La República Federal Alemana desea que España se incorpore al Mercado Común  :   
 Sabemos que en las conversaciones explotatorias -dijo ayer el señor Ullastres- podemos contar con el apoyo de Bonn y de París. Reunión anual de la Cámara Alemana de Comercio en España.. 
 ABC.    17/03/1964.  Página: 55. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

ABC. MARTES 17 DE MARZO DE 1964. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 35.

LA REPÚBLICA FEDERAL ALEMANA DESEA QUE ESPAÑA SE INCORPORE AL MERCADO

COMÚN

Sabemos que en las conversaciones exploratorias—dijo ayer el señor Ullastres—podemos contar con el

apoyo de Bonn y de París REUNIÓN ANUAL DE LA CÁMARA ALEMANA DE COMERCIO

EN ESPAÑA

La Cámara de Comercio Alemana en España celebró ayer el banquete anual con motivo de la Junta

general de 1964. En la presidencia del acto se hallaban con el embajador de aquel país, Dr. Allardt, el

presidente de la Cámara, señor Nacken; el ministro de Comercio español, don Alberto Ullastres, varios

directores generales del Departamento y los representantes de las Cámaras de Barcelona y Valencia.

Llegada la hora del café, el presidente de la Cámara, tras de dar la bienvenida a los allí congregados,

agadeció la presencia del ministro de Comercio, cuya actuación, dijo, seguimos siempre con la mayor

atención, y en muchas ocasiones nos sirve de orientación y hasta de enseñanza.

PALABRAS DEL EMBAJADOR

Habló después el embajador de Alemania, Dr. Allardt. Expresó la complacencia que le producía asistir a

esta reunión, y calificó de feliz acontecimiento el que entre los invitados se hallara el ministro, señor

Ullastres, incansable paladín de la economía libre del mercado, gran amigo de Alemania, y de su

canciller. España, dijo, ha emprendido el camino de la liberación, y estamos seguros de que hallará un

puesto firme en la economía multilateral del mundo. Incumbe a este respecto una importante misión a las

Cámaras de Comercio. Refiriéndose al Plan de Desarrollo, dijo que supone la coronación de la senda de

España que la conducirá a un futuro mejor en lo económico y en lo social. El Plan servirá para fomentar

la iniciativa privada y prever la planificación estatal; será decisivo para el mejoramiento del nivel de vida

y cultural del país.

Se refirió después a las palabras pronunciadas por el ministro en Barcelona, y dijo que la República

Federal desea que España se convierta en miembro de la C. E. E., y sigue viendo con gran simpatía la

solicitud española de asociación a la misma, como miembro de pleno derecho. El Gobierno federal no ha

revisado su opinión en tal sentido, y yo nada tengo que añadir.

Pasó a ocuparse del peligro que se cierne a la vista de dieciocho millones de alemanes que viven bajo el

régimen soviético, y aboga por una comunidad de pueblos frente al comunismo. El orador afirma que no

siente preocupación, ni pesimismo por la preocupación del Gobierno de España respecto al comercio

futuro con Europa, en tanto no se halle integrada en dicha comunidad.

El intercambio comercial español con Inglaterra y Estados Unidos ofrece unas cifras halagüeñas, que

demuestran que España hace mucho tiempo que participa en el desarrollo económico general de Europa,

y se encuentra demasiado adelantada.

Al referirse al intercambio comercial con la República Federal, dijo que este país importó el año último

mercancías españolas por valor de 593 millones de marcos, y las exportaciones alemanas a España

supusieron 1.076 millones.

Terminó diciendo el embajador que en vista de los grandes esfuerzos que realiza España por volver a

ocupar el puesto que merece en Europa y en el mundo, la República se hallará a su lado.

DISCURSO DEL SEÑOR ULLASTRES

Seguidamente se levantó a hablar el ministro don Alberto Ullastres, con objeto de glosar las palabras del

embajador. Subrayó que la sintonía en la conversación entre unos y otros, es perfecta.

Pasó a referirse a las relaciones económicas entre los dos países. Dijo que la situación es buena, ha

mejorado y creemos, añadió, que seguirá en aumento. Nuestra balanza de pagos está más o menos

equilibrada. Hay abundantes perspectivas y posibilidades, dado que la expansión alemana se presenta en

el orden económico como algo indubitable y solidísimamente establecido en su vida económica y con una

estructura de balanza de pagos que se basa fundamentalmente en una capacidad exportadora que no

parece vaya a disminuir. En cuanto a España, los resultados del Plan de Desarrollo nos auguran una

posibilidad de mantener un ritmo creciente del intercambio. El gran empujón a las relaciones económicas

de intercambio de pagos y cobros lo hemos dado fundamentalmente a partir del año 1959 con la

estabilización y liberalización comercial. Todos sabíamos que con tal motivo las importaciones españolas

iban a aumentar. Era una incógnita saber qué países se iban a beneficiar más de estas posibilidades de

entrada de sus mercancías en España Creo que todos los que nos pedían que liberalizáramos más nuestro

comercio pensaban que iban a ser beneficiados en gran medida de ello, y no creo que hayamos

defraudado las esperanzas de ningún país. Tengo la satisfacción de decir que uno de los países que más se

han aprovechado ha sido la República Federal alemana. En sentido contrario, las exportaciones españolas

no han crecido en la misma medida. Hasta ahora sólo podemos actuar en plan competitivo en el sector

agrícola, y se apunta una incipiente exportación industrial, que nos ha permitido exportar primeras

materias minerales.

Luego el señor Ullastres expuso las razones que tenía para no preocuparse por ese déficit comercial que

nos está proporcionando el comercio con Alemania.

Al otro lado del intercambio de mercancías estaban nuestras exportaciones. Desde que tengo la

responsabilidad del Ministerio, dice, he procurado diversificar la exportación española, y uno de los

resultados que buscaban, la liberación y la estabilización, era poner al país en condiciones exportadoras,

creando además la mentalidad correspondiente en nuestra industria, que hasta entonces había vivido casi

exclusivamente del mercado interior.

El déficit de nuestra balanza comercial, prosiguió, lo estamos cubriendo para equilibrar nuestra balanza

de pagos en general, y concretamente con la República Federal, con dos aportaciones fundamenta les: el

turismo y las remesas de nuestros. trabajadores en la República Federal. El turismo es algo que no tenderá

a disminuir en el futuro, pero el otro sector sí que hay que tenerlo en cuenta en el futuro. Es evidente que

dado el ritmo de expansión de la economía europea, va a haber durante los próximos años una escasez de

mano de obra. Sin contar que la tendencia del futuro será el reagrupamiento familiar, y dadas las

dificultades de ello, hará que esas remesas de nuestros trabajadores en el extranjero no sólo puedan

estabilizarse, sino incluso decrecer. Por lo tanto, pensamos que hay un elemento que debe acaparar

nuestra atención en orden a las exportaciones o, en todo caso, a una disminución del déficit de la balanza

comercial. En ningún caso nos interesarán las importaciones, porque la experiencia nos ha demostrado

que es útil mantenerlas al nivel debido, y, por otra parte, no queremos apartarnos de la política que hemos

emprendido introduciendo restricciones cuantitativas de nivel.

El señor Ullastres, en la última parte de su discurso se refirió al Mercado Común. Subrayó que tanto

Alemania como Francia han apoyado y apoyan la asociación española. Explicó las razones por las que

España había solicitado nuevamente la apertura de conversaciones y destacó que existen tres motivos que

nos permiten presentarnos en el mundo internacional cargados de razón para solicitar nuestra integración.

Consisten en ser al mismo tiempo europeos, americanos y africanos; destacó los diversos tipos de

asociación que pueden establecerse sin ningún riesgo para los países miembros y que en estas

conversaciones exploratorias sabemos que contamos a fondo con la ayuda alemana, como sabemos que

contamos con la ayuda francesa. Brindó, finalmente, por el canciller Erhard y el pueblo alemán.

 

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