobernado tan eficaz como autoritariamente, los partidos comunistas han sido declarados al margen

de la ley y el sistema de escrutinio ha favorecido a la coalición conservadora.

Si el desarrollo económico se mide por la renta individual media y por el nivel de industrialización,

España es un país, aproximadamente, dos veces más desarrollado que Grecia y Turquía. Además, su

posición en el comercio continental es mucho más importante, porque el volumen de nuestras

exportaciones en 1960 fue tres veces superior al de dichas naciones, Y respecto a los lazos de carácter

humano, los qué existen entre estos >dos países mediterráneos y el Mercado Común son muy difícilmente

comparables con los españoles. El turismo europeo en la región greco-turca es, sencillamente," irrisorio si

se compara con el que disfruta nuestro país. Por añadidura, nuestro Estado ha demostrado en el último

cuarto de siglo una estabilidad interna desconocida en el área oriental de la cuenca mediterránea.

España solicitó la iniciación de conversaciones con vistas a una posible integración en la Comunidad

Económica Europea mediante carta de 9 de febrero de 1962, suscrita por nuestro ministro de Asuntos

Exteriores. Este documento lleva año y medio esperando una respuesta positiva. La lentitud de esa

tramitación viene agravada por el hecho de que una negociación de esta naturaleza es extraordinariamente

compleja, y prueba de ello es que las. conversaciones de Grecia y Turquía con el Consejo de Ministros de

la Comunicada Económica Europea duraron más de tres años, y en el caso de Grecia llegaron a romperse

en dos ocasiones. En expedientes de tan larga tramitación, todo retraso en iniciarlos acaba multiplicando

los plazos.

La actitud del Mercado Común resulta verdaderamente incomprensible si se compara el trato dado a

España con el que han recibido Grecia y Turquía, y, singularmente, este último país. Porque, como se

desprende cegadoramente de una somera comparación, todos los datos reales—económicos, sociales y

políticos— son favorables a España. Si en la balanza de "los seis" se colocase en un platillo Grecia y

Turquía y-en el otro España, la simple ley de la gravedad inclinaría el fiel de nuestro lado. No es una

cuestión de puntos de vista, sino de estadística.

 

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