Los autores del atentado entraron hasta su propio despacho. 
 Otro industrial vasco, herido en una pierna     
 
 El Imparcial.    22/05/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Otro industrial vasco, herido en una pierna

• Preguntaron a la recepcionista por él; se encapucharon, y uno de ellos disparó contra el industrial

Los autores del atentado entraron hasta su propio despacho

Gregorio Baza, gerente de la empresa Eurocolor San Sebastián, S. A., resultó herido de bala ayer a consecuencia de unos disparos que un individuo que había entrado con la cara tapada en su despacho efectuó contra él hacia las diez y media de la mañana.

El herido fue inmediatamente trasladado a la residencia de la Cruz Roja de la capital donostiarra, en donde no se hizo público ningún parte, aunque al parecer su estado no revestía demasiada gravedad.

TRES INDIVIDUOS

Sobre las diez y media se presentaron en la empresa, situada en el barrio de Igara, tres individuos que dijeron pertenecer a la rama de petroquímica y que querían entrevistarse con el señor Baza. Uno de ellos sacó una pistola, y diciéndole a la recepcionista que se tranquilizase le preguntó si era el señor Baza el que se encontraba en el interior de un despacho acristalado junto a otra trabajadora, a lo que la recepcionista contestó afirmativamente.

Inmediatamente los individuos se encapucharon quedándose uno de ellos con la citada señorita, mientras los Otros dos se dirigían hacia el despacho del gerente de la empresa. Una vez dentro uno de ellos fue con el señor Baza hasta su propio despacho, donde le disparó contra la pierna izquierda. Inmediatamente después los tres individuos se dieron a la fuga, al parecer en un coche, dato que los testigos presenciales no pudieron asegurar, ya que, según sus propias afirmaciones, al oír el disparo «se pusieron muy nerviosos» .

En tas oficinas de la empresa trabaja una hija del gerente, que fue quien le acompañó hasta la Cruz Roja.

Según los trabajadores de Eurocolor, empresa que se dedica a la fotocomposición, no tienen ningún conflicto laboral y el convenio ha sido firmado en enero, con las lógicas dificultades. Gregorio Baza tiene sesenta y dos años, está casado y tiene dos hijos.

EL IMPARCIAL

Madrid, 22 de mayo de 1980

 

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